S?bado, 07 de mayo de 2011
Max Silva Abbott (Arbil.org) nos presenta un an?lisis de topolog?a ?tica con el fin de ubicarnos en un territorio seguro y pleno de sentido.
?
El mapa de la ?tica
El mapa de la ?tica
Los cl?sicos buscaron en el propio hombre, en su esencia o naturaleza, la pista para saber qu? usos de su libertad le son beneficiosos y cu?les nocivos como persona, desde un enfoque integral, y que fuera m?s all? de la mera opini?n

Desde muy antiguo ?en nuestro caso y hasta donde conocemos, a partir de los griegos? ha existido la preocupaci?n por saber qu? hacer con nuestra libertad: puesto que no tenemos nuestra vida encauzada de antemano como los animales, debemos ir, por decirlo de alg?n modo, a campo traviesa, haciendo camino al andar. Esto significa que podemos tomar multitud de opciones en atenci?n a dicha libertad; pero corremos el riesgo de no llegar a parte alguna o incluso de autodestruirnos. Por eso no siempre lo que ?podemos? hacer coincide con lo que ?debemos? hacer.

En consecuencia, puesto que libertad es una espada de doble filo y no tenemos asegurado el ?xito, el hombre ha buscado tener una gu?a para usarla correctamente: la ?tica. Podemos seguir o no sus indicaciones, puesto que somos libres; mas la ventaja de contar con esta ?hoja de ruta? resulta m?s que evidente, porque por mucho que hayamos desandado el camino, siempre nos permite enderezar el rumbo.

Sin embargo, para los cl?sicos la ?tica era algo a descubrir, no a inventar o construir, como muchos pretenden hoy: un dato a constatar mediante la observaci?n del propio hombre, en una mirada de largo plazo, que apunta a su existencia completa a fin de conseguir una vida lograda, para aprovecharse al m?ximo como persona.

Es por eso que la ?tica podr?a compararse con un mapa. Y la comparaci?n es m?s que sugerente. En efecto, para confeccionar un mapa, hay que tener en cuenta las caracter?sticas y la geograf?a del territorio que se desea representar con ?l, a fin de que refleje la realidad tal cual es. Por eso no tiene ning?n sentido, sino que resulta absurdo e irracional ?inventar? un mapa ?o una ?tica? a gusto del usuario, porque no sirve para nada.

En el fondo, y guardadas las proporciones, la ?tica y un mapa tienen la misma finalidad y el mismo origen: la finalidad de un mapa es permitir ubicarse en el territorio y llegar a alguna parte, para que el viaje tenga sentido; y la ?tica tambi?n nos muestra un camino, a fin de que el sujeto saque lo mejor de s? o, al menos, no desperdicie su vida, evitando que se extrav?e en el uso de su propia libertad. Y en cuanto a su origen, tanto un mapa como la ?tica deben basarse en la realidad, en lo que las cosas son. Por eso, tal como es absurdo inventar un mapa, tampoco tiene sentido dise?ar una ?tica a nuestro antojo.

Es por eso que los cl?sicos buscaron en el propio hombre, en su esencia o naturaleza, la pista para saber qu? usos de su libertad le son beneficiosos y cu?les nocivos como persona, desde un enfoque integral, y que fuera m?s all? de la mera opini?n; algo as? como tener en cuenta nuestra estructura biol?gica para saber qu? alimentos nos son necesarios y cu?les perjudiciales. Mas lo importante es que en todos estos casos se trata de un dato a descubrir, de una realidad a constatar que no depende de los caprichos, gustos o conveniencias, sino de lo que las cosas son. Es por eso que si realmente queremos hablar de ?tica en serio, imperioso es darnos cuenta de que ella no depende de lo que queramos, sino de una realidad ?en este caso, nosotros mismos? que en cierta medida nos supera.

Sin embargo, y como en muchas oportunidades, la clave no radica tanto en un problema intelectual, sino de actitud: el estar dispuestos a aceptar nuestra propia realidad y l?mites y a no creernos sus art?fices; o si se prefiere, estar abiertos a la posibilidad de que las cosas no siempre ser?n como nos gustar?a que fuesen.

Publicado por mario.web @ 23:56
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios