S?bado, 07 de mayo de 2011

La gratitud, al mismo tiempo que nos aleja del mal, nos lleva a la fidelidad, a la entrega, a la b?squeda del bien y de la justicia.
Autor: Fernando Pascual, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores

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Hemos recibido regalos maravillosos de Dios: su misericordia, su Amor, su Hijo. Esta verdad toca el coraz?n de cada bautizado, es el centro de nuestra fe, enciende la esperanza, alimenta la caridad.

Cuando abrimos el alma a los dones de Dios, cuando reconocemos que nos libr? del pecado, que nos sac? de las tinieblas, que nos condujo a la luz, que nos abri? las puertas del cielo, surge casi espont?nea, gozosa, la gratitud.

Desde la gratitud, ?qu? f?cil ser?a vivir los mandamientos, huir del pecado, enraizar en el amor! Porque un coraz?n agradecido busca maneras concretas para corresponder a quien nos lo ha dado todo.

Vivir a fondo la gratitud nos aparta, por lo tanto, del mal. Muchos de nuestros pecados surgen porque no somos plenamente agradecidos. En otras palabras, casi no har?a falta la penitencia (confesi?n) si vivi?semos a fondo la gratitud.

El Concilio de Trento lo explicaba as?: ?Si tuviesen todos los reengendrados tanto agradecimiento a Dios, que constantemente conservasen la santidad que por su beneficio y gracia recibieron en el Bautismo; no habr?a sido necesario que se hubiese instituido otro sacramento distinto de este, para lograr el perd?n de los pecados? (Los sacramentos de la penitencia y de la extremaunci?n, cap?tulo 1).

La debilidad humana, unida a tantas distracciones que nos impiden reconocer y agradecer a fondo lo que significa ser redimidos, explica ese pecado que nos aparta de Dios, que nos hace ofender al pr?jimo, que nos destruye internamente.

Por eso, uno de los mejores ant?dotos contra el pecado radica precisamente en la gratitud. La invitaci?n de san Pablo vale para cada generaci?n cristiana: ?Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza; instru?os y amonestaos con toda sabidur?a, cantad agradecidos, himnos y c?nticos inspirados. Y todo cuanto hag?is, de palabra y de boca, hacedlo todo en el nombre del Se?or Jes?s, dando gracias por su medio a Dios Padre? (Col 3,15b-17).

La gratitud, al mismo tiempo que nos aleja del mal, nos lleva a la fidelidad, a la entrega, a la b?squeda del bien y de la justicia. Quien es agradecido, no traiciona al Amigo.

Somos fieles, perseveramos firme en la fe, avanzamos en el amor, si continuamente damos gracias a Dios ?porque es bueno, porque es eterna su misericordia? (Sal 118).


Publicado por mario.web @ 9:05
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