S?bado, 07 de mayo de 2011
Documento del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales en el que se establecen los lineamientos para la colaboraci?n medi?tica entre los cristianos y las otras religiones. 4 de octubre de 1989.
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Criterios de colaboraci?n ecum?nica e interreligiosa en las comunicaciones sociales
Criterios de colaboraci?n ecum?nica e interreligiosa en las comunicaciones sociales
PONTIFICIO CONSEJO PARA LAS COMUNICACIONES SOCIALES

CRITERIOS DE COLABORACI?N ECUM?NICA E INTERRELIGIOSA EN LAS COMUNICACIONES SOCIALES

INTRODUCCI?N

1. El testimonio de la fe, en el marco del di?logo p?blico de los medios de comunicaci?n social, se desarrolla en condiciones tales que empe?a a los cristianos a unirse m?s profundamente en su acci?n comunicativa y a concertarse m?s directamente con las otras religiones de la humanidad, respecto a su presencia com?n en el seno de las comunicaciones. Los criterios reunidos en este documento han sido formulados a fin de promover una creciente colaboraci?n entre los cristianos y con los representantes de otras religiones comprometidos en los mass media. Estos criterios tienen por finalidad permitir a los comunicadores cat?licos comprometidos en las comunicaciones de masa el mejor cumplimiento de su tarea prioritaria de anunciar y de testimoniar su propia fe, as? como favorecer un mejor conocimiento rec?proco, tanto entre cristianos como respecto a los creyentes de otras religiones.

2. La colaboraci?n entre los cristianos y la concertaci?n con los miembros de otras religiones que cumplen un servicio comunicativo adquieren una importancia central en las relaciones con los poderes p?blicos y con las direcciones de las empresas de comunicaci?n, con el fin de preservar, promover y coordinar sus posibilidades cristianas y religiosas de expresi?n por estos medios. En la mayor parte de los casos, un acceso a las comunicaciones est? previsto por los responsables de los medios p?blicos o comerciales solamente en el marco de un entendimiento entre las confesiones o las religiones deseosas de tomar parte en el di?logo p?blico.

3. Este documento trata de la colaboraci?n concreta y no contempla directamente las cuestiones que hacen referencia al di?logo doctrinal en las emisiones o producciones comunicativas. Est? claro, por otra parte, que la doctrina y la moral cat?licas son puntos de referencia irreemplazables para los comunicadores cat?licos. Pertenece a las autoridades eclesiales competentes -en sus diversos ?mbitos: local, nacional, continental y mundial- la salvaguarda del aspecto doctrinal y moral de cada actividad. Los responsables pastorales tienen el derecho y el deber de expresar su juicio y facilitar las directrices espec?ficas al respecto. Deben valorar en cada caso los riesgos y la oportunidad de realizaciones conjuntas, teniendo en cuenta la necesidad de salvaguardar la identidad espec?fica de las iniciativas cat?licas.

4. La manipulaci?n o el proselitismo de mala ley, que se ejerce a veces en el seno de los medios de comunicaci?n social, son incompatibles con la tarea ecum?nica y con el esp?ritu de concertaci?n interreligiosa, as? como afirman la Palabra de Dios y tambi?n las disposiciones de las autoridades eclesiales (1). Hoy se asiste a la aparici?n de nuevos movimientos religiosos, a menudo llamados "sectas" y que se refieren a cierta forma de evangelismo, aun inspir?ndose parcialmente en ideolog?as no cristianas. Su acci?n se acompa?a a veces de un proselitismo gr?vido de consecuencias y acentuado por una amplia difusi?n por medio de las comunicaciones sociales.

5. Cualquier colaboraci?n tendr? en cuenta la situaci?n pastoral de cada lugar. Los comunicadores encargados de la colaboraci?n ecum?nica e interreligiosa deben estar cuidadosamente formados, dotados de sentido de sus responsabilidades y ser prudentes.

