S?bado, 07 de mayo de 2011

Cristo quiso continuar su acci?n salvadora por medio de la Iglesia.
Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net
El hombre necesita de Dios para salvarse. La experiencia cotidiana del mal, en la vida de los dem?s, en nuestra propia vida, no es sino la consecuencia del pecado original. Romper las cadenas que nos atan al mal s?lo es posible si Dios decide descender, sacarnos de las tinieblas, tender su mano amorosa y rescatarnos de la situaci?n en la que nos encontramos.

Todo eso ocurri? con la venida de Cristo al mundo. No tenemos otro nombre bajo el cual podamos salvarnos (Hch 4, 12). Jes?s, con su aceptaci?n total de la Voluntad del Padre, nos ha salvado y rescatado, por su sangre, de nuestros pecados (Ap 1, 5-6). "Por lo cual Dios le exalt? y le otorg? el Nombre, que est? sobre todo nombre. Para que al nombre de Jes?s toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jes?s es Se?or para gloria de Dios Padre" (Flp 2, 9-11).

Por los Evangelios sabemos que Cristo quiso continuar su acci?n salvadora por medio de la Iglesia. Ha garantizado que estar? con sus disc?pulos siempre, y, a la vez, los env?a a bautizar en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp?ritu Santo (Mt 28, 18-20). De forma que quien no recibe al disc?pulo de Cristo rechaza al mismo Salvador (Lc 10, 16).

Por lo cual, resulta claro que s?lo la salvaci?n se encuentra en la Iglesia. ?Y qu? pasa con los que est?n fuera de ella? Nosotros sabemos tambi?n, por la Biblia, que Dios "quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad" (1Tm 2, 4). La acci?n visible de Cristo y del Esp?ritu Santo en la Iglesia no impide el que haya una acci?n invisible, que puede alcanzar tambi?n a los que no pertenecen de modo expl?cito a la Iglesia, pero que, en el fondo, son tocados por la salvaci?n del Se?or.

Podr?amos decir, seg?n un documento del Magisterio, que por su buena voluntad tienen un impl?cito deseo de ser miembros de la Iglesia, y, en cierto sentido, est?n unidos a nosotros por esa apertura de su coraz?n, que es resultado de la acci?n de Dios, aunque haya otros motivos hist?ricos, psicol?gicos o sociales que les impidan dar el paso para entrar plenamente en la Iglesia.

Podemos decir, por lo tanto, que s?lo Cristo es el Salvador del mundo. La Iglesia cat?lica es la se?al visible y plena de la acci?n salvadora de Cristo y de la acci?n santificadora del Esp?ritu Santo.

Fuera de la Iglesia cat?lica hay elementos de salvaci?n, pero no en su plenitud, por lo que conviene seguir anunciando a los hombres que s?lo ser?n plenamente felices y acoger?n de verdad la acci?n redentora de Cristo si viven el Evangelio y se unen, en el amor, la fe y la esperanza, a la comunidad visible que Nuestro Se?or cre? y en la que sigue presente gracias a los sacramentos, bajo la gu?a del Santo Padre y de los obispos que suceden en el tiempo a los primeros ap?stoles.

Para profundizar:
-Catecismo de la Iglesia cat?lica, nn. 846-856.
-Sagrada Congregaci?n para la doctrina de la fe, Declaraci?n "Dominus Iesus" Sobre la unicidad y la universalidad salv?fica de Jesucristo y de la Iglesia (6 agosto 2000), nn. 20-22.
-Sagrada Congregaci?n para la doctrina de la fe, Respuesta a algunas preguntas acerca de ciertos aspectos de la doctrina sobre la Iglesia (29 de junio de 2007).
-Sagrada Congregaci?n para la doctrina de la fe, Nota doctrinal acerca de algunos aspectos de la evangelizaci?n (3 de diciembre de 2007).


Publicado por mario.web @ 20:37
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