S?bado, 07 de mayo de 2011
En aquellos d?as dijo Jes?s esta par?bola: ?Era un hombre rico que vest?a de p?rpura y lino, y celebraba todos los d?as espl?ndidas fiestas. Y uno pobre, llamado L?zaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que ca?a de
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El rico Epul?n y el pobre L?zaro
El rico Epul?n y el pobre L?zaro


Lucas 16, 19-31


En aquellos d?as dijo Jes?s esta par?bola: ?Era un hombre rico que vest?a de p?rpura y lino, y celebraba todos los d?as espl?ndidas fiestas. Y uno pobre, llamado L?zaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que ca?a de la mesa del rico... pero hasta los perros ven?an y le lam?an las llagas. Sucedi?, pues, que muri? el pobre y fue llevado por los ?ngeles al seno de Abraham.

Muri? tambi?n el rico y fue sepultado. ?Estando en el Hades entre tormentos, levant? los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a L?zaro en su seno. Y, gritando, dijo: "Padre Abraham, ten compasi?n de m? y env?a a L?zaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama."

Pero Abraham le dijo: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y L?zaro, al contrario, sus males; ahora, pues, ?l es aqu? consolado y t? atormentado. Y adem?s, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aqu? a vosotros, no puedan; ni de ah? puedan pasar donde nosotros." ?Replic?: "Con todo, te ruego, padre, que le env?es a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les d? testimonio, y no vengan tambi?n ellos a este lugar de tormento." D?jole Abraham: "Tienen a Mois?s y a los profetas; que les oigan." El dijo: "No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertir?n." Le contest?: "Si no oyen a Mois?s y a los profetas, tampoco se convencer?n, aunque un muerto resucite."?


Reflexi?n



Una vez m?s es san Lucas quien nos transmite una de las m?s bellas par?bolas de Jes?s: la del pobre L?zaro y el rico Epul?n. Es una escena que cada d?a, cada minuto, se repite en el mundo actual y a la que quiz?s ya nos hemos acostumbrado.

Este evangelio no quiere hacer referencia tan s?lo a la desigualdad en la distribuci?n de los bienes materiales que hay en el mundo y la necesidad de la solidaridad y caridad cristianas, sino que es un reflejo de la trascendencia de la vida humana. No hemos sido creados para este mundo pasajero y limitado, sino para la vida eterna. El que se apega a las cosas materiales, como el rico, se ver? despojado de todo tras la muerte, pues lo ?nico que ha acumulado en vida, las riquezas, tambi?n perecer?n. Sin embargo lo que propone Jes?s con esta par?bola es vivir en este mundo con los ojos puestos en el cielo, nuestra verdadera patria y nuestro verdadero fin.

Por ?ltimo, Cristo nos muestra la necesidad fundamental de la fe en la vida del hombre. ?Cu?ntas veces excusamos nuestra falta de fe en que no podemos ver y tocar a Jes?s m?s que bajo las especies de pan y de vino? Jesucristo nos dice muy claramente: ?Si no oyen a Mois?s y los Profetas, tampoco creer?n si un muerto resucita?. Pidamos hoy a Dios como fruto de esta reflexi?n que nos conceda el don de la fe.


Publicado por mario.web @ 22:32
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