S?bado, 07 de mayo de 2011

Autor: Marcelino de Andr?s y Juan Pablo Ledesma

Suspiraba Don Camilo:
-Jes?s, es como para volverse loco: ?Aqu? no pasa nada de nada!

-No lo entiendo- le respondi?, sonriendo, el Cristo crucificado. Todas las ma?anas nace el sol y todas las tardes se pone; cada noche ves c?mo millones de estrellas giran sobre tu cabeza; la hierba brota en los prados, el tiempo sigue su rumbo. Dios est? ah? y se manifiesta en cada lugar y en cada instante. ?Creo que pasan muchas cosas! Creo que pasan las cosas m?s importantes.

Es verdad. Todos los d?as, a cada hora, pasan muchas cosas. Todas muy importantes, aunque nosotros no nos demos cuenta ni prestemos atenci?n. Y esto me parece maravilloso, sublime. Las cosas importantes no necesitan ni nuestras c?maras, ni nuestras primeras planas. Suceden y basta. Esas cosas peque?as, insignificantes, de poca monta, sin importancia son las m?s importantes, porque las cosas peque?as que nada parecen son las que dan la paz.

?Pero qu? raz?n ten?a Bernanos al escribir: ?En cada cosa peque?a hay un ?ngel?! Es encantador cambiarse los prism?ticos y ver la vida de otro color, con otros ojos.

No nos amarguemos la vida. No importa los millones que no tenemos. En las tardes de primavera y de verano contemplemos desde la ventana las estrellas: no son miles, sino miles de millones. Y todas son nuestras, como los millones de segundos de vida que galopan por nuestras venas.

Y hay gente que vive estancada, arrinconada como ficha muerta en el ajedrez de la desilusi?n y del hast?o. La tristeza es el deporte m?s practicado. Y lo peor es que se propaga como epidemia y contagia a todos los de alrededor. Me aterra la gente sin esperanza, la mediocre, la cobarde, los que mendigan felicidad. La dicha est? ah?, a nuestro lado. Crece con nosotros, arde en nuestro coraz?n.

Hay que aprender a admirar y emocionarse de lo que sucede todos los d?as y que no es noticia. Hoy me he levantado: vivo y estoy aqu?. La vida no tiene precio. Porque lo grande es inconmensurable. Es como el amor, la libertad, la justicia. ?Qui?n se atrever?a a tasarlos? Valen much?simo porque cuestan y porque no se pueden comprar ni tampoco rebajar.

Cada d?a admiro m?s a la gente sencilla, a ?sos que saben emocionarse y encontrar felicidad en lo m?s simple y ordinario. Los que saben gozar una ducha caliente o el caf? de la ma?ana. Quienes se alegran y disfrutan de un simple saludo o de una sonrisa sincera. Eso es la felicidad: maravillarse de lo peque?o, de lo que vivimos cada d?a. No necesitamos m?s.

Los d?as de sufrimiento... Tampoco es tiempo perdido; ni un solo instante del tiempo que Dios nos da es in?til e irrecuperable. Porque si fuera as?, Dios no nos lo dar?a. La vida es bella aunque est? sembrada de dolor, de sufrimiento, de incomprensi?n... Porque la vida, minuto a minuto, segundo a segundo es siempre bella, preciosa y emocionante, cualquiera que sea la condici?n del cuerpo. ?Y qui?nes gozan de esto?

Viviendo as?, habr?a menos gente aburrida en el mundo, menos tristes en el planeta y ning?n suicida en el universo. Las horas no nos parecer?an interminables. As? todo cambia. Habr?a m?s gente ilusionada, arrastrada por la felicidad y la dicha. Todos apostar?amos por la vida.

Ese es el secreto, la clave y el sol de cada d?a: descubrir que todo vale la pena; que nadie es in?til, que todo es infinitamente valioso. No podemos vivir aburridos y bostezando.

?En cada cosa peque?a hay un ?ngel!


Publicado por mario.web @ 16:04
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