S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: Hispanidad.com
Autor: Eulogio L?pez

Para dial?ctica de altura la del siglo XIX y primera parte del XX. Desde entonces, desde el fin de la II Guerra Mundial hasta ahora, vivimos de prestado. Los tratados se han convertido en esl?ganes y la b?squeda de la verdad en b?squeda de la b?squeda: en definitiva, en la turbadora tentaci?n de que la verdad no existe, por lo que el conocimiento no merece la pena: lo ?nico que merece la pena es la divagaci?n eterna e infructuosa sobre las formas de conocimiento.

La cosa empez? a torcerse con Descartes, pero en el siglo XX alcanz? su plenitud, es decir, alcanz? el desastre. Es como si la raz?n hubiera sido recluida en una prisi?n y con ella la libertad. Recluida, claro est? en nombre de la libertad de pensamiento. El progreso intelectual de la civilizaci?n occidental ha degenerado en un c?rculo oriental, del que es imposible salir.

En Occidente le llamamos relativismo, pero en el fondo el relativismo no esconde m?s que la anulaci?n del hombre como ser racional y, con ello, la anulaci?n de su libertad. Vivimos en el universo de la contradicci?n permanente. Analicemos la situaci?n en unos pocos aforismos, que son lo mandamientos vigentes.

El primero y m?s importante de todos, que los engloba a todos, que los resume y abarca a todos, es el siguiente:

1. ?Nada es verdad ni nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira?. Ahora bien, la frasecita de Campoamor, que revela como ninguna otra el fin de las verdades absolutas, es la que incurre en la primera contradicci?n flagrante: nada es verdad ni nada es mentira? menos esta frase, este principio, este dogma aniquilador.

2. ?Prohibido prohibir?, tradujeron los del mayo franc?s, una generaci?n que contin?a sin abandonar el poder. Ahora bien, si prohibimos prohibir, ya hay algo que s? est? prohibido: prohibir.

3. ?Todo es opinable?, aseguran los hombres de la sociedad de la comunicaci?n. S?, todo es opinable; todo menos justamente eso: que todo sea opinable.

4. ?Los dogmas son inadmisibles?. Salvo justamente el que a acabo de enunciar, indemostrable pero de aplicaci?n forzosa. En cualquier caso, el hombre siempre parte de un dogma para concluir, tanto en el pensamiento deductivo como en el inductivo.

5. ?Libertad de pensamiento?. Muy cierto, pero dos m?s dos s?lo son cuatro en base 1 y por definici?n. Nadie comienza pensar desde cero, sino desde un eje de coordenadas que le viene dado. El pensamiento humano est? sometido a reglas estrechas, que componen lo que se conoce como la ciencia de la l?gica: no damos para m?s y no es para avergonzarse de ello. A fin de cuentas, mal de muchos...

6. ?Toda idea, principio o creencia es tan respetable como otra?. ?Todas? No, porque la que acabo de escribir vale mucho m?s que cualquier otra y es acreedora del mayor de los respetos.

7. ?Eduquemos en libertad?. Pero eso es imposible: si concedemos libertad al alumno para someterse o rechazar la educaci?n, seguramente optar? por la libertad de no educarse, sobre todo si piensa en el sometimiento y el esfuerzo que implica el hacerlo. Lo ?nico que importa es la tolerancia, no las ideas que se toleran. Es m?s, la misma libertad de expresi?n es un atentado contra la libertad ajena, en cuanto pude influir en el interlocutor.

8. ?No acepto aquello que no sea demostrable?. Pero ni tan siquiera puedo demostrar nuestra existencia. Lo emp?ricamente demostrable no alanza ni el 0,1% e lo conocimientos humanos. Tampoco puedo dar raz?n de mi existencia.

9. ?Lo que se ve, existe, y lo que no se ve, no existe?. Pero nuestros sentidos nos enga?an. Adem?s, de esta forma no existir?an la lunas de J?piter, ni el amor, ni el dolor, ni la belleza, ni el arte, ni la literatura? Adem?s, ?estamos seguros de que la vida no es sue?o y ensue?o no es la verdadera vida?

10. ?Nadie puede decir lo que est? bien o lo que esta mal?. Pero esta pol?tica de no injerencia es buena en s? misma, as? como sus numerosos desarrollos en forma de juicios morales, esos juicios que constantemente estamos pronunciando. Es m?s, si en algo creemos es en nuestras cr?ticas al pr?ximo o en nuestros halagos (en ?sos menos, dado que resultan menos numerosos).

No me extra?a que el hombre actual est? mareado. Sufre de v?rtigo intelectual y sus s?ntomas son: falta de personalidad, acentuada inseguridad en sus talentos. O sea, que el relativismo le ha llevado al complejo de inferioridad, a la tristeza: Porque el hombre puede ser bueno o malo, sabio o ignorante, pero lo que su propia naturaleza racional no puede aceptar jam?s sin romperse en pedazos es vivir en la contradicci?n. El ?nico velo capaz de ocultar la incoherencia es la locura. Y ?sa es, precisamente, la meta l?gica de todo relativismo.


Publicado por mario.web @ 19:31
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios