S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: www.fraynelson.com
Autor: Fr. Nelson Medina, OP

  • LOS CURAS SIRVEN PARA SERVIR. Lo dec?a el padre a su hijo seminarista: como una escoba, hijo m?o, como una escoba, siempre dispuesta a ser utilizada, pero sin esperar recompensa alguna; gast?ndose una vez y otra, pero sin esperar que la coloquen en una vitrina. Los curas han aprendido bien las palabras del Maestro: "Yo no he venido a ser servido, sino a servir" (Me 10, 44). Un cura que no sirve, no sirve.


  • LOS CURAS SIRVEN PARA PERDONAR. Antes que maestros y lit?rgos son testigos de la misericordia divina. En un mundo violento y dividido, ellos son portadores del di?logo y del perd?n. Est?n siempre ah?, como casa de acogida. Abren sus puertas cada d?a para escuchar confidencias, para quitar cargas, para devolver la alegr?a y la esperanza.


  • LOS CURAS SIRVEN PARA ILUMINAR. Son portadores de la palabra de Dios, que tratan de explicar y de vivir. Cuando nos cegamos con los espejismos y seducciones del mundo, ellos nos recuerdan las Bienaventuranzas. Cuando nos movemos a ras de tierra, ellos nos se?alan el cielo. Cuando nos quedamos en la superficie de las cosas, ellos nos descubren la presencia de Dios en todo.


  • SIRVEN PARA INTERCEDER. El sacerdote prolonga la mediaci?n de Jesucristo. Por eso es llamado pont?fice, constructor de puentes entre el cielo y la tierra. Habla a Dios de los hombres y habla a los hombres de Dios. Dec?a San Juan de Avila: "Relicarios somos de Dios, casa de Dios y, a modo de decir, criadores de Dios... Esto, padres, es ser sacerdotes: que amansen a Dios cuando estuviera, ?ay!, enojado con su pueblo; que tengan experiencia de que Dios oye sus oraciones y tengan tanta familiaridad con El".


  • SIRVEN PARA AMAR. Reservan su coraz?n para amar del todo a todos. Quieren ser para todos, amigos, padres y hermanos. Un amor liberado y agrandado. Un amor gratuito y oblativo, como antorcha que se va gastando poco a poco.


  • SIRVEN PARA HACER PRESENTE A JESUCRISTO. Todo sacerdote est? llamado a ser otro Cristo. El sacerdote est? para repetir las palabras y los gestos de Jes?s, para continuar sus pasos y desvelar su presencia, para prolongar y actualizar su amor generoso. Y esto a dos niveles: el sacramental y el de la vida.


  • SIRVEN PARA SER EL ALMA DEL MUNDO. En un mundo sin esp?ritu, ellos son el alma, la luz, la sal y el perfume. Sin el sacerdote todo ser?a un poco m?s feo y oscuro. "Sacerdote no es el que se limita a hacer cosas, sino a hacer santos". (G. Rovirosa). Es verdad que, en cierta medida, a todo cristiano se le puede aplicar cuanto llevamos dicho, pero el sacerdote tiene vivencias y urgencias especiales. Gracias, hermanos sacerdotes, por vuestra "in?til" luminosidad. Manda Se?or, sacerdotes, esos hombres tan raros que s?lo sirven para servir.


  • Fr. Nelson M.Pd.

    Publicado por mario.web @ 18:57
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