S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: Congregaci?n para la Doctrina de la Fe
Autor: Tarcisio Bertone, SDB




EL MENSAJE DE F?TIMA



PRESENTACI?N

En el tr?nsito del segundo al tercer milenio, Juan Pablo II ha decidido hacer p?blico el texto de la tercera parte del ? secreto de F?tima ?.

Tras los dram?ticos y crueles acontecimientos del siglo XX, uno de los m?s cruciales en la historia del hombre, culminado con el cruento atentado al ? dulce Cristo en la Tierra ?, se abre as? un velo sobre una realidad, que hace historia y la interpreta en profundidad, seg?n una dimensi?n espiritual a la que la mentalidad actual, frecuentemente impregnada de racionalismo, es refractaria.

Apariciones y signos sobrenaturales salpican la historia, entran en el vivo de los acontecimientos humanos y acompa?an el camino del mundo, sorprendiendo a creyentes y no creyentes. Estas manifestaciones, que no pueden contradecir el contenido de la fe, deben confluir hacia el objeto central del anuncio de Cristo: el amor del Padre que suscita en los hombres la conversi?n y da la gracia para abandonarse a ?l con devoci?n filial. ?ste es tambi?n el mensaje de F?tima que, con un angustioso llamamiento a la conversi?n y a la penitencia, impulsa en realidad hacia el coraz?n del Evangelio.

F?tima es sin duda la m?s prof?tica de las apariciones modernas. La primera y la segunda parte del ? secreto ? ?que se publican por este orden por integridad de la documentaci?n? se refieren sobre todo a la aterradora visi?n del infierno, la devoci?n al Coraz?n Inmaculado de Mar?a, la segunda guerra mundial y la previsi?n de los da?os ingentes que Rusia, en su defecci?n de la fe cristiana y en la adhesi?n al totalitarismo comunista, provocar?a a la humanidad.

Nadie en 1917 pod?a haber imaginado todo esto: los tres pastorinhos de F?tima ven, escuchan, memorizan, y Luc?a, la testigo que ha sobrevivido, lo pone por escrito en el momento en que recibe la orden del Obispo de Leiria y el permiso de Nuestra Se?ora.

Por lo que se refiere la descripci?n de las dos primeras partes del ? secreto ?, por lo dem?s ya publicado y por tanto conocido, se ha elegido el texto escrito por Sor Luc?a en la tercera memoria del 31 de agosto de 1941; despu?s a?ade alguna anotaci?n en la cuarta memoria del 8 de diciembre de 1941.

La tercera parte del ? secreto ? fue escrita ? por orden de Su Excelencia el Obispo de Leiria y de la Sant?sima Madre.... ? el 3 de enero de 1944.

Existe un ?nico manuscrito, que se aqu? se reproduce en facs?mile. El sobre lacrado estuvo guardado primero por el Obispo de Leiria. Para tutelar mejor el ? secreto ?, el 4 de abril de 1957 el sobre fue entregado al Archivo Secreto del Santo Oficio. Sor Luc?a fue informada de ello por el Obispo de Leiria.

Seg?n los apuntes del Archivo, el 17 de agosto de 1959, el Comisario del Santo Oficio, Padre Pierre Paul Philippe, O.P., de acuerdo con el Emmo. Card. Alfredo Ottaviani, llev? el sobre que conten?a la tercera parte del ? secreto de F?tima ? a Juan XXIII. Su Santidad, ? despu?s de algunos titubeos ?, dijo: ? Esperemos. Rezar?. Le har? saber lo que decida ?.1

En realidad, el Papa Juan XXIII decidi? devolver el sobre lacrado al Santo Oficio y no revelar la tercera parte del ? secreto ?.

Pablo VI ley? el contenido con el Sustituto, S. E. Mons. Angelo Dell’Acqua, el 27 de marzo de 1965 y devolvi? el sobre al Archivo del Santo Oficio, con la decisi?n de no publicar el texto.

