S?bado, 07 de mayo de 2011

Juan 3, 31-36. Pascua. El testimonio de un cristiano puede ser m?s poderoso que mil discursos.
Autor: Miguel Escobar | Fuente: Catholic.net

Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Juan 3, 31-36

El que viene de arriba est? por encima de todos: el que es de la tierra, es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo, da testimonio de lo que ha visto y o?do, y su testimonio nadie lo acepta. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, porque da el Esp?ritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que reh?sa creer en el Hijo, no ver? la vida, sino que la c?lera de Dios permanece sobre ?l?.

Oraci?n introductoria

Padre de amor, que nos has hecho part?cipes de tu misma vida, conc?denos a todos los cristianos, y a los hombres de buena voluntad realizar, en las circunstancias particulares y en los acontecimientos de la historia, nuestra vocaci?n de hijos de Dios, a ejemplo de tu hijo Jesucristo. Am?n

Petici?n

Se?or, que los dones recibidos en esta pascua den fruto abundante en toda nuestra vida. Por Jesucristo Nuestro Se?or.

Meditaci?n

Los que participan en la vida divina, forman la familia de Dios. En ella, al modo de la familia humana, hay relaciones de paternidad y filiaci?n, de fraternidad, y el clima apropiado para que estas relaciones se estrechen y se refuercen cada vez m?s. A esta familia no se pertenece por generaci?n natural, sino por generaci?n de fe, de amor y de esperanza. Las puertas de la casa familiar est?n siempre abiertas: Todos los hombres est?n invitados a entrar, pero ninguno obligado. Los caminos por los que se llega al solar familiar del Padre son muy variados: los hay rectos y los hay tortuosos; unos son m?s largos y otros son m?s cortos. Todos llevan sin embargo a la casa del Padre. A lo largo de la historia han habido y habr? quiz? quienes no quieran entrar y se queden fuera, pero el que entre pasar? a disfrutar de los beneficios de la familia de Dios.

Reflexi?n apost?lica

Formamos parte de la familia de Dios que se hace presente en la historia por medio de la Iglesia, debemos vivir cada d?a como buenos hijos de esta familia, como hijos dignos de este Padre que tanto nos ama, y como hermanos que se entregan generosamente a sus hermanos. El testimonio de un cristiano puede ser m?s poderoso que mil discursos, para resucitar en el coraz?n de tantos otros el deseo de Dios.

Prop?sito

Revisemos nuestro interior a la luz de Dios para ver si hemos dado en nuestra vida espacio y tiempo para que Dios hable a nuestro coraz?n.

Di?logo con Cristo

Se?or me acerco a ti con el firme prop?sito de dirigir mi vida y mis pensamientos seg?n tus criterios. No permitas que el materialismo y las prisas cotidianas me mantengan lejos de tu amor. Fortalece en mi coraz?n la semilla que t? sembraste en el bautismo para que para que crezca en mi alma la vida de gracia. Y Ay?dame a acercar a otros a participar de este don con el ejemplo de mi vida diaria. As? sea.


??Para que fin nos ha creado Dios?, se pregunta la tradici?n catequ?tica. E iluminados por la gran fe de la Iglesia, tenemos que repetir peque?os y grandes, estas palabras u otras semejante: Dios nos ha creado para conocerlo y amarlo en esta vida y gozar de ?l eternamente? (Juan Pablo II CATEQUESIS DE DICIEMBRE DE 1986)


Publicado por mario.web @ 9:04
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