S?bado, 07 de mayo de 2011
De primeras, la psicolog?a y la fe pueden parecer socios inveros?miles, pero son compatibles, seg?n una reciente publicaci?n de una revista profesional de psicolog?a.
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Psicolog?a cristiana: Cuerpo y alma desde una perspectiva cat?lica
Psicolog?a cristiana: Cuerpo y alma desde una perspectiva cat?lica
ROMA, domingo, 21 de junio de 2009



De hecho, la psicolog?a necesita un concepto de persona humana que pueda describir adecuadamente qu? es lo que son nuestro cuerpo y alma y c?mo se relacionan. Tambi?n ayuda el reconocer que los seres humanos tienen deseos tanto naturales como trascendentes.


Esta es la afirmaci?n de inicio de la recientemente publicada "edici?n cat?lica" de la revista: "Edification: A Journal of the Society of Christian Psychology" (V. 3.1).


Esta edici?n se ha confiado al Instituto para las Ciencias Psicol?gicas (IPS), una facultad de psicolog?a en Arlington, Virginia.


El antiguo miembro del profesorado, Christian Brugger, ahora profesor en el Seminario Teol?gico San Juan Mar?a Vianney, participa como redactor invitado y escribe el ensayo introductorio sobre el que se basan muchas de las aportaciones que siguen a continuaci?n.


En su art?culo, Brugger precisaba que, dado que el fin de la psicolog?a cl?nica es ayudar al ser humano a prosperar en t?rminos de salud mental personal, resulta ?til comprender la naturaleza de la persona humana bas?ndola en una sana antropolog?a.


Como seres humanos, explicaba, podemos levantarnos sobre las percepciones y emociones del cuerpo porque somos m?s que seres corp?reos y nuestra facultad de razonar no es un ?rgano material.


Esto significa que la psicolog?a cristiana garantiza la libertad humana para la autodirecci?n racional y la libre elecci?n en cuanto facultad inmaterial no determinada por leyes f?sicas causales, conclu?a Brugger.


El peligro, con la extendida negaci?n de las ciencias sociales laicas de la naturaleza inmaterial de nuestra raz?n, es que no s?lo abre la puerta a las afirmaciones del determinismo radical, sino que tambi?n niega la dimensi?n espiritual de la persona humana, afirmaba Brugger.


Posturas en contraste


Paul C. Vitz, del IPS, destacaba algunas de las diferencias entre la postura cristiana ante la psicolog?a y la visi?n laica en su ensayo titulado: "Replantear la Teor?a de la Personalidad desde una Perspectiva Cristiano Cat?lica".


Vitz observaba que una interpretaci?n cristiana de la personalidad comienza asumiendo que Dios existe y que es una persona con la que se est? en relaci?n. Si un psic?logo acepta la existencia de Dios y la validez de la dimensi?n religiosa de la vida, esto tiene la ventaja psicol?gica de permitirle tratar a un cliente religioso de forma m?s honesta y con un mayor respeto.


Mucho de la moderna teor?a laica de la personalidad, sin embargo, es reduccionista y asume que la experiencia religiosa y los ideales morales son causado por fen?menos subyacentes m?s bajos, explicaba Vitz. De esta forma, en la postura freudiana, el amor se reduce al deseo sexual; el deseo sexual a fisiolog?a; y la vida espiritual o los ideales art?sticos se reducen a impulsos sexuales sublimados.


En contraste, seg?n Vitz, la postura cristiana es construccionista. Esto significa que acent?a los aspectos m?s altos de la personalidad como conteniendo, y en ocasiones causando o transformando, los aspectos m?s bajos.


Es, por tanto, un m?todo sint?tico, que a?na las cosas en un patr?n integrado, mientras que el pensamiento reduccionista es anal?tico. Vitz admit?a que un buen an?lisis es un requisito importante. Sin embargo, mucha de la psicolog?a moderna se ha limitado s?lo a este an?lisis reductivo, sin un concepto integrado de la persona humana.


Vitz tambi?n destacaba el contraste respecto a la teor?a de la personalidad. Gran parte de la postura laica considera la personalidad como un aut?nomo aislado. El cristianismo, por el contrario, no asume que la meta de la vida sea la independencia y, en su lugar, da un papel central a las relaciones.


"El cristianismo postula la interdependencia, y el mutuo aunque libremente elegido cuidado por el otro, como el tipo primario de relaci?n adulta", comentaba Vitz.

Redescubrir la virtud


Reclamar una visi?n de la persona humana basada en la virtud es el tema del ensayo "Un Psicolog?a Cristiano Cat?lica Positiva: un Acercamiento a la Virtud", de los miembros del IPS Craig Steven Titus y Frank Moncher.