Juan Pablo II, por su parte, pidi? el sobre con la tercera parte del ? secreto ? despu?s del atentado del 13 de mayo de 1981.S. E. Card.Franjo Seper, Prefecto de la Congregaci?n, entreg? el 18 de julio de 1981 a S. E. Mons. Mart?nez Somalo, Sustituto de la Secretar?a de Estado, dos sobres: uno blanco, con el texto original de Sor Luc?a en portugu?s, y otro de color naranja con la traducci?n del ? secreto ? en italiano. El 11 de agosto siguiente, Mons. Mart?nez devolvi? los dos sobres al Archivo del Santo Oficio.2

Como es sabido, el Papa Juan Pablo II pens? inmediatamente en la consagraci?n del mundo al Coraz?n Inmaculado de Mar?a y compuso ?l mismo una oraci?n para lo que defini? ? Acto de consagraci?n ?, que se celebrar?a en la Bas?lica de Santa Mar?a la Mayor el 7 de junio de 1981, solemnidad de Pentecost?s, d?a elegido para recordar el 1600? aniversario del primer Concilio Constantinopolitano y el 1550? aniversario del Concilio de ?feso. Estando ausente el Papa por fuerza mayor, se transmiti? su alocuci?n grabada. Citamos el texto que se refiere exactamente al acto de consagraci?n:

? Madre de los hombres y de los pueblos,T? conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, T? sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que sacuden al mundo, acoge nuestro grito dirigido en el Esp?ritu Santo directamente a tu Coraz?n y abraza con el amor de la Madre y de la Esclava del Se?or a los que m?s esperan este abrazo, y, al mismo tiempo, a aquellos cuya entrega T? esperas de modo especial. Toma bajo tu protecci?n materna a toda la familia humana a la que, con todo afecto a ti, Madre, confiamos. Que se acerque para todos el tiempo de la paz y de la libertad, el tiempo de la verdad, de la justicia y de la esperanza ?.3

Pero el Santo Padre, para responder m?s plenamente a las peticiones de ? Nuestra Se?ora ?, quiso explicitar durante el A?o Santo de la Redenci?n el acto de consagraci?n del 7 de junio de 1981, repetido en F?tima el 13 de mayo de 1982. Al recordar el fiat pronunciado por Mar?a en el momento de la Anunciaci?n, en la plaza de San Pedro el 25 de marzo de 1984, en uni?n espiritual con todos los Obispos del mundo, precedentemente ? convocados ?, el Papa consagra a todos los hombres y pueblos al Coraz?n Inmaculado de Mar?a, en un tono que evoca las angustiadas palabras pronunciadas en 1981.

? Y por eso, oh Madre de los hombres y de los pueblos, T? que conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, t? que sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que invaden el mundo contempor?neo, acoge nuestro grito que, movidos por el Esp?ritu Santo, elevamos directamente a tu coraz?n: abraza con amor de Madre y de Sierva del Se?or a este mundo humano nuestro, que te confiamos y consagramos, llenos de inquietud por la suerte terrena y eterna de los hombres y de los pueblos.

De modo especial confiamos y consagramos a aquellos hombres y aquellas naciones, que tienen necesidad particular de esta entrega y de esta consagraci?n.

??Nos acogemos a tu protecci?n, Santa Madre de Dios?!

?No deseches las s?plicas que te dirigimos en nuestras necesidades! ?.

Acto seguido, el Papa contin?a con mayor fuerza y con referencias m?s concretas, comentando casi el triste cumplimiento del Mensaje de F?tima:

? He aqu? que, encontr?ndonos hoy ante ti, Madre de Cristo, ante tu Coraz?n Inmaculado, deseamos, junto con toda la Iglesia, unirnos a la consagraci?n que, por amor nuestro, tu Hijo hizo de s? mismo al Padre cuando dijo: ?Yo por ellos me santifico, para que ellos sean santificados en la verdad? (Jn 17, 19). Queremos unirnos a nuestro Redentor en esta consagraci?n por el mundo y por los hombres, la cual, en su Coraz?n divino tiene el poder de conseguir el perd?n y de procurar la reparaci?n.

