S?bado, 07 de mayo de 2011

Solter?a, matrimonio, viudez, Institutos Seculares. Los ministerios laicales y como influyen las profesiones y oficios en la vocaci?n
Autor: www.iglesiapotosina.org | Fuente:
a) Solter?a

Asumida como opci?n de vida cristiana, es signo de la libertad de Jes?s, dispuesto siempre para la misi?n, y representa un cauce estupendo para una multitud de servicios en medio del mundo.


La solter?a es un estado de vida que lleva tambi?n a la plena realizaci?n humana, libre de los falsos juicios y pensamientos del mundo, permite a la persona encontrar una plena satisfacci?n, en el amor y la entrega a los dem?s, a la propia familia y a la sana realizaci?n de los deberes del mundo.

Lejos de menoscabar la plenitud de la persona la realiza, y le permite llegar a la madurez. La libertad que confiere este estado de vida permite una riqueza abundante en el apostolado seglar en los diversos ?mbitos del mundo, permitiendo un pleno desarrollo de las capacidades personales y una gran apertura en la donaci?n hacia los dem?s.


b) Matrimonio

El matrimonio y la familia en el proyecto original de Dios son instituciones de origen divino y no productos de la voluntad humana. Cuando el Se?or dice "al comienzo no fue as?" (Mt 19,8), se refiere a la verdad sobre el matrimonio, que, seg?n el plan de Dios, excluye el divorcio.

El hombre y la mujer, siendo imagen y semejanza de Dios que es Amor, son llamados a vivir en el matrimonio el misterio de la comuni?n y relaci?n trinitaria. "Dios inscribe en la humanidad del hombre y de la mujer la vocaci?n y consiguientemente la capacidad y la responsabilidad del amor y de la comuni?n". Hombre y mujer son llamados al amor en la totalidad de su cuerpo y esp?ritu.

Jesucristo es la Nueva Alianza, en El, el matrimonio adquiere su verdadera dimensi?n. Por su Encamaci?n y por su vida en familia por Mar?a y Jos? en el hogar de Nazareth se constituye un modelo de toda familia. El amor de los esposos por Cristo llega a ser como el de El: total, exclusivo, fiel y fecundo. A partir de Cristo y por su voluntad, proclamada por el Ap?stol, el matrimonio no s?lo vuelve a la perfecci?n primera sino que se enriquece con nuevos contenidos (Ef 5,25-53). El matrimonio cristiano es un sacramento en el que el amor humano es santificante y comunica la vida divina por la obra de Cristo; un sacramento en el que los esposos significan y realizan el amor de Cristo y de su Iglesia, amor que pasa por el camino de la cruz, de las limitaciones, del perd?n y de los defectos para llegar al gozo de la resurrecci?n. Es necesario tener presente que "entre bautizados, no puede haber contrato matrimonial v?lido, que no sea por ese mismo sacramento".

En el plan de Dios Creador y Redentor la familia descubre no s?lo su identidad sino tambi?n su misi?n: custodiar, revelar y comunicar el amor y la vida, a trav?s de cuatro cometidos fundamentales:

1) La misi?n de la familia es vivir, crecer y perfeccionarse como comunidad de personas que se caracteriza por la unidad y la indisolubilidad. La familia es el lugar privilegiado para la realizaci?n personal junto con los seres amados.

2) Ser "como el santuario de la vida", servidora de la vida, ya que el derecho a la vida es la base de todos los derechos humanos. Este servicio no se reduce a la sola procreaci?n, sino que es ayuda eficaz para transmitir y educar en valores aut?nticamente humanos y cristianos,

3) Ser "c?lula primera y vital de la sociedad". Por su naturaleza y vocaci?n la familia debe ser promotora del desarrollo, protagonista de una aut?ntica pol?tica familiar.

4) Ser "Iglesia dom?stica" que acoge, vive, celebra y anuncia la Palabra de Dios, es santuario donde se edifica la santidad y desde donde la Iglesia y el mundo pueden ser santificados.

No obstante las graves crisis de familia, constatamos que muchas familias Latinoamericanas y del Caribe se esfuerzan y viven llenas de esperanza y con fidelidad el proyecto de Dios Creador y Redentor, la fidelidad, la apertura a la vida, la educaci?n cristiana de los hijos y el compromiso con la Iglesia y el mundo.

El estado matrimonial se convierte en signo del amor incondicional de Cristo por su Iglesia, de la permanencia y de calidad de este amor; tiene la amplia funci?n de procurar la santificaci?n de los c?nyuges y de ejercer la paternidad fundando una verdadera Iglesia dom?stica.


c) Viudez

La viudez "continuidad de la vocaci?n conyugal" tiene una profunda significaci?n como testimonio (de la fe, como una b?squeda esforzada de la santidad personal y ejerce la funci?n a ejemplo de la Virgen Mar?a, de una amplia maternidad espiritual.


d) Institutos Seculares

Los institutos seculares, tanto clericales como laicales, no constituyen una vocaci?n diversa. Muestran con toda claridad el sentido de la vocaci?n de los laicos o de los ministros ordenados en su referencia a las realidades temporales; por la dedicaci?n exclusiva de sus miembros a la construcci?n del Reino de Dios en la secularidad, se convierten en signo de la solicitud del Se?or por todos los hombres en las diversas circunstancias de sus vidas.

Los Institutos Seculares:

- Nacieron en Roma el 2 de febrero de 1947 con el documento "Provida Mater Eclessia" del Papa P?o XII.

- Un Instituto Secular es un instituto de vida consagrada en el cual los fieles, viviendo en el mundo, aspiran a la perfecci?n de la caridad y se dedican a promover la santificaci?n del mundo sobre todo desde dentro de ?l.

- Los miembros de los institutos seculares se consagran a Dios por medio de los votos de Pobreza, Castidad y Obediencia; viven las circunstancias ordinarias del mundo, ya solos, ya con su propia familia, ya en grupos de vida fraterna, de acuerdo con las constituciones del instituto al cual pertenecen.


MINISTERIOS LAICALES

a) Los varones laicos que tengan la edad y condiciones determinadas por decreto de la Conferencia Episcopal, pueden ser llamados para el ministerio estable de lector y ac?lito, mediante el rito lit?rgico prescrito; sin embargo, la colaci?n de esos ministerios no les da derecho a ser sustentados o remunerados por la Iglesia.

b) Por encargo temporal, los laicos pueden desempe?ar la funci?n de lector en las ceremonias lit?rgicas; asimismo, todos los laicos pueden desempe?ar las funciones de comentador, cantor y otras, a tenor de la norma del derecho.

c) Donde lo aconseje la necesidad de la Iglesia y no haya ministros, pueden tambi?n los laicos- aunque no sean lectores ni ac?litos- suplirles en algunas de sus funciones, es decir, ejercitar el ministerio de la palabra, presidir las oraciones lit?rgicas, administrar el bautismo y dar la sagrada Comuni?n, seg?n las prescripciones del derecho.


PROFESIONES Y OFICIOS

Una profesi?n u oficio no se opone a una vocaci?n especifica, uno la enriquece porque es una forma concreta de servir a la comunidad.

Las profesiones y oficios marcan las diversas vocaciones con una disposici?n especial para ejercer servicios cualificados, y por ello tienen una funci?n importante en la linea del servicio liberador, que pertenece a la misma misi?n de la Iglesia.


Publicado por mario.web @ 19:52
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