S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: www.fluvium.org
Autor: Raniero Cantalamessa, OFM Cap.

Los hechos del Evangelio no han sido escritos s?lo para ser contados, sino tambi?n para ser revividos. A quien les escucha se le invita cada vez a entrar dentro de la p?gina del Evangelio, a convertirse de espectador en actor, a ser parte en causa. La Iglesia primitiva nos da el ejemplo. La manera en que se cuenta el episodio de la tempestad calmada muestra que la comunidad cristiana lo aplic? a su propia situaci?n. En aquella tarde, cuando hab?a despedido a la multitud, Jes?s hab?a subido solo al monte para rezar; ahora, en el momento en el que Mateo escribe su Evangelio, Jes?s se ha despedido de sus disc?pulos y ha ascendido al cielo, donde vive rezando e "intercediendo" por los suyos. En aquella tarde ech? mar adentro la barca; ahora ha echado a la Iglesia en el gran mar del mundo. Entonces se hab?a levantado un fuerte viento contrario; ahora la Iglesia vive sus primeras experiencias de persecuci?n.

En esta nueva situaci?n, ?qu? les dec?a a los cristianos el recuerdo de aquella noche? Que Jes?s no estaba lejos ni ausente, que siempre se pod?a contar con ?l. Que tambi?n ahora daba ?rdenes a sus disc?pulos para que se le acercaran "caminando sobre las aguas", es decir, avanzando entre las corrientes de este mundo, apoy?ndose s?lo en la fe.

Es la misma invitaci?n que hoy nos presenta: aplicar lo sucedido a nuestra vida personal. Cu?ntas veces nuestra vida se parece a esa barca "zarandeada por las olas a causa del viento contrario". La barca zarandeada puede ser el propio matrimonio, los negocios, la salud... El viento contrario puede ser la hostilidad y la incomprensi?n de las personas, los reveses continuos de la vida, la dificultad para encontrar casa o trabajo. Quiz? al inicio hemos afrontado con valent?a las dificultades, decididos a no perder la fe, a confiar en Dios. Durante un tiempo nosotros tambi?n hemos caminado sobre las aguas, es decir, confiando ?nicamente en la ayuda de Dios. Pero despu?s, al ver que nuestra prueba era cada vez m?s larga y dura, hemos pensado que no pod?amos m?s, que nos hund?amos. Hemos perdido la valent?a.

Este es el momento de acoger y experimentar como si se nos hubieran dirigido personalmente a nosotros las palabras que Jes?s dirigi? en esta circunstancia a los ap?stoles: "??nimo!, que soy yo; no tem?is". Es famosa la frase con la que el sacerdote Abundio, en Los novios (I promessi sposi), justifica su miedo y cobard?a: "Quien no tiene valent?a no se la puede dar". Tenemos que desterrar precisamente esta convicci?n. ?Quien no tiene valent?a se la puede dar! ?C?mo? Con la fe en Dios, con la oraci?n, bas?ndose en la promesa de Cristo.

Alguno dir? que esta valent?a, basada en la fe en Dios y en la oraci?n, es un pretexto, una huida de las propias posibilidades y responsabilidades. Una manera de descargar en Dios los propios deberes. Es la tesis de fondo de la obra de teatro de Bertolt Brecht, ambientada en Alemania en tiempos de la guerra de los Treinta A?os, que tiene como protagonista a una mujer del pueblo llamada, por su capacidad de decisi?n y valor, "Madre Coraje". En plena noche, las tropas imperiales, tras haber matado a los guardias, avanzan contra la ciudad protestante de Halle para quemarla. En los alrededores de la ciudad, una familia de campesinos, que acoge a la Madre Coraje con la hija muda, Kattrin, sabe que lo ?nico que puede hacer para salvar a la ciudad de la ruina es rezar. Pero Kattrin, en lugar de ponerse a rezar, sube al techo de la casa, y se pone a tocar desesperadamente el tambor hasta que ve que los habitantes se han despertado y est?n de pie. Es asesinada por los soldados, pero la ciudad se salva.

Con esta cr?tica, que es la cl?sica cr?tica del marxismo, se ataca a quien pretende quedarse con los brazos cruzados, en espera de que Dios lo haga todo. Pero esto no tiene nada que ver con la verdadera fe y la verdadera oraci?n, que es lo contrario de la resignaci?n pasiva. Jes?s dej? que los ap?stoles remaran contra el viento durante toda la noche y que utilizaran todos su recursos antes de intervenir personalmente.


Publicado por mario.web @ 10:05
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