S?bado, 07 de mayo de 2011
Palabras del Papa Benedicto XVI relacionadas con la crisis econ?mica mundial, la formaci?n de los sacerdotes, la evangelizaci?n, la emergencia educativa y el valor de la liturgia.
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Una denuncia razonada de los errores de la crisis econ?mica
Una denuncia razonada de los errores de la crisis econ?mica
CIUDAD DEL VATICANO, 27 FEB 2009 (VIS).-Durante el encuentro de ayer por la ma?ana con los p?rrocos y el clero de la di?cesis de Roma, que tuvo lugar en el Aula de las Bendiciones, en el Vaticano, el Papa respondi? a ocho preguntas relacionadas con la crisis econ?mica mundial, la formaci?n de los sacerdotes, la evangelizaci?n, la emergencia educativa y el valor de la liturgia.

Benedicto XVI explic? que la Iglesia tiene el deber de denunciar en modo razonable y razonado los errores que han provocado la actual crisis econ?mica. Este deber, dijo, forma parte de la misi?n de la Iglesia y se ejerce con valor y concreci?n, sin recurrir a moralismos, sino motiv?ndolo con razones concretas y comprensibles para todos.

Refiri?ndose a su pr?xima enc?clica social, el Papa propuso una lectura sint?tica de la actual crisis en dos niveles. El primero, el macroecon?mico, pone de relieve los fracasos de un sistema basado en la idolatr?a del dinero y en el ego?smo, que oscurecen en el hombre la raz?n y la voluntad y lo conducen por caminos errados. Aqu? la Iglesia est? llamada a hacer o?r su voz -a nivel nacional e internacional- para contribuir a corregir la direcci?n y mostrar as? el camino de la recta raz?n iluminada por la fe: en definitiva, el camino de la renuncia a s? mismo y de la atenci?n de los necesitados.

En cuanto al segundo nivel, el microecon?mico, el Santo Padre record? que los grandes proyectos de reforma no pueden realizarse sin un cambio de ruta individual. Si no hay justos no puede tampoco haber justicia. Desde aqu? invito, dijo, a intensificar el trabajo humilde y cotidiano de la conversi?n de los corazones. Un trabajo que involucra sobre todo a las parroquias; su actividad no est? limitada solo a la comunidad local, sino que se abre la entera humanidad.

Por lo que respecta al tema de la labor evangelizadora con las personas alejadas de la fe, el Papa subray? la importancia del testimonio personal, de personas que vivan no para s? mismas sino para los otros. Este aspecto del testimonio va unido al de la palabra: lo primero, de hecho, da credibilidad a lo segundo, revelando que la fe no es una filosof?a ni una utop?a, sino una realidad que se hace vida.

Para este servicio, continu?, son necesarios sacerdotes y catequistas formados culturalmente, pero sobre todo capaces de hablar al hombre de hoy con la sencillez de la verdad. Para mostrarle que Dios, en realidad, no es un ser lejano, sino una persona que habla y act?a en la vida de cada uno.

Hablando de la liturgia, el Papa coment? que es como una escuela para aprender el arte de ser persona y para experimentar la familiaridad de Cristo. La Eucarist?a, en particular, debe ser vivida, afirm?, como signo y semilla de caridad.

El Santo Padre explic? a ra?z de una pregunta sobre el significado de la misi?n del obispo de Roma, que es garant?a de la universalidad de la Iglesia y que ?sta no se identifica con ninguna cultura, porque trasciende nacionalismos y fronteras para acoger a todos los pueblos en el respeto de sus riquezas y peculiaridades.

Al responder a una cuesti?n sobre la emergencia educativa, Benedicto XVI se?al? que hoy falta una visi?n com?n del mundo, una orientaci?n ?tica que permita al ser humano no caer en el arbitrio. Si la fe est? siempre abierta a todas las culturas, constituye tambi?n su criterio de discernimiento y su punto de orientaci?n.

Publicado por mario.web @ 22:33
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