S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: www.aciprensa.com
Autor: Aci Digital

"Entonces aparecer? en el cielo la se?al del Hijo del Hombre" (Mt 24,30). La cruz es el s?mbolo del cristiano, que nos ense?a cu?l es nuestra aut?ntica vocaci?n como seres humanos.

Hoy parecemos asistir a la desaparici?n progresiva del s?mbolo de la cruz. Desaparece de las casas de los vivos y de las tumbas de los muertos, y desaparece sobre todo del coraz?n de muchos hombres y mujeres a quienes molesta contemplar a un hombre clavado en la cruz. Esto no nos debe extra?ar, pues ya desde el inicio del cristianismo San Pablo hablaba de falsos hermanos que quer?an abolir la cruz: "Porque son muchos y ahora os lo digo con l?grimas, que son enemigos de la cruz de Cristo" (Flp 3, 18).

Unos afirman que es un s?mbolo maldito; otros que no hubo tal cruz, sino que era un palo; para muchos el Cristo de la cruz es un Cristo impotente; hay quien ense?a que Cristo no muri? en la cruz. La cruz es s?mbolo de humillaci?n, derrota y muerte para todos aquellos que ignoran el poder de Cristo para cambiar la humillaci?n en exaltaci?n, la derrota en victoria, la muerte en vida y la cruz en camino hacia la luz.

Jes?s, sabiendo el rechazo que iba producir la predicaci?n de la cruz, "comenz? a manifestar a sus disc?pulos que ?l deb?a ir a Jerusal?n y sufrir mucho...ser matado y resucitar al tercer d?a. Pedro le tom? aparte y se puso a reprenderle: ’?Lejos de ti, Se?or, de ning?n modo te suceder? eso!’ Pero ?l dijo a Pedro: ?Qu?tate de mi vista, Satan?s!?...porque tus pensamientos no son de Dios, sino de los hombres!" (Mt 16, 21-23).

Pedro ignoraba el poder de Cristo y no ten?a fe en la resurrecci?n, por eso quiso apartarlo del camino que lleva a la cruz, pero Cristo le ense?a que el que se opone a la cruz se pone de lado de Satan?s.

Satan?s el orgulloso y soberbio odia la cruz porque Jesucristo, humilde y obediente, lo venci? en ella "humill?ndose a s? mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz", y as? transformo la cruz en victoria: "...por lo cual Dios le ensalz? y le dio un nombre que est? sobre todo nombre" (Flp 2, 8-9).

Algunas personas, para confundirnos, nos preguntan: ?Adorar?as t? el cuchillo con que mataron a tu padre?

?Por supuesto que no!

1?. Porque mi padre no tiene poder para convertir un s?mbolo de derrota en s?mbolo de victoria; pero Cristo s? tiene poder. ?O t? no crees en el poder de la sangre de Cristo? Si la tierra que pis? Jes?s es Tierra Santa, la cruz ba?ada con la sangre de Cristo, con m?s raz?n, es Santa Cruz.

2?. No fue la cruz la que mat? a Jes?s sino nuestros pecados. "?l ha sido herido por nuestras rebeld?as y molido por nuestros pecados, el castigo que nos devuelve la paz call? sobre ?l y por sus llagas hemos sido curados". (Is 53, 5). ?C?mo puede ser la cruz signo maldito, si nos cura y nos devuelve la paz?

3?. La historia de Jes?s no termina en la muerte. Cuando recordamos la cruz de Cristo, nuestra fe y esperanza se centran en el resucitado. Por eso para San Pablo la cruz era motivo de gloria (G?l 6, 14).


Nos ense?a qui?nes somos

La cruz, con sus dos maderos, nos ense?a qui?nes somos y cu?l es nuestra dignidad: el madero horizontal nos muestra el sentido de nuestro caminar, al que Jesucristo se ha unido haci?ndose igual a nosotros en todo, excepto en el pecado. ?Somos hermanos del Se?or Jes?s, hijos de un mismo Padre en el Esp?ritu! El madero que soport? los brazos abiertos del Se?or nos ense?a a amar a nuestros hermanos como a nosotros mismos. Y el madero vertical nos ense?a cu?l es nuestro destino eterno. No tenemos morada ac? en la tierra, caminamos hacia la vida eterna. Todos tenemos un mismo origen: la Trinidad que nos ha creado por amor. Y un destino com?n: el cielo, la vida eterna. La cruz nos ense?a cu?l es nuestra real identidad.


