S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: Catholic.net
Autor: Teresa Fern?ndez

El Domingo de Resurrecci?n o de Pascua es la fiesta m?s importante para todos los cat?licos, ya que con la Resurrecci?n de Jes?s es cuando adquiere sentido toda nuestra religi?n.

Cristo triunf? sobre la muerte y con esto nos abri? las puertas del Cielo. En la Misa dominical recordamos de una manera especial esta gran alegr?a. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecer? prendido hasta el d?a de la Ascensi?n, cuando Jes?s sube al Cielo.

La Resurrecci?n de Jes?s es un hecho hist?rico, cuyas pruebas entre otras, son el sepulcro vac?o y las numerosas apariciones de Jesucristo a sus ap?stoles.

Cuando celebramos la Resurrecci?n de Cristo, estamos celebrando tambi?n nuestra propia liberaci?n. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte.

En la resurrecci?n encontramos la clave de la esperanza cristiana: si Jes?s est? vivo y est? junto a nosotros, ?qu? podemos temer?, ?qu? nos puede preocupar?

Cualquier sufrimiento adquiere sentido con la Resurrecci?n, pues podemos estar seguros de que, despu?s de una corta vida en la tierra, si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que gozaremos de Dios para siempre.

San Pablo nos dice: ?Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe? (I Corintios 15,14)

Si Jes?s no hubiera resucitado, sus palabras hubieran quedado en el aire, sus promesas hubieran quedado sin cumplirse y dudar?amos que fuera realmente Dios.

Pero, como Jes?s s? resucit?, entonces sabemos que venci? a la muerte y al pecado; sabemos que Jes?s es Dios, sabemos que nosotros resucitaremos tambi?n, sabemos que gan? para nosotros la vida eterna y de esta manera, toda nuestra vida adquiere sentido.

La Resurrecci?n es fuente de profunda alegr?a. A partir de ella, los cristianos no podemos vivir m?s con caras tristes. Debemos tener cara de resucitados, demostrar al mundo nuestra alegr?a porque Jes?s ha vencido a la muerte.

La Resurrecci?n es una luz para los hombres y cada cristiano debe irradiar esa misma luz a todos los hombres haci?ndolos part?cipes de la alegr?a de la Resurrecci?n por medio de sus palabras, su testimonio y su trabajo apost?lico.

Debemos estar verdaderamente alegres por la Resurrecci?n de Jesucristo, nuestro Se?or. En este tiempo de Pascua que comienza, debemos aprovechar todas las gracias que Dios nos da para crecer en nuestra fe y ser mejores cristianos. Vivamos con profundidad este tiempo.

Con el Domingo de Resurrecci?n comienza un Tiempo pascual, en el que recordamos el tiempo que Jes?s permaneci? con los ap?stoles antes de subir a los cielos, durante la fiesta de la Ascensi?n.

?C?mo se celebra el Domingo de Pascua?

Se celebra con una Misa solemne en la cual se enciende el cirio pascual, que simboliza a Cristo resucitado, luz de todas las gentes.
En algunos lugares, muy de ma?ana, se lleva a cabo una procesi?n que se llama ?del encuentro?. En ?sta, un grupo de personas llevan la imagen de la Virgen y se encuentran con otro grupo de personas que llevan la imagen de Jes?s resucitado, como s?mbolo de la alegr?a de ver vivo al Se?or.

En algunos pa?ses, se acostumbra celebrar la alegr?a de la Resurrecci?n escondiendo dulces en los jardines para que los ni?os peque?os los encuentren, con base en la leyenda del ?conejo de pascua?.

La costumbre m?s extendida alrededor del mundo, para celebrar la Pascua, es la regalar huevos de dulce o chocolate a los ni?os y a los amigos.

A veces, ambas tradiciones se combinan y as?, el buscar los huevitos escondidos simboliza la b?squeda de todo cristiano de Cristo resucitado.

La tradici?n de los ?huevos de Pascua?

El origen de esta costumbre viene de los antiguos egipcios, quienes acostumbraban regalarse en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas que sacaban de las plantas y el mejor regalo era el huevo que estuviera mejor pintado. Ellos los pon?an como adornos en sus casas.

Cuando Jes?s se fue al cielo despu?s de resucitar, los primeros cristianos fijaron una ?poca del a?o, la Cuaresma, cuarenta d?as antes de la fiesta de Pascua, en la que todos los cristianos deb?an hacer sacrificios para limpiar su alma. Uno de estos sacrificios era no comer huevo durante la Cuaresma. Entonces, el d?a de Pascua, sal?an de sus casas con canastas de huevos para regalar a los dem?s cristianos. Todos se pon?an muy contentos, pues con los huevos recordaban que estaban festejando la Pascua, la Resurrecci?n de Jes?s.

Uno de estos primeros cristianos, se acord? un d?a de Pascua, de lo que hac?an los egipcios y se le ocurri? pintar los huevos que iba a regalar. A los dem?s cristianos les encant? la idea y la imitaron. Desde entonces, se regalan huevos de colores en Pascua para recordar que Jes?s resucit?.
Poco a poco, otros cristianos tuvieron nuevas ideas, como hacer huevos de chocolate y de dulce para regalar en Pascua. Son esos los que regalamos hoy en d?a.

Leyenda del ?conejo de Pascua?



Su origen se remonta a las fiestas anglosajonas pre-cristianas, cuando el conejo era el s?mbolo de la fertilidad asociado a la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril. Progresivamente, se fue incluyendo esta imagen del conejo a la Semana Santa y, a partir del siglo XIX, se empezaron a fabricar en Alemania, conejos y huevos de chocolate y az?car para regalar en la Pascua.

Esto dio origen a una muy curiosa leyenda, cuento o f?bula, que se ha ido transmitiendo de generaci?n en generaci?n:

Es el cuento de un conejo que viv?a en el sepulcro que pertenec?a a Jos? de Arimatea, donde depositaron el cuerpo de Jes?s, despu?s de su muerte en la cruz.

El conejo, que estaba presente cuando lo sepultaron, vio c?mo la gente lloraba y estaba triste porque Jes?s hab?a muerto.

La leyenda cuenta que el conejo se qued? ah? dentro cuando pusieron la piedra que cerr? la entrada, mirando el cuerpo de Jes?s y pregunt?ndose quien ser?a ese Se?or a quien quer?an tanto todas las personas. Pas? todo un d?a y toda una noche mir?ndolo, cuando de pronto, Jes?s se levant? y dobl? las s?banas con las que lo hab?an envuelto. Un ?ngel quit? la piedra que tapaba la entrada y Jes?s sali? de la cueva ?m?s vivo que nunca!

El conejo entonces comprendi? que Jes?s era el Hijo de Dios y pens? que ten?a que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no ten?an que estar tristes, pues Jes?s no estaba muerto, sino que hab?a resucitado.

Pero como los conejos no pueden hablar, se le ocurri? que si les llevaba un huevo, s?mbolo de la vida, los hombres entender?an el mensaje de resurrecci?n y alegr?a.

Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jes?s resucit? y hay que vivir alegres.


Publicado por mario.web @ 2:23
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