S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: Razones para el amor
Autor: Jos? Luis Mart?n Descalzo

Aquella viejecita -con esa santa ingenuidad que s?lo tienen los ancianos y los ni?os- contaba que asisti? un d?a a un serm?n en el que el cura habl? con palabras tan terribles del pr?ximo fin del mundo, del sol que se iba a destruir y las estrellas que se iban a caer, que, al salir, ?como todo aquello era tan triste, me fui a una pasteler?a y me com? un dulce?.

Yo hubiera hecho algo muy parecido. Porque me temo que si yo estuviera tan convencido de que el mundo se va a acabar en los dos pr?ximos meses, lo m?s seguro es que, en lugar de tratar de mejorarlo, me dedicase a cultivar mi corazoncete y me olvidase de los dem?s. Con lo cual -lo s?- corromper?a a la vez mi corazoncete y el mundo. Y as? anticipar?a la hora de su destrucci?n.

Hablando un poco m?s en serio, dir? que eso es lo que me preocupa del catastrofismo que ahora est? tan de moda: que invita m?s al ego?smo que a la lucha, que reduce la idea de conversi?n a la de prepararse para morir. Y son cosas muy diferentes.

Pero ?vaya usted a detener a los amigos de las f?bulas! De poco sirvi? que Juan XXIII estigmatizase a los profetas de desventuras. Desde entonces hasta hoy se han multiplicado. Pero las palabras del papa Roncalli siguen ah?, lucid?simas:

"Nos llegan de cuando en cuando, en el ejercicio cotidiano de nuestro ministerio, voces que ofenden nuestros o?dos, cuando algunas personas, inflamadas de cierto celo religioso, carecen de justeza en su juicio y en su manera de ver las cosas.

En la situaci?n actual de la sociedad no ven m?s que ruinas y calamidades. Tienen la costumbre de decir que nuestra ?poca ha empeorado profundamente en relaci?n con los siglos pasados y se conducen como si la historia, que es maestra de la vida, no les hubiera ense?ado nada ... Nos parece necesario expresar nuestro completo desacuerdo con tales profetas de desgracias que anuncian incesantemente cat?strofes, como si el fin del mundo estuviera a la vuelta de la esquina".

Y es que para saber que en el mundo hay muchas cosas que est?n mal no hace falta ser profeta: basta con tener ojos. Y para aceptar que un d?a concluir? este mundo y regresar? el Se?or, no hace falta ser un visionario; basta con tener fe. Pero hay que falsificar mucho el Evangelio para confundir al Se?or con el terror y el miedo. Y es que Jes?s no dijo: ?Temblad, que estoy llegando?, sino ?trabajad mientras vuelvo?.

Por eso yo no tengo ninguna curiosidad por conocer cu?ndo acabar? el mundo. De momento s? que el d?a de hoy acabar? dentro de unas horas y que este a?o se concluir? el 31 de diciembre y que yo tengo obligaci?n de llenar de amor esas pocas horas y esos pocos d?as.

Ma?ana me plantear? la tarea de volver a llenar las horas de ma?ana, y en el pr?ximo a?o -si ese a?o existe y si yo vivo en ?l- tratar? de seguir haci?ndolo mejor. Y me da lo mismo que ya s?lo quedan dos papas, como dice del se?or Fontbrune que dice el supuesto San Malaqu?as.

De momento, quiero al que hay y estoy seguro de que querr? -si llego a verles- a sus sucesores. Y no me preocupan los profetas que anuncian la ca?da del sol. Por hoy tengo suficiente con darle gracias a Dios por este bonito sol que brilla hoy en el cielo.


Publicado por mario.web @ 10:09
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