De hecho, los fil?sofos cl?sicos, como Arist?teles, basaron su visi?n psicosocial desde el punto de vista de la teor?a de la virtud, afirmaban.


Dicha postura estudia la correlaci?n potencial entre el bienestar psicol?gico y la bondad ?tica que se despliega en las principales virtudes. Esto contrasta con algunas posturas laicas de la psicolog?a que consideran la salud mental como una simple ausencia de desorden.


Titus y Moncher comentaban que es necesario un nivel b?sico de cada una de las principales virtudes para ser considerado psicol?gicamente sano o tener un buen car?cter. Por eso, "la psicolog?a cristiana debe buscar no s?lo la reducci?n de los s?ntomas sino tambi?n el crecimiento en las virtudes adquiridas".


En un ensayo a parte, Moncher consideraba las implicaciones de las premisas antropol?gicas espec?ficamente cat?lico cristianas para la psicolog?a en una aportaci?n titulada: "Implicaciones de la Antropolog?a Cat?lica para la Evaluaci?n Psicol?gica".


Es importante, afirmaba, que un psic?logo tenga en mente una antropolog?a teol?gica y filos?fica plena al evaluar al cliente, y tambi?n que, interiormente, tenga la curiosidad de comprender la visi?n del mundo y el sistema de valores del cliente.


Con demasiada frecuencia, sin embargo, el conocimiento referente a las realidades trascendentes, normas morales, belleza est?tica, y al desarrollo de la virtud es t?picamente excluido por los m?todos cl?nicos tradicionales.


Moncher tambi?n comentaba que la apertura a la antropolog?a cristiana resulta especialmente importante cuando se trata de tareas como evaluar a candidatos a entrar en el sacerdocio o en la vida religiosa, o en la labor de los tribunales cat?licos que deben examinar la validez de los matrimonios y la capacidad de las personas de dar su pleno y libre consentimiento en sus votos matrimoniales.


Vocaci?n


Los miembros del IPS Bill Nordling y Phil Scrofani se pon?an al otro lado de la mesa y consideraban qu? significa para un m?dico la postura cat?lica en su ensayo, "Implicaciones de una Antropolog?a Cat?lica para el Desarrollo de un Acercamiento Cat?lico a la Psicoterapia".


Explicaban por qu? el concepto de vocaci?n es ?til cuando se aplica a una carrera profesional como la de terapeuta.

"Para un cristiano, convertirse en terapeuta puede ser la respuesta a una llamada ?nica de Dios a proporcionar servicio m?dico mental a clientes que sufren", escrib?an.


Bajo este prisma, la tarea del terapeuta no s?lo implica una relaci?n terap?utica con el cliente, sino que es una relaci?n que va m?s all? del negocio. "El ver la profesi?n que han elegido como una vocaci?n personal le motiva no s?lo a observar de modo concienzudo su ?tica profesional, sino tambi?n a practicarla de acuerdo con los principios ?ticos cat?licos", a?ad?a Nordling y Scrofani.


Esta concepci?n del terapeuta basada en la vocaci?n tambi?n le servir? para motivarse cuando el trabajo con un cliente sea dif?cil, o cuando se requieran sacrificios de tiempo o dinero.


El concepto de vocaci?n no s?lo orientar? al terapeuta en la comprensi?n del cliente y de su tratamiento, sino que le guiar? tambi?n en la comprensi?n de que el cliente est? encajado en una familia, en una cultura y, en ocasiones, en una tradici?n religiosa.


"Este acercamiento a la psicoterapia demuestra un profundo respeto por la diversidad comenzando por el principio fundamental de que el cliente es una persona ?nica e irrepetible hecha a imagen de Dios", comentaba Nordling y Scrofani.


"Adem?s, en ?ltima instancia, es un imperativo moral permitir al cliente que haga elecciones libremente que le autodefinan de acuerdo a su conciencia".


Al concluir su aportaci?n, los autores especifican que un acercamiento a la psicoterapia as? conformado antropol?gicamente no debe concebirse como opuesto a la ciencia de la psicolog?a.


Por tanto, los m?todos terap?uticos ser?n elegidos de acuerdo a su probada eficacia.


Tambi?n conced?an que el foco primario de un terapeuta debe seguir siendo el funcionamiento psicol?gico del cliente, dejando los temas espirituales m?s espec?ficos al clero y a los directores espirituales.


En general, la revista presenta ideas provocadoras sobre c?mo una antropolog?a basada en el cristianismo puede proporcionar valiosas aportaciones sobre la condici?n humana.

Publicado por mario.web @ 18:49
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