El poder de esta consagraci?ndura por siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones, y supera todo el mal que el esp?ritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el coraz?n del hombre y en su historia; y que, de hecho, ha sembrado en nuestro tiempo.

?Oh, cu?n profundamente sentimos la necesidad de consagraci?n para la humanidad y para el mundo: para nuestro mundo contempor?neo, en uni?n con Cristo mismo! En efecto, la obra redentora de Cristo debe ser participada por el mundo a trav?s de la Iglesia.

Lo manifiesta el presente A?o de la Redenci?n, el Jubileo extraordinario de toda la Iglesia.

En este A?o Santo, bendita seas por encima de todas las creaturas, t?, Sierva del Se?or, que de la manera m?s plena obedeciste a la llamada divina.

Te saludamos a ti, que est?s totalmente unida a la consagraci?n redentora de tu Hijo.

Madre de la Iglesia: ilumina al Pueblo de Dios en los caminos de la fe, de la esperanza y de la caridad. Ilumina especialmente a los pueblos de los que t? esperas nuestra consagraci?n y nuestro ofrecimiento. Ay?danos a vivir en la verdad de la consagraci?n de Cristo por toda la familia humana del mundo actual.

Al encomendarte, oh Madre, el mundo, todos los hombres y pueblos, te confiamos tambi?n la misma consagraci?n del mundo, poni?ndola en tu coraz?n maternal.

?Coraz?n Inmaculado! Ay?danos a vencer la amenaza del mal, que tan f?cilmente se arraiga en los corazones de los hombres de hoy y que con sus efectos inconmensurables pesa ya sobre la vida presente y da la impresi?n de cerrar el camino hacia el futuro.

?Del hambre y de la guerra, l?branos!

?De la guerra nuclear, de una autodestrucci?n incalculable y de todo tipo de guerra, l?branos!

?De los pecados contra la vida del hombre desde su primer instante, l?branos!

?Del odio y del envilecimiento de la dignidad de los hijos de Dios, l?branos!

?De toda clase de injusticias en la vida social, nacional e internacional, l?branos!

?De la facilidad de pisotear los mandamientos de Dios, l?branos!

?De la tentativa de ofuscar en los corazones humanos la verdad misma de Dios, l?branos!

?Del extrav?o de la conciencia del bien y del mal, l?branos!

?De los pecados contra el Esp?ritu Santo, l?branos!, ?l?branos!

Acoge, oh Madre de Cristo, este grito lleno de sufrimiento de todos los hombres. Lleno del sufrimiento de sociedades enteras.

Ay?danos con el poder del Esp?ritu Santo a vencer todo pecado, el pecado del hombre y el ? pecado del mundo ?, el pecado en todas sus manifestaciones.

Aparezca, una vez m?s, en la historia del mundo el infinito poder salvador de la Redenci?n: poder del Amor misericordioso. Que ?ste detenga el mal.Que transforme las conciencias.Que en tu Coraz?n Inmaculado se abra a todos la luz de la Esperanza?.4

Sor Luc?a confirm? personalmente que este acto solemne y universal de consagraci?n correspond?a a los deseos de Nuestra Se?ora (? Sim, est? feita, tal como Nossa Senhora a pediu, desde o dia 25 de Mar?o de 1984 ?: ? S?, desde el 25 de marzo de 1984, ha sido hecha tal como Nuestra Se?ora hab?a pedido ?: carta del 8 de noviembre de 1989). Por tanto, toda discusi?n, as? como cualquier otra petici?n ulterior, carecen de fundamento.

