S?bado, 07 de mayo de 2011

Juan 20 19-31. Pascua. La resurrecci?n de Cristo es nuestra esperanza y la luz que ilumina nuestra peregrinaci?n terrenal.
Autor: H. Laureano L?pez | Fuente: Catholic.net
Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Juan 20 19-31

Al atardecer de aquel d?a, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los jud?os, las puertas del lugar donde se encontraban los disc?pulos, se present? Jes?s en medio de ellos y les dijo: ?La paz con vosotros?. Dicho esto, les mostr? las manos y el costado. Los disc?pulos se alegraron de ver al Se?or. Jes?s les dijo otra vez: ?La paz con ustedes. Como el Padre me envi?, tambi?n yo les env?o?. Dicho esto, sopl? sobre ellos y les dijo: ?Recibir el Esp?ritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos?.
Tom?s, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jes?s. Los otros disc?pulos le dec?an: ?Hemos visto al Se?or?. Pero ?l les contest?: ?Si no veo en sus manos la se?al de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creer?. Ocho d?as despu?s, estaban otra vez sus disc?pulos dentro y Tom?s con ellos. Se present? Jes?s en medio estando las puertas cerradas, y dijo: ?La paz con ustedes?. Luego dice a Tom?s: ?Acerca aqu? tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y m?tela en mi costado, y no seas incr?dulo sino creyente?. Tom?s le contest?: ?Se?or m?o y Dios m?o?. D?cele Jes?s: ?Porque me has visto has cre?do. Dichosos los que no han visto y han cre?do?. Jes?s realiz? en presencia de los disc?pulos otras muchas se?ales que no est?n escritas en este libro. Estas han sido escritas para que cre?is que Jes?s es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo teng?is vida en su nombre.


Oraci?n introductoria

Dios m?o, me pongo en tu presencia experimentando el mismo miedo que sintieron tus Ap?stoles. Se?or Jes?s, T? bien conoces todos mis temores, miedos e inseguridades con los que vivo d?a con d?a y que me quitan la paz interior que s?lo T? me puedes dar. Te ofrezco esta meditaci?n por todos aquellos que sufren la tribulaci?n y turbaci?n interior de su coraz?n, para que la gracia del Esp?ritu Santo penetre hasta los rincones m?s ?ntimos de su alma y escuchen tus palabras tan reconfortantes: ?La paz est? con ustedes?

Petici?n

?Se?or m?o y Dios m?o! Ll?name de paz interior para dejar de ser incr?dulo y me convierta en un creyente fervoroso.

Meditaci?n

?Para nuestra fe es importante nuestro testimonio cristiano de la resurrecci?n de Jes?s como un hecho real, hist?rico y atestiguado por muchos testigos acreditados (...) La resurrecci?n de Cristo es nuestra esperanza y la luz que ilumina nuestra peregrinaci?n terrenal que incluye el enigma humano del dolor y de la muerte? (Discurso del Santo Padre durante la Audiencia General, mi?rcoles 15 de abril de 2009). ?nicamente si creemos con firmeza que Cristo ha resucitado podemos librarnos de nuestros miedos internos y poder tener la paz que Cristo quiere dejarnos en esta Pascua. La tranquilidad y la paz interior provienen de nuestro encuentro personal con Cristo. As? le sucedi? a santo Tom?s, que pas? de ser el Ap?stol incr?dulo, a dejarnos una de las confesiones de fe m?s hermosas de todo el Evangelio, que repetimos hasta nuestros d?as cuando el sacerdote en la misa eleva el pan y el vino consagrado: ?Se?or m?o y Dios m?o!

Reflexi?n apost?lica

La vida diaria puede presentarnos ocasiones o circunstancias diversas que nos llevan a perder la paz interior (dificultades familiares, laborales, escolares, personales, etc). ?C?mo recobrar esta paz para poder transmitirla tambi?n a los dem?s? Ordenando nuestra vida, como dec?a san Agust?n. Teniendo una recta jerarqu?a del amor, que ?l llama ordo amoris (el orden del amor). Todas nuestras dificultades se reducen a ?problemas de amor?. No es que amemos poco, sino que podemos amar desordenadamente si no tenemos claras nuestras prioridades del amor. El v?rtice de este tri?ngulo del amor le corresponde a Dios, luego viene el amor al pr?jimo y, en el puesto m?s bajo, el amor a nosotros mismos. Por eso san Agust?n en dos palabras resumi? lo que es la aut?ntica paz interior: tranquillitas ordinis. La tranquilidad del orden (interior). Pidamos a Dios que nos ayude a reestructurar nuestro orden del amor, para que podamos ayudar a todas las personas a que tambi?n encuentren esta paz aut?ntica.

Prop?sito

Har? hoy un examen de conciencia que me ayude a descubrir cu?l es la jerarqu?a de amor en mi vida, que me ayude a crecer en la paz interior.

Di?logo con Cristo

Jes?s, soy consciente que ?nicamente T? puedes darme la paz verdadera y duradera. S? que T? quieres darme esta paz. Ay?dame a ordenar mi jerarqu?a interior de amores para que pueda reinar en mi coraz?n esta paz y tranquilidad que me regalas.

La paz es un bien tal que no puede apetecerse otro mejor ni poseerse otro m?s provechoso. (San Agust?n, De Civitate Dei)


Publicado por mario.web @ 9:03
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