S?bado, 07 de mayo de 2011

Juan 13, 21-33. 36-38. Martes Santo. Tambi?n en nuestra vida existe la posibilidad de traicionar o de ofender al Maestro.
Autor: Gustavo Yael Rodr?guez | Fuente: Catholic.net

Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Juan 13, 21-33.36-38

Cuando dijo estas palabras, Jes?s se turb? en su interior y declar?: ?En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregar?. Los disc?pulos se miraban unos a otros, sin saber de qui?n hablaba. Uno de sus disc?pulos, el que Jes?s amaba, estaba a la mesa al lado de Jes?s. Sim?n Pedro le hace una se?a y le dice: ?Preg?ntale de qui?n est? hablando?. El, recost?ndose sobre el pecho de Jes?s, le dice: ?Se?or, ?qui?n es?? Le responde Jes?s: ?Es aquel a quien d? el bocado que voy a mojar?. Y, mojando el bocado, le toma y se lo da a Judas, hijo de Sim?n Iscariote. Y entonces, tras el bocado, entr? en ?l Satan?s. Jes?s le dice: ?Lo que vas a hacer, hazlo pronto?. Pero ninguno de los comensales entendi? por qu? se lo dec?a. Como Judas ten?a la bolsa, algunos pensaban que Jes?s quer?a decirle: ?Compra lo que nos hace falta para la fiesta?, o que diera algo a los pobres. En cuanto tom? Judas el bocado, sali?. Era de noche. Cuando sali?, dice Jes?s: ?Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en ?l. Si Dios ha sido glorificado en ?l, Dios tambi?n le glorificar? en s? mismo y le glorificar? pronto?. ?Hijos m?os, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscar?is, y, lo mismo que les dije a los jud?os, que adonde yo voy, vosotros no pod?is venir, os digo tambi?n ahora a vosotros. Sim?n Pedro le dice: ?Se?or, ?a d?nde vas?? Jes?s le respondi?: ?Adonde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguir?s m?s tarde?. Pedro le dice: ??Por qu? no puedo seguirte ahora? Yo dar? mi vida por ti?. Le responde Jes?s: ??Que dar?s tu vida por m?? En verdad, en verdad te digo: no cantar? el gallo antes que t? me hayas negado tres veces?.

Oraci?n introductoria

Se?or, me pongo en tu presencia porque eres la fuente del amor. T? eres mi luz y mi salvaci?n. Creo en ti porque eres fiel a tus promesas. Conf?o en Ti porque eres el amigo que da la por sus amigos. Te amo porque me has amado T? primero. Se?or, insp?rame el deseo de seguirte, de entregarme a Ti sin reservas y perseverar en el amor.

Petici?n

Se?or que me d? cuenta de que soy un cristiano necesitado de tu gracia y de tu amor. Que tome conciencia de que sin tu gracia no puedo ser fiel a tu amistad.

Meditaci?n

En realidad, los textos evang?licos insisten en otro aspecto: Juan dice expresamente que "el diablo hab?a puesto en el coraz?n a Judas Iscariote, hijo de Sim?n, el prop?sito de entregarlo?; de manera semejante, Lucas escribe: "Satan?s entr? en Judas, llamado Iscariote, que era del n?mero de los Doce" (Lc 22, 3). De este modo, se va m?s all? de las motivaciones hist?ricas y se explica lo sucedido bas?ndose en la responsabilidad personal de Judas, que cedi? miserablemente a una tentaci?n del Maligno. En todo caso, la traici?n de Judas sigue siendo un misterio. Jes?s lo trat? como a un amigo (cf. Mt 26, 50), pero en sus invitaciones a seguirlo por el camino de las bienaventuranzas no forzaba las voluntades ni les imped?a caer en las tentaciones de Satan?s, respetando la libertad humana. En efecto, las posibilidades de perversi?n del coraz?n humano son realmente muchas. El ?nico modo de prevenirlas consiste en no cultivar una visi?n de las cosas meramente individualista, aut?noma, sino, por el contrario, en ponerse siempre del lado de Jes?s, asumiendo su punto de vista. D?a tras d?a debemos esforzarnos por estar en plena comuni?n con ?l. (Benedicto XVI, Audiencia 18 de octubre de 2006).

Reflexi?n apost?lica

Tambi?n en nuestra vida existe la posibilidad de traicionar o de ofender al Maestro. Por esta raz?n, es necesario vivir en una continua comuni?n con Dios. Todos los d?as hemos de pedirle al Se?or que nos conceda la gracia de la perseverancia final en nuestra fe. La experiencia del fracaso, de las limitaciones, de la debilidad y del pecado nos debe llevar a reflexionar en el hecho de que por nuestro solo esfuerzo nada podemos, pero ayudados de la gracia de Dios seremos fieles a la amistad de Cristo. Sin Jes?s no podemos hacer nada. De San Juan hemos de aprender ese gran amor y esa gran confianza en Jesucristo. Como el disc?pulo amado, estamos llamados a buscar nuestro consuelo y alegr?a junto al sagrario.

Prop?sito

Rezar? en alg?n momento un padrenuestro o har? una comuni?n espiritual para pedir a Dios la gracia de no abandonarle.

Di?logo con Cristo

Jes?s, T? me conoces bien. Sabes qui?n soy, sabes que sin Ti soy pobre y d?bil, pero contigo lo puedo todo. Te pido que nunca te alejes de m? y no permitas que yo me aparte de Ti. Te necesito, Dios m?o, porque sin tu amor mi vida carece de todo sentido.


En la Iglesia no faltan cristianos indignos y traidores, a cada uno de nosotros nos corresponde contrarrestar el mal que ellos realizan con nuestro testimonio fiel a Jesucristo, nuestro Se?or y Salvador. (Benedicto XVI, audiencia 18 de octubre de 2010)


Publicado por mario.web @ 9:02
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