Domingo, 08 de mayo de 2011

Esta es una iglesia de corazones cobardes y manos d?biles. Ni milita, ni hace penitencia, ni goza
Autor: Jos? Manuel Dom?nguez Prieto | Fuente: Almudi.org
Anta?o se ense?aba que los miembros de la Iglesia cat?lica formaban tres grandes grupos: el militante, que ?peregrina? en la Tierra trabajando por el Reino; el purgante, formado por aquellos que, tras su muerte, est?n purific?ndose para poder entrar en la Vida Eterna, y el triunfante, formado por aquellos bienaventurados que ya est?n en la presencia del Padre.

Pues bien, hoy podr?amos a?adir otra categor?a m?s: la Iglesia de los cristianos durmientes.

Pertenecen a este grupo los que bautizan a sus hijos por la Iglesia y gustan de convocar a un mont?n de sacerdotes para celebrar el funeral del padre o de la madre (pues hasta esto cuantifican y toman como criterio de distinci?n y clase), pero pasan el resto de su vida ignorando a esa Iglesia a la que dicen pertenecer. Espiritualistas el domingo de doce a doce y media y materialistas el resto de la semana, viven con desgana todo lo que suene a religioso.

Intercambian ritos por seguridad, buscadores de precauciones, de prudencias, de virtudes adornadas de adormidera. Falsos creyentes a los que su tibieza les llev? a considerar virtuoso lo que no es sino la dimisi?n de s? mismos. Y as? terminan por llamar mansedumbre a la debilidad de car?cter, humildad a su impotencia, resignaci?n a su cobard?a. Y son los que, al final, terminan por protestar y enfadarse cuando Dios no se pliega a su voluntad: H?gase mi voluntad, as? en el cielo como en mis tierras.

Se acuerdan de la Iglesia-instituci?n s?lo para criticarla. Y en esto andan bien despiertos en no dejar t?tere con cabeza. Son especialistas en criticar al Papa: si viaja, porque viaja; si no, porque no viaja. Si es viejo, porque es viejo. Y si es viejo y viaja, a?n peor. Y critican al obispo, y al cura de la parroquia y a este y aquel movimiento. S?lo ellos, m?s all? del bien y del mal, parecen estar en la verdad sobre lo que la Iglesia debiera ser. Pero a la vez que critican, no mueven un dedo por hacer las cosas bien. Ni por hacerlas mal. Y a quien hace, se le asaetea, se le somete a todo tipo de cr?ticas, enmiendas, correctivos y sermones. Ni hacen ni dejan hacer. No quieren compromisos pero no soportan el compromiso de otros. Y desde su mirador, critican, se quejan, exigen y pontifican ex cathedra.

Despiertan s?lo para asistir, tediosamente, a alguna procesi?n, al rito de alguna boda, o para ?hacerle la primera comuni?n? al ni?o (lo cual cada vez consiste m?s en la copiosa comida postsacramental que en el mismo sacramento, no faltando nunca quien aconseje al cura que ?termine rapidito? que les esperan en el restaurante).

Asisten "religiosamente" a ver el partido de f?tbol del s?bado y el domingo, pero a la Eucarist?a asistir?n si apetece y se ponen bien las cosas. Amodorrados el s?bado y el domingo y estresados durante la semana, pondr?n siempre todo tipo de excusas para asistir a alguna reuni?n formativa. Pero siempre tendr?n tiempo para un viajecito de fin de semana, para ir de rebajas o para echar alguna horita extra en la empresa. El euro es el euro.

Rechazan toda opini?n que venga de la ?jerarqu?a cat?lica?, como "imposici?n intolerable", pero se abrir?n de par en par, acr?tica y atolondradamente, a cualquier opini?n ajena, dicha por cualquier persona en cualquier lugar, especialmente a aquellas que atacan a su propia Iglesia, sin hacer el m?nimo esfuerzo de cotejar en las fuentes la verdad de lo que se dice. Siempre atentos al cotilleo acerca de los desmanes del cura de tal o cual pueblo, nunca tendr?n ojos ni o?dos para reconocer el trabajo intenso y fecundo hecho por cat?licos militantes.

Cristianos tibios, desencantados, tristes, porque ya no creen en nada, no conocen la alegr?a de la Salvaci?n, porque ya nada quieren saber de salvaci?n ni de "kerigmas".

Esta iglesia durmiente perdi? su primer impulso, su entusiasmo, su vigor. No es ni fr?a ni caliente. Ya no sabe qui?n es ni se acuerda de lo que recibi?. Es una iglesia de corazones cobardes y manos d?biles. Ni milita, ni hace penitencia, ni goza.

(Resumen de un art?culo para la prensa de Jos? Manuel Dom?nguez Prieto. www.almudi.org)


Publicado por mario.web @ 0:04
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