CRITERIOS DE COLABORACI?N ECUM?NICA EN LAS COMUNICACIONES SOCIALES

6. La era de comunicaci?n y de informaci?n, que hoy est? form?ndose, contribuye a crear unas nuevas relaciones entre las personas y las comunidades, y exige -por parte de los cristianos- una uni?n cada vez m?s profunda por medio de una intensa colaboraci?n.

Las iniciativas ecum?nicas y la acci?n cristiana com?n se inspiran en el mensaje y las decisiones del Concilio Vaticano II (2); ponen igualmente en pr?ctica las orientaciones de los ulteriores documentos eclesiales (3). Todas ellas ilustran la uni?n que existe ya entre las Iglesias y las comunidades cristianas. Una actitud as? podr? hacer m?s cre?bles la tarea y las modalidades de evangelizaci?n al servicio del Reino de Dios.

7. La colaboraci?n ecum?nica puede realizarse en todos los campos de la comunicaci?n social, y es por s? misma un testimonio ofrecido al mundo. Dado que los medios de comunicaci?n sobrepasan los l?mites normales del espacio y del tiempo, esta colaboraci?n deber? ser a la vez local, regional e internacional.

Esta pedir? a veces, en esp?ritu de reciprocidad, la participaci?n de comunicadores cat?licos en las producciones de otras Iglesias y comunidades cristianas, as? como la colaboraci?n de otros cristianos en ciertos programas cat?licos, e incluso la formaci?n de equipos de cristianos en el seno de organizaciones seculares.

8. Las modalidades de colaboraci?n en el sector de las comunicaciones sociales dependen en gran parte de los m?todos propios de la comunicaci?n social, que las organizaciones cat?licas internacionales de comunicaci?n social tienen la tarea de dar a conocer a fin de iniciar a los Pastores y los fieles a una efectiva presencia de comunicaci?n en el seno de la sociedad actual. La comunicaci?n ecum?nica exige, por esta raz?n, intercambios entre los organismos internacionales de la Iglesia cat?lica y los otros organismos cristianos de comunicaci?n. Esta colaboraci?n se extiende evidentemente a los ?mbitos regionales y locales, seg?n las diferencias y las peculiaridades de cada medio de comunicaci?n.

9. Los proyectos comunes, donde sean oportunos, tienen como finalidad permitir que los cristianos den com?n testimonio de Cristo. Los proyectos comunes no han de debilitar la autenticidad del mensaje cristiano y eclesial, ni limitar las iniciativas espec?ficamente cat?licas (4)4.

10. La aplicaci?n pr?ctica de estos criterios generales exige, por parte de los cat?licos comprometidos en estos medios, un conocimiento profundo y una pr?ctica fiel de la propia fe. Supone tambi?n una confianza y un conocimiento mutuos entre cristianos, gracias al respeto entre unos y otros, de cara a una puesta en com?n de las experiencias comunicativas. Esto implica, por parte de los servicios cat?licos de comunicaci?n y de los cat?licos comprometidos en ella el dar una informaci?n veraz y objetiva sobre el movimiento ecum?nico y sobre las otras Iglesias y comunidades cristianas. Este deber nunca puede impedir el presentar lo espec?fico del mensaje cristiano en toda su plenitud.

La reciprocidad tropieza a menudo en cuestiones pr?cticas concernientes a la diferente organizaci?n del apostolado de las comunicaciones sociales, y tambi?n en los distintos medios econ?micos para ello. Es necesario que las autoridades pastorales tomen en consideraci?n estos problemas pr?cticos y permitan un justo reparto de los recursos financieros y una armonizaci?n de los m?todos de acci?n pastoral y de comunicaci?n.

11. El Pontificio Consejo para las comunicaciones Sociales anima los esfuerzos actuales y futuros de colaboraci?n ecum?nica en el seno de las comunicaciones sociales.

El Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales se compromete a buscar nuevas v?as de colaboraci?n ecum?nicas, teniendo en cuenta las posibilidades ofrecidas por los recientes descubrimientos en el campo de las comunicaciones sociales, de cara a evitar toda dispersi?n de esfuerzos en este sector de intercambios humanos, en que la organizaci?n y la programaci?n son indispensables.