En la documentaci?n que se ofrece, a los manuscritos de Sor Luc?a se a?aden otros cuatro textos: 1) la carta del Santo Padre a Sor Luc?a, del 19 de abril del 2000; 2) una descripci?n del coloquio tenido con Sor Luc?a el 27 de abril del 2000; 3) la comunicaci?n le?da por encargo del Santo Padre en F?tima el 13 de mayo actual por el Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado; 4) el comentario teol?gico de Su Eminencia el Card. Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe.

Una indicaci?n para la interpretaci?n de la tercera parte del ? secreto ? la hab?a ya insinuado Sor Luc?a en una carta al Santo Padre del 12 de mayo de 1982. En ella se dice:

? La tercera parte del secreto se refiere a las palabras de Nuestra Se?ora: ?Si no [Rusia] diseminar? sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos ser?n martirizados, el Santo Padre sufrir? mucho, varias naciones ser?n destruidas? (13-VII-1917).

La tercera parte es una revelaci?n simb?lica, que se refiere a esta parte del Mensaje, condicionado al hecho de que aceptemos o no lo que el mismo Mensaje pide: ?si aceptaren mis peticiones, la Rusia se convertir? y tendr?n paz; si no, diseminar? sus errores por el mundo, etc.?.

Desde el momento en que no hemos tenido en cuenta este llamamiento del Mensaje, constatamos que se ha cumplido, Rusia ha invadido el mundo con sus errores. Y, aunque no constatamos a?n la consumaci?n completa del final de esta profec?a, vemos que nos encaminamos poco a poco hacia ella a grandes pasos. Si no renunciamos al camino del pecado, del odio, de la venganza, de la injusticia violando los derechos de la persona humana, de inmoralidad y de violencia, etc.

Y no digamos que de este modo es Dios que nos castiga; al contrario, son los hombres que por s? mismos se preparan el castigo. Dios nos advierte con premura y nos llama al buen camino, respetando la libertad que nos ha dado; por eso los hombres son responsables ?.5

La decisi?n del Santo Padre Juan Pablo II de hacer p?blica la tercera parte del ? secreto ? de F?tima cierra una p?gina de historia, marcada por la tr?gica voluntad humana de poder y de iniquidad, pero impregnada del amor misericordioso de Dios y de la atenta premura de la Madre de Jes?s y de la Iglesia.

La acci?n de Dios, Se?or de la Historia, y la corresponsabilidad del hombre en su dram?tica y fecunda libertad, son los dos goznes sobre los que se construye la historia de la humanidad.

La Virgen que se apareci? en F?tima nos llama la atenci?n sobre estos dos valores olvidados, sobre este porvenir del hombre en Dios, del que somos parte activa y responsable.



Tarcisio Bertone, SDB
Arzobispo em?rito de Vercelli
Secretario de la Congregaci?n
para la Doctrina de la Fe




El Secreto de F?tima
En la redacci?n hecha por Sor Luc?a en la "Tercera Memoria" del 31 de Agosto de 1941
destinada al obispo de Leiria-F?tima.

Tercera parte del "Secreto"
Tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria-F?tima, escrito por Sor Luc?a.

Interpretaci?n del secreto
Cata de SS Juan Pablo II a Sor Luc?a. Vaticano, 19 de abril de 2000

Coloquio con Sor Luc?a
La cita de Sor Luc?a con Mons. Tarcisio Bertone, Secretario de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe, y de Mons. Serafim de Sousa Ferreira e Silva, Obispo de Leiria-F?tima, el jueves 27 de abril en el Carmelo de Santa Teresa de Coimbra.

Comunicado del Cardenal Sodano
Palabras del Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado, al Papa Juan Pablo II, en F?tima al t?rmino de la Celebraci?n Eucar?stica.

Comentario Teol?gico
Interpretaci?n Teol?gica del Cardenal Joseph Ratzinger al tercer secreto de F?tima.



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El mensaje de F?tima


Publicado por mario.web @ 10:27
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