S?bado, 07 de mayo de 2011

Juan 20, 11-18. Martes de Pascua. Cont?giame tambi?n a m? con la alegr?a de tu Resurrecci?n. Si alguna vez te fallo no te separes de m?.
Autor: H. Miguel Hern?ndez D?az | Fuente: Catholic.net
Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Juan 20, 11-18

Mar?a se hab?a quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asom? al sepulcro y vio a dos ?ngeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde hab?a sido puesto el cuerpo de Jes?s. Ellos le dijeron: ?Mujer, ?por qu? lloras??. Mar?a respondi?: ?Porque se han llevado a mi Se?or y no s? d?nde lo han puesto?. Al decir esto se dio vuelta y vio a Jes?s, que estaba all?, pero no lo reconoci?. Jes?s le pregunt?: ?Mujer, ?por qu? lloras? ?A qui?n buscas??. Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondi?: ?Se?or, si t? lo has llevado, dime d?nde lo has puesto y yo ir? a buscarlo?. Jes?s le dijo: ??Mar?a!?. Ella lo reconoci? y le dijo en hebreo: ??Rabon?!?, es decir ??Maestro!?. Jes?s le dijo: ?No me retengas, porque todav?a no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: ?Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes?. Mar?a Magdalena fue a anunciar a los disc?pulos que hab?a visto al Se?or y que ?l le hab?a dicho esas palabras.

Oraci?n introductoria

Jes?s, todo es m?s dif?cil y m?s oscuro cuando t? no est?s junto a nosotros. Yo tambi?n lloro cuando estoy lejos de Ti. Ven Se?or, da vida y paz a mi alma. S? t? la alegr?a de mi coraz?n. Contigo nada me falta. Aumenta mi fe para verte y encontrarte en cada momento de mi vida.

Petici?n

Se?or Jes?s, dame la gracia de llevar tu mensaje a todas partes sin miedo. Enciende mi amor para que est? dispuesto a corresponder a las exigencias de mi fe.

Meditaci?n

?El Nuevo Testamento no describe c?mo tuvo lugar la Resurrecci?n de Jes?s. Refiere solamente los testimonios de aquellos a los que Jes?s en persona se apareci? despu?s de haber resucitado. Los tres Evangelios sin?pticos nos narran que ese anuncio -?Ha resucitado!"- lo proclamaron inicialmente algunos ?ngeles. Es, por tanto, un anuncio que tiene su origen en Dios; pero Dios lo conf?a en seguida a sus "mensajeros", para que lo transmitan a todos. De modo que son esos mismos ?ngeles quienes invitan a las mujeres -que hab?an ido al sepulcro al amanecer- a que vayan en seguida a decir a los disc?pulos: "Ha resucitado de entre los muertos e ir? delante de vosotros a Galilea; all? lo ver?is" (Mt 28, 7). De este modo, mediante las mujeres del Evangelio, ese mandato divino llega a todos y cada uno, para que a su vez transmitan a otros, con fidelidad y con valent?a, esa misma noticia: una noticia hermosa, alegre y fuente de gozo. S?, queridos amigos, toda nuestra fe se basa en la transmisi?n constante y fiel de esta "buena nueva". Y nosotros, hoy, queremos expresar a Dios nuestra profunda gratitud por las innumerables generaciones de creyentes en Cristo que nos han precedido a lo largo de los siglos, porque cumplieron el mandato fundamental de anunciar el Evangelio que hab?an recibido. La buena nueva de la Pascua, por tanto, requiere la labor de testigos entusiastas y valientes. Todo disc?pulo de Cristo, tambi?n cada uno de nosotros, est? llamado a ser testigo. Este es el mandato preciso, comprometedor y apasionante del Se?or resucitado. La "noticia" de la vida nueva en Cristo debe resplandecer en la vida del cristiano? (Benedicto XVI, Audiencia, 7 de abril de 2010).


Reflexi?n apost?lica

Jes?s resucitado es la fuente de la m?s grande alegr?a. Cristo no s?lo ha vencido al pecado con su muerte, sino que con su resurrecci?n ha vencido a la misma muerte. En Jesucristo encontramos la paz y la felicidad que el mundo no nos puede dar. Estamos llamados a anunciar la alegr?a y el gozo de la resurrecci?n del Se?or en nuestras vidas. Cristo resucitado llena nuestra existencia de la m?s grande y segura esperanza.

Prop?sito

Hoy me comprometo a hablar con alguien acerca de la resurrecci?n.

Di?logo con Cristo

Jes?s, t? sabes que sin ti siento que me falta todo. Permanece conmigo Se?or, que te necesito. Cont?giame tambi?n a m? con la alegr?a de tu Resurrecci?n. Si alguna vez te fallo no te separes de m?, que t? eres mi todo. Haz Jes?s que aprenda que lo ?nico valioso en esta vida eres t? y s?lo t?.


?Si Jes?s ha resucitado, y por tanto est? vivo, ?qui?n podr? separarnos de ?l??
(Benedicto XVI, Homilia de Pascua 2009).


Publicado por mario.web @ 9:03
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