En cuanto a la colaboraci?n ecum?nica, habr?a que precisar prioridades mediante acuerdos rec?procos (5).

12. El dinamismo de las organizaciones cat?licas y de las instituciones eclesiales de apostalado de la comunicaci?n social es una condici?n fundamental para una cooperaci?n constructiva, as? como una garant?a para la salvaguarda del mensaje cat?lico en su plenitud. A este respecto, es esencial desarrollar la formaci?n para todos los niveles del apostolado cat?lico de las comunicaciones sociales de las capacidades profesionales, teol?gicas y tecnol?gicas avanzadas de los comunicadores pertenecientes a la lglesia.

Una cooperaci?n apost?lica m?s estrecha entre las organizaciones cat?licas internacionales de comunicaci?n social (OCIC, UCIP, UNDA) (6) favorecer? una mejor colaboraci?n ecum?nica.

13. La formaci?n de comunicadores cat?licos ha de incluir una seria preparaci?n ecum?nica (7), llevada a cabo de acuerdo con las directrices de la Santa Sede y de las autoridades locales y regionales.

14. Ser?a igualmente ?til una colaboraci?n entre los cristianos en el campo de los nuevos medios: especialmente la que se refiere al uso com?n de los sat?lites, las redes v?a cable y los bancos de datos, y, globalmente, la inform?tica, empezando por la compatibilidad de los sistemas.

CRITERIOS DE COLABORACI?N INTERRELIGIOSA EN LAS COMUNICACIONES SOCIALES

15. La era de la comunicaci?n y de la informaci?n, que hoy se est? formando, exige tambi?n -por parte de todos los que viven una creencia religiosa y est? al servicio del di?logo p?blico- un compromiso mutuo por el bien de la humanidad.

Las orientaciones de cara a una respuesta concertada de cristianos miembros de otras religiones a las preguntas formuladas con motivo de los intercambios de comunicaci?n y de informaci?n, reflejan el esp?ritu de las declaraciones conciliares al respecto(8). El entendimiento interreligioso se basa en la voluntad com?n de las grandes religiones hoy existentes de afrontar las preguntas fundamentales sobre el destino humano. Una concertaci?n seria y continua permitir? superar las inclinaciones del p?blico hacia una sensibilidad religiosa superficial, supersticiosa o m?gica.

16. Esta colaboraci?n interreligiosa puede realizarse en todos los campos de la comunicaci?n social. Y es en s? misma un testimonio ofrecido al mundo. Ya que los medios traspasan los l?mites normales de espacio y tiempo, esta concertaci?n ser?, al mismo tiempo, local, regional e internacional.

Ser?n a veces deseables, en una base de reciprocidad, unos acuerdos mutuos entre comunicadores cat?licos, otros comunicadores cristianos y operadores de comunicaci?n de otras religiones, as? como la formaci?n de equipos interreligiosos dentro de organizaciones seculares.

17. Las modalidades de colaboraci?n en el sector de las comunicaciones sociales dependen en gran parte de los m?todos propios de estos medios. La concertaci?n interreligiosa tendr? en cuenta los contextos espec?ficos de producci?n y de programaci?n a nivel local, regional, nacional o internacional.

18. Los proyectos comunes, all? donde parezcan oportunos, tienen por finalidad permitir que los cristianos y los miembros de otras religiones den un testimonio com?n de Dios. Los proyectos comunes no tienen la finalidad de debilitar la autenticidad del mensaje cristiano y eclesial, ni de limitar la iniciativa espec?ficamente cat?lica.

19. La aplicaci?n pr?ctica de estos criterios generales supone un conocimiento profundo y una pr?ctica fiel de la propia fe. Supone tambi?n una confianza y un conocimiento rec?proco entre cat?licos, otros cristianos y miembros de otras religiones, basada en el respeto mutuo, de cara a una puesta en com?n de las iniciativas de comunicaci?n. Esto requiere, por parte de los organismos cat?licos de comunicaci?n y de los cat?licos comprometidos en ella, dar una informaci?n veraz y objetiva sobre las otras religiones de la humanidad. Esta obligaci?n nunca puede impedir presentar lo espec?fico del mensaje cat?lico en toda su plenitud.

