S?bado, 07 de mayo de 2011
Manuel Hern?ndez reflexiona sobre las nuevas formas de esclavismo que puede promover la tecnolog?a cuando no se marcan las distancias debidas.
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Tecnolog?a y esclavitud
Tecnolog?a y esclavitud

Una cosa buena -la tecnolog?a- puede convertirse para el hombre en una cosa mala, esclavizante.

Actualmente, hay muchas multinacionales que programan sus productos para que el hombre se haga dependiente de ellos, para "esclavizar mentalmente" a otros hombres. Hemos de ser cautos.

La esclavitud de un hombre sobre otro puede darse de varias formas. Una es la de retener el cuerpo del otro, pero no es la ?nica.

Si fabrico un aparato que har? que otro hombre act?e como un servidor de ?l, no act?o como nos pide Jes?s, porque no amo al pr?jimo.

Le destrozo, pues pongo por "encima" de ?l un objeto sin alma -invierto el orden natural de las cosas-, para que "le" sirva, haga lo que el aparato quiera, etc. (seg?n t?rminos b?blicos, para que "le adore").

Pensemos en los ordenadores: los cambios tecnol?gicos "vertiginosos", la "incompatibilidad" de programas, etc. La caducidad de los software y hardware no es una ventaja para los compradores. Al rev?s. Est? programada por otros para esclavizar a los primeros.

Si un buen hombre se compra un ordenador y un programa para conectarse a Internet, etc., y al cabo de cinco a?os lo tiene textualmente que tirar a la basura, porque se le ha "quedado obsoleto", podr?a ser moralmente indiferente si es porque ?l realmente quiere hacerlo y la nueva tecnolog?a es tan superior a la de hace cinco a?os que ?l decide voluntariamente cambiar. Pero la realidad de nuestro mundo no es as? en el 99 por ciento de los casos.

El pobre comprador tendr? que tirar igualmente su ordenador y su software, pero no porque ?l lo quiera, sino porque le obligan, porque otros quieren esclavizarle.

Nos es familiar la situaci?n de tantos productos conocidos en que el fabricante X, pasados cinco a?os, ya no tiene piezas de recambio o compatibilidades de software para el equipo que ?l mismo nos vendi?.

De esta forma, la ?nica salida del comprador es "seguir el programa" que otros le han previsto, esto es, seguir comprando y comprando seg?n decida aquella "h?bil" -y moralmente anticristiana- multinacional. En resumen: una nueva forma de esclavitud.



?Qu? podemos hacer ante eso?:

1. Ser conscientes del atropello.
2. Cada uno, de la forma que pueda, luchar contra esta injusticia: no comprando esa marca, demandando leyes a los pol?ticos, asoci?ndose, etc.


Es tambi?n muy importante que las cosas que nosotros vendamos a los dem?s las pongamos "al servicio del hombre" y no para que el hombre sirva a aquella cosa.


Publicado por mario.web @ 23:27
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