S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: Muevetechile
Autor: Vilma Merino Ballart

La situaci?n del pa?s es muy clara: nos encontramos en un a?o electoral de pron?stico reservado. Sabemos que los candidatos de una y otra bancada ablandar?n sus discursos en una infinidad de temas para ganar la mayor cantidad de adeptos en diciembre.
Este escenario no puede jam?s prestarse para relativizar conceptos tan trascendentales como el del aborto.

Los electores no estamos interesados en la opini?n que tengan los candidatos sobre "abrirse al dialogo en torno a este tema" (disfraz que han adoptado), queremos saber exactamente que opinan, a nivel personal, los candidatos a la presidencia de la Rep?blica. Ello dejar? al descubierto su visi?n respecto al valor de la vida humana y sobre la dignidad del hombre. Es tu DERECHO saberlo.

?Aborto como terapia?

Es necesario que la discusi?n entorno al aborto terap?utico sea hecha en forma clara y transparente; ya que es innegable que lo que esta en riesgo es una adecuada atenci?n cl?nica y, en definitiva, la vida humana. A continuaci?n, y con la ?nica intenci?n de abordar de modo adecuado la discusi?n en cuesti?n, realizar? una breve exposici?n sobre qu? es el aborto terap?utico y si verdaderamente podemos entender a este tipo de aborto como terapia.

El aborto es la destrucci?n del producto de la concepci?n mientras se encuentre con vida, y en lo que aqu? interesa, de un ser humano. El aborto puede ser espont?neo o provocado. La involuntariedad del primero hace que evidentemente no exista un problema de orden moral o legal en discusi?n. No as? en el caso del segundo, aquel resultante de maniobras destinadas directamente a provocar la muerte del a?n no nacido, ante lo cual ha sido objeto de m?ltiples clasificaciones, entre ellas, atendida su admisibilidad legal y mas importante al caso, seg?n sus caracter?sticas. Lo dicho hace imprescindible definir previamente estos tipos o clases de aborto. A saber, tenemos:

Aborto libre: aquel realizado bajo el supuesto derecho que tendr?a la mujer para interrumpir su embarazo por el solo hecho de no desearlo.

Aborto eugen?sico: se traduce en evitar nacimientos que se consideran inadecuados ante la predicci?n probable o certera que el feto nacer? con un defecto o enfermedad.

Aborto mixto o reducci?n fetal selectiva: el cual pretende eliminar en los embarazos m?ltiples algunos embriones, de acuerdo a criterios eugen?sicos o en forma arbitraria, para que los restantes tengan mejor posibilidad de sobreviviencia.

Aborto ?tico o por honor: procede en los casos en los que el embarazo es producto de una agresi?n sexual o relaci?n incestuosa.

Aborto socioecon?mico: resulta del caso en el que se emplea como m?todo de control de natalidad.

Aborto por razones m?dicas o terap?utico: aquel que se lleva a cabo al invocarse razones de salud materna, sea salvar su vida o porque afecta su salud f?sica, mental y ps?quica.

Claramente cada uno de estos tipos de aborto merece una reflexi?n en particular, ya que importan la muerte del que esta por nacer. Sin embargo y como ya he enunciado, por ahora me referir? al aborto terap?utico y la situaci?n paradojal ante la cual nos sit?a. Lo dicho se debe a que, querer hablar de ?terap?utico? exige necesariamente una intervenci?n m?dico-quir?rgica destinada directamente a curar a la madre. Pero, c?mo es posible entender entonces como ?terapia? un acto matador, esto es, la destrucci?n del individuo que est? por nacer. Se ha entendido que ello se justificar?a, como ya se ha dicho, con la finalidad de ?proteger? la vida y salud de la madre. Pero salvar una vida suprimiendo otra no es terapia alguna. Mas aun, la ciencia ha estado de acuerdo que las situaciones reales de riesgo inminente de muerte para la mujer a causa del embarazo o de alguna caracter?stica de ?ste (por ejemplo, embarazo ect?pico, preeclampsia severa, infecci?n ovular) y que s?lo sacrificando al hijo podr?a salvarse la madre, implicar?an id?ntico riesgo para el hijo, caso en el cual, es deber tratar de salvar la vida de ambos pacientes, madre e hijo, o bien, de aquel de quien se pueda salvar.

