S?bado, 07 de mayo de 2011

Para un cristiano, visitar a los presos, no es un acto de justicia, ni un mero hecho filantr?pico. Visitar un preso es un genuino acto de caridad.
Autor: Felipe Rodr?guez, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores

?

?Lo experiment?, escribi? el cardenal Nguyen Van Thuan: en la prisi?n, todos esperan la liberaci?n, cada d?a, cada minuto. En aquellos d?as, en aquellos meses muchos sentimientos confusos me enredaban la mente: tristeza, miedo, tensi?n...?

Si logramos salir un breve instante de nuestras ocupaciones y pensamos en las palabras del cardenal Nguyen, quiz? logremos entrar en el coraz?n de alg?n hombre o mujer que se encuentran en una c?rcel f?sica o encerrado en alguna prisi?n del alma. Quiz? podemos visitarle desde nuestro coraz?n con una oraci?n, con un recuerdo o, ?por qu? no?, con una visita f?sica.

Para un cristiano, visitar a los presos, no es un acto de justicia, ni un mero hecho filantr?pico. Visitar un preso es un genuino acto de caridad revestido con un adorno especial que llamamos misericorida. Ser misericordioso es m?s que un sentido de simpat?a, exige una entrega del coraz?n y de la inteligencia para compadecerse de las miserias ajenas: las obras de misericordia son las manos de la caridad.

Cristo, en este mundo, padece fr?o, hambre, soledad, tristeza, en la persona de todos los encarcelados, como dijo ?l mismo: ?Cada vez que lo hicisteis con uno de ?stos, conmigo lo hicisteis? (Mt. 25,40). No podemos apartar nuestro pensamiento del sufrimiento y soledad de los prisioneros, pues estar?amos alejando la mirada de Jesucristo escondido en ellos.

?Acu?rdense de los que est?n presos, como si ustedes mismos estuvieran tambi?n con ellos en la c?rcel. Piensen e los que son maltratados, pues tambi?n ustedes tienen un cuerpo que puede sufrir?. (Carta a los Hebreos, 13, 3).


Publicado por mario.web @ 9:06
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios