S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: ?Making Sense out of Bioethics
Autor: Tadeusz Pacholczyk

La gente se sorprende a veces cuando se entera de que lo incorrecto de destruir un embri?n humano no depende en ?ltima instancia del momento en que ese embri?n pueda convertirse en persona o recibir de Dios el alma. Muchas personas suponen, frecuentemente, que la Iglesia Cat?lica ense?a que destruir los embriones humanos es inaceptable porque son personas (o tienen alma). Aunque es cierto que la Iglesia nos ense?a que la destrucci?n intencional y directa de embriones humanos es siempre inmoral, ser?a incorrecto deducir por ello que tambi?n ense?a que los cigotos (embriones de una sola c?lula, es decir, el ?vulo fertilizado), o cualesquiera otros embriones en fases tempranas, son personas, o que ya tienen almas racionales inmortales. El magisterio de la Iglesia nunca ha declarado de manera definitiva cu?ndo se crea el alma en el embri?n humano. Esto sigue siendo una cuesti?n abierta. La Declaraci?n sobre el Aborto Provocado emitido por la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe en 1974 lo expone de manera muy precisa:

?Esta declaraci?n deja expresamente a un lado la cuesti?n del momento de la infusi?n del alma espiritual. No hay sobre este punto una tradici?n un?nime, y los autores est?n todav?a divididos. Para unos, esto suceder?a en el primer instante; para otros, podr?a ser anterior a la anidaci?n. No corresponde a la ciencia dilucidarlas, pues la existencia de un alma inmortal no entra dentro de su campo. Se trata de una discusi?n filos?fica de la que nuestra raz?n moral es independiente??

A partir de lo anterior, la ense?anza moral de la Iglesia es que el embri?n humano debe ser tratado como si ya tuviera alma, aun y cuando pudiera no ser as?. Debe ser tratado como si ya fuera una persona desde el momento de la concepci?n, aun y cuando exista la posibilidad te?rica de que no sea as?. ?Por qu? esta postura sutil, d?bil, y no una declaraci?n firme de que los cigotos tienen alma y por lo tanto son personas? Primero, porque nunca ha habido unanimidad en la tradici?n sobre este tema; segundo, porque el preciso momento de la creaci?n del alma/la persona en el embri?n humano es irrelevante para la pregunta de si podemos o no destruir dichos embriones con prop?sitos de investigaci?n o cualesquiera otros prop?sitos.

Es interesante saber que el tema de la creaci?n del alma se ha estado analizando desde hace siglos y que la animaci?n tard?a fue probablemente la norma en la mayor parte de la historia cristiana. La animaci?n inmediata empez? a ganar fuerza a comienzos del siglo XVII (y en la actualidad es la postura m?s ampliamente aceptada). San Agust?n, al parecer, estuvo cambiando de una posici?n a la otra durante toda su vida. Santo Tom?s, en el siglo XIII, sosten?a que la animaci?n humana no suced?a en el primer instante sino en un momento independiente del inicio mismo. El argumentaba que esto posibilitaba el desarrollo material del embri?n y lo hac?a ?apto? para recibir de Dios el alma inmortal (pasando por estadios iniciales m?s simples como almas ?vegetales? y ?animales?). Las discusiones contin?an todav?a el d?a de hoy en diversos ?mbitos, con nuevos conocimientos en embriolog?a incorpor?ndose al debate como lo son la gemelizaci?n y la quimerizaci?n, y con nuevas preguntas conceptuales surgidas a partir de la complicada biolog?a que rodea la totipotencialidad y la pluripotencialidad.