En consecuencia, ante una situaci?n cl?nica objetivamente conflictiva, no es lo mismo resolver provocar directamente la muerte del ser en gestaci?n con el objeto de resguardar la vida o salud de la madre, ya que el buen fin no justifica los medio malos, que llevar a cabo una acci?n de suyo buena (tratamiento m?dico), que produzca un efecto bueno y querido por el agente (sanar a la madre), pero otro malo que s?lo se tolera como inevitable siempre que exista una raz?n suficiente para hacerlo (muerte del ser en gestaci?n). Esto ?ltimo, donde la conducta a favor de la vida de la madre est? autorizada por el principio de doble efecto o voluntario indirecto se conoce por ?aborto indirecto?, expresi?n donde el adjetivo ?indirecto? denota el car?cter de efecto accidental, colateral y no querido que tiene el aborto entonces, y hace inadmisible el aborto terap?utico al ser ?ste un homicidio.

A modo de ejemplo. Supongamos que una mujer se encuentra en su primer trimestre de embarazo y descubre que padece de c?ncer de cuello uterino propiamente tal, ante lo cual decide, previo asesoramiento m?dico multidisciplinario y de acuerdo a un protocolo cl?nico de tratamiento de la patolog?a debidamente aprobado, a extirpar el tumor y someterse a quimioterapia por ser ?ste el medio indispensable y ?nico para salvar su vida. Es innegable el riesgo a malformaciones o inclusive de muerte al que se expone al feto, pero en caso que ocurran, responden a una acci?n l?cita. Esto pues, no se busc? ni como fin ni como medio la muerte del feto, sino la realizaci?n de un tratamiento m?dico que tiene por finalidad ?nica salvar la vida de la madre, bien de gran entidad. Es decir, la salvaci?n de la madre no se debi? al aborto, sino que aqu?lla y el aborto son efectos independientes y paralelos del remedio o tratamiento al que se someti? a la madre.

Por otro lado, preocupante resulta que en la actualidad se diga que el aborto terap?utico persiga la salud materna en sentido amplio, con lo cual se abarque no solo la salud f?sica, sino tambi?n la mental y ps?quica de la mujer. Pues entendida as?, podr?amos llegar al absurdo de creer que cabria dentro de esta clase de aborto todos los dem?s tipos siempre que signifiquen alg?n tipo de perturbaci?n, aunque sea m?nima, al bienestar general de la persona y con ello justificar los argumentos, por ejemplo de Judith Jarvis Thompson, a favor del aborto libre.

Finalmente y a modo de conclusi?n, no deja de llamar mi atenci?n que muchas personas se declaran ser contrarias al aborto procurado en general, y sin embargo manifiestan sus dudas acerca de la ilicitud del aborto terap?utico. Esto se deber?a a que el llamado ?aborto terap?utico?, expresi?n eufem?stica con la que se pretende sustituir el t?rmino ?aborto?, ha sido planteado como tema de discusi?n al considerarlo como una soluci?n ante casos hipot?ticos de riesgo de muerte en mujeres embarazadas. Sin embargo esta soluci?n es aparente, pues como ya se ha demostrado, no es terapia el procurar la muerte de un hijo para salvar la vida de una madre. Distinto resulta en cambio, que el tratamiento m?dico de la patolog?a produzca como efecto colateral la p?rdida del embarazo. Esta situaci?n, conocida como ?aborto indirecto? ha sido contemplada por nuestra Ley y por ?l, ninguna mujer ha dejado de recibir el tratamiento m?dico correspondiente a su patolog?a, ni ha habido m?dicos procesados por aplicar los protocolos m?dicos que cada situaci?n cl?nica exige. Dicho esto, pareciera ser entonces que la regulaci?n del aborto terap?utico no busca m?s que legitimizar el ?aborto?, t?rmino que a secas molesta, en las legislaciones mundiales atentando contra la cultura de vida, que es la que siempre ha de imperar.


Publicado por mario.web @ 9:34
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