Nos recuerda el Amor Divino

"Tanto am? Dios al mundo que entreg? a su Hijo ?nico para que todo el que crea en ?l no perezca sino que tenga vida eterna". (Jn 3, 16). Pero ?c?mo lo entreg?? ?No fue acaso en la cruz? La cruz es el recuerdo de tanto amor del Padre hacia nosotros y del amor mayor de Cristo, quien dio la vida por sus amigos (Jn 15, 13). El demonio odia la cruz, porque nos recuerda el amor infinito de Jes?s. Lee: G?latas 2, 20.


Signo de nuestra reconciliaci?n

La cruz es signo de reconciliaci?n con Dios, con nosotros mismos, con los humanos y con todo el orden de la creaci?n en medio de un mundo marcado por la ruptura y la falta de comuni?n.


La se?al del cristiano

Cristo, tiene muchos falsos seguidores que lo buscan s?lo por sus milagros. Pero ?l no se deja enga?ar, (Jn 6, 64); por eso advirti?: "El que no toma su cruz y me sigue no es digno de m?" (Mt 7, 13).

Objeci?n: La Biblia dice:"Maldito el que cuelga del madero...".

Respuesta: Los malditos que merec?amos la cruz por nuestros pecados ?ramos nosotros, pero Cristo, el Bendito, al ba?ar con su sangre la cruz, la convirti? en camino de salvaci?n.


El ver la cruz con fe nos salva

Jes?s dijo: "como Mois?s levant? a la serpiente en el desierto, as? tiene que ser levantado (en la cruz) el Hijo del hombre, para que todo el que crea en ?l tenga vida eterna" (Jn 3, 14-15). Al ver la serpiente, los heridos de veneno mortal quedaban curados. Al ver al crucificado, el centuri?n pagano se hizo creyente; Juan, el ap?stol que lo vio, se convirti? en testigo. Lee: Juan 19, 35-37.


Fuerza de Dios

"Porque la predicaci?n de la cruz es locura para los que se pierden... pero es fuerza de Dios para los que se salvan" (1 Cor 1, 18), como el centuri?n que reconoci? el poder de Cristo crucificado. ?l ve la cruz y confiesa un trono; ve una corona de espinas y reconoce a un rey; ve a un hombre clavado de pies y manos e invoca a un salvador. Por eso el Se?or resucitado no borr? de su cuerpo las llagas de la cruz, sino las mostr? como se?al de su victoria. Lee: Juan 20, 24-29.


S?ntesis del Evangelio

San Pablo resum?a el Evangelio como la predicaci?n de la cruz (1 Cor 1,17-18). Por eso el Santo Padre y los grandes misioneros han predicado el Evangelio con el crucifijo en la mano: "As? mientras los jud?os piden milagros y los griegos buscan sabidur?a, nosotros predicamos a un Cristo crucificado: esc?ndalo para los jud?os (porque para ellos era un s?mbolo maldito) necedad para los gentiles (porque para ellos era se?al de fracaso), mas para los llamados un Cristo fuerza de Dios y sabidur?a de D?os" (1Cor 23-24).

Hoy hay muchos cat?licos que, como los disc?pulos de Ema?s, se van de la Iglesia porque creen que la cruz es derrota. A todos ellos Jes?s les sale al encuentro y les dice: ?No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara as? en su gloria? Lee: Lucas 24, 25-26. La cruz es pues el camino a la gloria, el camino a la luz. El que rechaza la cruz no sigue a Jes?s. Lee: Mateo 16, 24

Nuestra raz?n, dir? Juan Pablo II, nunca va a poder vaciar el misterio de amor que la cruz representa, pero la cruz s? nos puede dar la respuesta ?ltima que todos los seres humanos buscamos: ?No es la sabidur?a de las palabras, sino la Palabra de la Sabidur?a lo que San Pablo pone como criterio de verdad, y a la vez, de salvaci?n? (JP II, Fides et ratio, 23).


Publicado por mario.web @ 10:13
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