S?bado, 07 de mayo de 2011

S?bado tercera semana Cuaresma. ?Qu? esfuerzo he hecho para que Cristo sea el centro de mi vida?
Autor: P. Cipriano S?nchez LC | Fuente: Catholic.net

La experiencia de buscar convertir nuestro coraz?n a Dios, que es a lo que nos invita constantemente la Cuaresma, nace necesariamente de la experiencia que nosotros tengamos de Dios nuestro Se?or. La experiencia del retorno a Dios, la experiencia de un coraz?n que se vuelve otra vez a nuestro Se?or nace de un coraz?n que experimenta aut?nticamente a Dios. No puede nacer de un coraz?n que simplemente contempla sus pecados, ni del que simplemente ve el mal que ha hecho; tiene que nacer de un coraz?n que descubre la presencia misteriosa de Dios en la propia vida.

Durante la Cuaresma muchas veces escuchamos: ?tienes que hacer sacrificios?. Pero la pregunta fundamental ser?a si est?s experimentando m?s a Dios nuestro Se?or, si te est?s acercando m?s a ?l.

En la tradici?n de la Iglesia, la pr?ctica del V?a Crucis -que la Iglesia recomienda diariamente durante la Cuaresma y que no es otra cosa sino el recorrer mentalmente las catorce estaciones que recuerdan los pasos de nuestro Se?or desde que es condenado por Pilatos, hasta el sepulcro-, necesariamente tiene que llevarnos hacia el interior de nosotros mismos, hacia la experiencia que nosotros tengamos de Jesucristo nuestro Se?or.

Tenemos que ir al fondo de nuestra alma para ah? ver la profundidad que tiene Dios en nosotros, para ver si ya ha conseguido enraizar, enlazarse con nosotros, porque solamente as? llegamos a la aut?ntica conversi?n del coraz?n. Al ver lo que Cristo pas? por m?, en su camino a la cruz, tengo que preguntarme: ?Qu? he hecho yo para convertir mi coraz?n a Cristo? ?Qu? esfuerzo he hecho para que mi coraz?n lo ponga a ?l como el centro de mi vida?

Frecuentemente o?mos: ?es que la vida espiritual es muy costosa?; ?es que seguir a Cristo es muy costoso?; ?es que ser un aut?ntico cristiano es muy costoso?. Yo me pregunto, ?qu? vale m?s, lo que a m? me cuesta o lo que yo gano convirti?ndome a Cristo? Merece la pena todo el esfuerzo interior por reordenar mi esp?ritu, por poner mis valores en su lugar, por ser capaz de cambiar algunos de mis comportamientos, incluso el uso de mi tiempo, la eficacia de mi testimonio cristiano, convirti?ndome a Cristo, porque con eso gano.

A la persona humana le bastan peque?os detalles para entrar en penitencia, para entrar en conversi?n, para entrar dentro de s? misma, pero podr?a ser que ante la dificultad, ante los problemas, ante las luchas interiores o exteriores nosotros no logr?ramos encontrarnos con Cristo.

Nosotros, que tenemos a Jesucristo todos los d?as si queremos en la Eucarist?a; nosotros, que tenemos a Jesucristo si queremos en su Palabra en el Evangelio; nosotros, que tenemos a Jesucristo todos los d?as en la oraci?n, podemos dejarlo pasar y poner otros valores por encima de Cristo. ?Qu? serio es esto, y c?mo tiene que hacer que nuestro coraz?n descubra al aut?ntico Jesucristo!

Dir? Jesucristo: ??De qu? te sirve ganar todo el mundo, si pierdes tu alma? ?Qu? podr?s dar t? a cambio de tu alma?? Es cuesti?n de ver hacia d?nde estamos orientando nuestra alma; es cuesti?n de ver hacia d?nde estamos poniendo nuestra intenci?n y nuestra vida para luego aplicarlo a nuestras realidades cotidianas: aplicarlo a nuestra vida conyugal, a nuestra vida familiar, a nuestra vida social; aplicarlo a mi esfuerzo por el crecimiento interior en la oraci?n, aplicarlo a mi esfuerzo por enraizar en mi vida las virtudes.

Cuando en esta Cuaresma escuchemos en nuestros o?dos la voz de Cristo que nos llama a la conversi?n del esp?ritu, pid?mosle que sea ?l quien nos ayude a convertir el coraz?n, a transformar nuestra vida, a reordenar nuestra persona a una aut?ntica conversi?n del coraz?n, a una aut?ntica vuelta a Dios, a una aut?ntica experiencia de nuestro Se?or.


Publicado por mario.web @ 2:43
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