S?bado, 07 de mayo de 2011
Discurso del Papa Pablo VI a los corresponsales de la prensa, radio y televisi?n. 8 de febrero de 1965 en el que habla de la profesi?n al servicio del bien.
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Discurso a los corresponsales de la prensa, radio y televisi?n
Discurso a los corresponsales de la prensa, radio y televisi?n
DISCURSO DEL PAPA PABLO VI
A LOS CORRESPONSALES DE LA PRENSA, RADIO Y TELEVISI?N

Lunes 8 de febrero de 1965



Se?ores y amigos:


Nos alegramos de poderos recibir a vosotros, periodistas del mundo latinoamericano que en vuestro recorrido por Europa hab?is querido rendirnos esta visita. La manifestaci?n de Nuestro gozo, que brota con sinceridad espont?nea del alma a los labios, se desdobla en estos pensamientos que os vamos a exponer con sencillez.

Para Nos, a quien el servicio de la Santa Sede ha tenido en contacto vital, emocionado, frecuente con el mundo de la prensa, vuestra presencia es tema de recuerdos, materia de reflexi?n, motivo de satisfacci?n y ejercicio de amistad. El Papa - sabedlo y decidlo - es buen amigo vuestro. Lo dijimos cuando a los pocos d?as de Nuestra elevaci?n al Pontificado recibimos a los corresponsales de la Prensa, Radio y Televisi?n. Trato de preferencia creemos haberles dado tambi?n en el pasado viaje a Bombay. Y es que la Iglesia no puede ni quiere desinteresarse de la prensa, pues comprende bien que ella es instrumento de difusi?n de su doctrina, medio de educaci?n popular, arma para la defensa de sus derechos.

El tema ha tenido puesto importante en la agenda de este Concilio, y fruto de un Decreto Conciliar es la Pontificia Comisi?n para las Comunicaciones Sociales.

El segundo pensamiento se refiere a vuestra profesi?n misma. No hay tiempo para exponeros, aunque solo sea en s?ntesis - y tampoco lo necesit?is - la naturaleza del periodismo, ni para desentra?ar la tem?tica de la deontolog?a moral de vuestra profesi?n en cuanto ella crea, forma y orienta lo que se ha llamado ?cuarto poder?: la opini?n p?blica. Mas vuestra condici?n de periodistas latino-americanos Nos incita a pediros un favor: decid a vuestros respectivos Pa?ses el inter?s de la Santa Sede por su promoci?n y desarrollo, pero en este mensaje insistid en la esperanza que la Iglesia tiene de que en el salto de gigante que a muchas de vuestras naciones les toca dar, de las trasformaciones a que ellas se ven sujetas en los campos de la vida profana, salga robustecida, siga en su eficacia vital la fe cat?lica.

Una consideraci?n final. Al recorrer diversos Pa?ses de Europa, con el sentido de finos observadores que os distingue, habr?is, sin duda, captado ?ngulos desconocidos de visi?n, t?lvez hay?is corregido apreciaciones, seguramente habr?is enriquecido vuestro caudal de experiencia y habr?n surgido v?nculos nuevos de amistad. Es bien sabido como en nuestro siglo, en virtud del sorprendente desarrollo de las t?cnicas de comunicaci?n y de informaci?n, y por el nuevo modo de vivir las gentes en aglomerados colosales, se multiplican las posibilidades de influenciar la opini?n p?blica en modo casi simultaneo creando juicios que pueden ser vividos no ya solo como raciocinio sino en clave de voluntad operativa, din?mica y aun pasional. Pues bien; Nuestra invitaci?n no es otra que la de exhortaros a usar siempre de este medio formidable, como de propaganda de la verdad, propaganda que de arte se convierte en t?cnica en nuestro tiempo. Que sea adem?s vuestro periodismo instrumento de caridad y amistad entre los pueblos. La verdad hace libres a los hombres; la caridad los har? hermanos.

A vuestros ideales y a vuestra profesi?n al servicio del bien, a vuestras familias y a vuestras naciones, a vuestras personas sobre todo va dirigida Nuestra afectuosa y cordial Bendici?n.

Publicado por mario.web @ 20:51
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