La buena concertaci?n se enfrenta a menudo con cuestiones pr?cticas concernientes a la diversa organizaci?n del apostolado de las comunicaciones sociales y asimismo a la diversidad de los medios financieros disponibles. Es indispensable que la autoridad pastoral tome en consideraci?n estos problemas concretos y permita un justo reparto de los recursos econ?micos y una armonizaci?n de los m?todos de acci?n pastoral y comunicativa.

20. El Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales anima cualquier nuevo esfuerzo de concertaci?n con los miembros de otras religiones, con vistas a promover los valores religiosos y morales en los medios de comunicaci?n.

El Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales se compromete a buscar nuevas v?as de concertaci?n interreligiosa, teniendo en cuenta las posibilidades que ofrecen los nuevos descubrimientos en el campo de la comunicaci?n social con el fin de evitar toda dispersi?n de esfuerzos en ese sector de intercambios humanos, donde la organizaci?n y la programaci?n son indispensables.

21. El dinamismo de las organizaciones cat?licas y de las instituciones eclesiales del apostolado de comunicaci?n social es condici?n indispensable de una colaboraci?n eficaz y de una cooperaci?n constructiva, as? como una garant?a para la salvaguarda del mensaje cat?lico en su plenitud. A este respecto, es necesario el desarrollo, a todos los niveles del apostolado cat?lico de las comunicaciones sociales, de la formaci?n de capacidades profesionales, teol?gicas y tecnol?gicamente avanzadas de los comunicadores pertenecientes a la Iglesia cat?lica.

Una cooperaci?n apost?lica m?s intensa entre las organizaciones cat?licas internacionales de la comunicaci?n social (OCIC, UNDA, UCIP) (ver nota n. 6) favorecer? una concertaci?n mejor con las dem?s religiones de la humanidad.

22. Es necesaria una formaci?n espec?fica de los comunicadores cat?licos, de acuerdo con las directrices de la Santa Sede, de cara a una concertaci?n m?s calificada con los miembros de las grandes religiones en el seno de la comunicaci?n social.

23. Tambi?n ser?a ?til una colaboraci?n interreligiosa entre los cat?licos y los miembros de otras religiones en el campo de los nuevos medios: especialmente: en el uso com?n de los sat?lites, de los bancos de datos, de las redes v?a cable, y, globalmente, de la inform?tica, comenzando por la compatibilidad de sistemas.

Ciudad del Vaticano, 4 de octubre de 1989, fiesta de san Francisco de As?s.

John Patrick Foley

Presidente

Pierfranco Pastore

Secretario

Notas

1. Secretariado para la Union de los Cristianos - Consejo Ecum?nico de las Iglesias. T?moignage commun et pros?lytisme de mauvais aloi, "Service d?Information" 14 (1971), pags. 19-24; ver tambi?n para la interpretacion de la Escritura y de la voluntad de las autoridades eclesiales sobre la unidad de testimonio: Grupo mixto de trabajo entre la Iglesia Catolica y el Consejo Ecum?nico de las Iglesias. T?moignage commun, "Service d?information" 44 (1980), p?gs. 142-155.

2. Concilio Vaticano II, Decreto conciliar Unitatis redintegratio, "Acta Apostolicae Sedis" 1965, en particular, p?gs. 99-100, n. 12

3. Comisi?n Pontificia para las Comunicaciones Sociales, Instrucci?n pastoral Communio et progressio, "Acta Apostolicae Sedis" 1971, p?gs. 628-630, n?ms. 96-100; Secretariado para la Uni?n de los Cristianos, Directorium ad ea quae a Concilio Vaticano II de re oecumenica promulgata sunt exsequenda, "Acta Apostolicae Sedis" 1967, p?gs. 574-592 (edici?n puesta a! d?a en el a?o en curso 1989); Comisi?n Pontificia para las Comunicaciones Sociales, Crit?res g?n?raux pour la collaboration oecum?nique dans les communications sociales, "Bulletin d?information" 80 (1971), p?gs. 65-66 (primera elaboraci?n de los criterios puestos al d?a por el presente documento).