Hay que reconocer que el momento preciso en que el alma es creada en el embri?n es asunto de Dios. No necesitamos una respuesta a esta fascinante pregunta teol?gica especulativa, como aquella antigua discusi?n sobre cu?ntos ?ngeles caben en la punta de una aguja, para comprender la verdad fundamental de que los embriones humanos son inviolables y merecen un respeto incondicional en cada etapa de su existencia. Esta declaraci?n moral se apega, m?s bien, a los datos cient?ficos que se tienen sobre el desarrollo humano inicial y que afirman que cada una de las personas sobre la faz de la tierra es, por decirlo as?, ?un embri?n que ha crecido mucho?. No es necesario, por lo tanto, saber cu?ndo Dios crea el alma en el embri?n, pues como en alguna ocasi?n lo he comentado a manera de broma, aun y cuando fuera cierto que el embri?n no recibe su alma sino hasta que se grad?a de la escuela de leyes, eso no significa que antes de su graduaci?n se le pueden extirpar forzadamente ?rganos y tejidos y provocarle la muerte.

Los embriones humanos son ya seres que son humanos (no cebras ni plantas) y, de hecho, son los m?s nuevos y m?s recientes integrantes de la familia humana. Son seres completos estructurados para madurar a lo largo de su propia l?nea de tiempo. Cualquier acci?n destructiva contra ellos durante su desplazamiento hacia el desarrollo total, interrumpe en s? toda la l?nea de tiempo de esa persona en particular. En otras palabras, el embri?n existe como un integrante completo y viviente de la especie humana, y cuando se destruye, ese individuo espec?fico ha perecido. Todo embri?n humano, por lo tanto, es ?nico y sagrado, y no debe ser canibalizado para extraerle sus c?lulas madre.

Lo que el embri?n humano es, a?n en su m?s temprana fase de desarrollo, lo convierte ya en el ?nico ser apto para recibir el don de un alma inmortal de manos de Dios. Ning?n otro embri?n animal o vegetal puede recibir este don; de hecho, ning?n otro ente en el universo puede recibirlo. Es por ello que el embri?n humano desde sus inicios nunca ser? meramente un tejido biol?gico, como lo es un grupo de c?lulas hep?ticas en una caja de petri; m?nimamente, ese embri?n, con todas sus estructuras internas y con la direcci?n que sigue, representa el santuario privilegiado de alguien que ha sido creado para desarrollarse como una persona humana.

Algunos cient?ficos y fil?sofos intentar?n argumentar que si el embri?n en fase inicial no ha recibido a?n un alma inmortal de Dios, entonces est? bien destruirlo con prop?sitos de investigaci?n puesto que todav?a no es una persona. Pero en realidad ser?a lo contrario; es decir, ser?a m?s inmoral destruir un embri?n que todav?a no ha recibido un alma inmortal que destruir uno que ya la tiene. ?Por qu?? Porque el alma inmortal es el principio por el cual esa persona puede llegar a su destino eterno con Dios en el cielo, de tal manera que cuando alguien destruye un embri?n, si ese fuera el escenario, impedir?a de manera absoluta que ese ser humano logre tener un alma inmortal (o ser una persona) y pueda llegar a Dios. Esta ser?a la peor de las maldades pues ese investigador de c?lulas madre embrionarias estropear?a, con una acci?n que en cierto sentido ser?a peor que el asesinato, todo el dise?o que Dios ten?a para esa persona ?nica e irrepetible.

La persona humana, por lo tanto, aun en su forma m?s incipiente como un ser humano embrionario, debe ser siempre protegida de manera absoluta e incondicional, y la especulaci?n respecto al momento en que se convierte en persona no debe alterar esta verdad fundamental.

El Padre Tadeusz Pacholczyk hizo su doctorado en neurociencias en la Universidad de Yale y su trabajo post-doctoral en la Universidad de Harvard. Es Sacerdote para la Di?cesis de Fall River, Massachusetts, y se desempe?a como Director de Educaci?n en el Centro Nacional Cat?lico de Bio?tica en Philadelphia. The National Catholic Bioethics Center: www.ncbcenter.org Traducci?n: Mar?a Elena Rodr?guez


Publicado por mario.web @ 1:57
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