Ver tambi?n: Secretariado para la Union de los Cristianos, R?flexions et suggestions concernant le dialogue oecumenique, "Service d?information" 12 (1970), p?gs. 5-11; T?moignage commun et pros?lytisme de mauvais aloi, "Service d?Information" 14 (1971), pags. 19-24; La collaboration oecum?nique au paln r?gional, au plan national et au plan local, "Service d?information" 26 (1975), p?gs. 8-34; Le ph?nom?ne des sectes ou nouveaux mouvements religieux: d?fi pastoral, "Service d?information" 61 (1986), p?gs. 158.169.

4. Existe ya la f?rmula de jurado ecum?nico (por ejemplo, los de los festivales cinematogr?ficos de Canes, Locarno, Montreal, Berl?n, ...), de semana ecum?nica (de televisi?n, convocada por UNDA, Organizaci?n Cat?lica Internacional para la Radio y la Televisi?n, y ,WAAC, Asociaci?n Mundial de Comunicaci?n Cristiana), de publicaciones ecum?nicas sobre la comunicacion ("Comunicacion"), de talleres comunes (Catholic Press Association of the United States and Canada-Associated Church Press, USA), de fundaciones ecum?nicas (Interfaith Media Foundation), de consultas rec?procas, de ayuda financiera mutua, de animaci?n y consulta comunes en el seno de las redes seculares. Es importante discernir el valor de tales iniciativas y ver cu?les pueden ser las formas ulteriores de proyectos ecum?nicos comunes. Los proyectos comunes seran tanto m?s ?tiles cuanto mejor respondan a temas precisos y concretos.

5. Por ejemplo: la oportunidad o no de la celebraci?n com?n de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, la valorizaci?n de la Semana de Oraci?n para la Uni?n de los Cristianos a trav?s de iniciativas comunes en los medios de comunicaci?n social, las tomas de posici?n comunes acerca de cuestiones doctrinales y ?ticas, la instauraci?n de un reconocimiento ecum?nico al m?rito en el apostolado de las comunicaciones sociales, la redacci?n de cat?logos comunes...

6. OCIC: Organizaci?n Cat?lica Internacional del Cine y de lo Audiovisual (Secretariado General, 8 rue de l?Orme B-1040 Bruxelles); UCIP: Uni?n Cat?lica Internacional de la Prensa (Secretariado General, 37-39 rue de Vermont, CH-1211 Gen?ve 20 CIC); UNDA: Organizaci?n Cat?lica Internacional de la Radio y la Televisi?n (Secretariado General, 12 rue de l?Orme, B-1040 Bruxelles).

7. Cf. Secretariado para la Uni?n de los cristianos, Directorium ad ea quae a Concilio Vaticano II de re oecumenica promulgata sunt exsequenda. Pars altera: De re oecumenica in institutione superiore, "Acta Apostolicae Sedis", 1970, p?gs. 705-724; Congregaci?n para la Educaci?n Cat?lica, Ordinationes ad constitutionem apostolicam "Sapientia Christiana" rite exsequendam, "Acta Apostolicae Sedis", 1979, p?gs. 500-521 (p?g. 513, art. 51, indicaciones sobre la ense?anza del ecumenismo entre las materias teol?gicas).

8. Concilio Vaticano II, declaraci?n conciliar Nostra aetate, "Acta Apostolicae Sedis", 1966, p?gs. 740-744; Secretariado para los No Cristianos, Vers le recontre des religions, suggestions pour le dialogue, "Bulletin" (suplemento n. 3) 1967, p?gs. 1-49; ib., La actitud de la Iglesia frente a los seguidores de otras religiones, Ciudad del Vaticano, 1984; Comisi?n para las relaciones con el Juda?smo, Orientations et suggestions pour l?application de la d?claration conciliare "Nostra aetate" (n. 4), "Service d?information" 26 (1975), p?gs. 1-7.

Publicado por mario.web @ 20:53
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