Domingo, 08 de mayo de 2011
El art?culo recoge las principales obras en que Santo Tom?s se refiere a la comunidad pol?tica y que lo evidencian como un pensador pol?tico para, a continuaci?n, analizar algunos de los conceptos que se estimen de mayor inter?s, finalizando con algunas c
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Pol?tica, el aporte de Santo Tom?s
Pol?tica, el aporte de Santo Tom?s
Introducci?n.

Santo Tom?s de Aquino no dej? a la posteridad un tratado sistem?tico de sus concepciones pol?ticas -al contrario de lo que ocurre dentro de su gran obra respecto a otras materias de Filosof?a Jur?dica, como son sus tratados de la Ley y de la Justicia- sino que, por el contrario, sus ideas pol?ticas se hallan dispersas en varias de sus obras.

Por ello, es que se hace dif?cil, siquiera intentar, una recopilaci?n y sistematizaci?n del pensamiento pol?tico de Santo Tom?s. Sin embargo, a fin de determinar su aporte en materia pol?tica se considerar? lo que ?l mismo formula, cuando escribe: "(...) En toda investigaci?n es necesario comenzar por alg?n principio". En base a lo anterior, en primer t?rmino, se establecer?n las principales obras en que Santo Tom?s se refiere a la comunidad pol?tica y que lo evidencian como un pensador pol?tico para, a continuaci?n, analizar algunos de los conceptos que se estimen de mayor inter?s, finalizando con algunas conclusiones.

Obras de Santo Tom?s en Materia Pol?tica.

Santo Tom?s expresa sus ideas pol?ticas en distintas obras, pero singularmente en las siguientes:

1. "Comentarios a cuatro libros sentenciarios de Pedro Lombardo", que data de los a?os 1253 a 1255, y que a pesar de ser una obra de contenido predominantemente teol?gico, contiene varios textos para reconstrucci?n sistem?tica del pensamiento pol?tico Tomista.

2. "Comentarios a la ?tica nicomaquea de Arist?teles", de los a?os 1261 a 1264.

3. "Sobre el R?gimen de los Jud?os", que data de los a?os 1263 a 1267.

4. "El R?gimen de los Pr?ncipes", que procede de 1266 y que qued? interrumpida al final del Cap?tulo 4 del Libro II, debiendo atribuirse el resto a su disc?pulo y confesor, Tolomeo de Lucca; de menor calidad y no siempre de acuerdo con las apreciaciones de Santo Tom?s expuestas en otras obras.

5. "Suma Teol?gica", la m?s importante de sus obras, cuya primera y segunda parte datan de los a?os 1266 a 1272; mientras que la tercera parte, que Santo Tom?s dej? incompleta y que Reginaldo De Piperno complet? con un suplemento, fue escrita en 1273.

6. "Comentario a la Pol?tica de Arist?teles", obra en que los libros I, II, III y IV pertenecen a Santo Tom?s y el resto a su disc?pulo Pedro de Aubernia.

7. "Suma Contra Gentiles", obra en que Santo Tom?s expone frente al mundo su "Weltschauung" (Visi?n del mundo) y que fue escrito entre 1259 y 1264.

8. "Comentarios a las Ep?stolas de San Pablo", escrito ex?gito en que s?lo los comentarios a la Carta de los Romanos y a la primera de Los Corintios pertenecen a Santo Tom?s, en tanto que el resto se debe tambi?n a Reginaldo De Piperno (1269 y 1273).

9. "Cuestiones Quodlibetales y Cuestiones Disputadas", siendo los primeros escritos breves que abordaban por v?a de ensayo una tem?tica teol?gica variada (1265-1272) y la segunda, piezas literarias que trataban monogr?ficamente problemas fundamentales.

Santo Tom?s como pensador pol?tico.

El influjo que Santo Tom?s recibe como pensador pol?tico, proviene, fundamentalmente, de dos grandes figuras: San Agust?n y Arist?teles.

Con el primero, entra en su obra la vena del Cristianismo antiguo y de la Patr?stica, es decir, el conocimiento de la doctrina y obras de los Santos Padres, as? como tambi?n un platonismo y estoicismo ya cristianizados.

En cambio, Arist?teles representaba diferentes ideas y personificaba la culminaci?n el conocimiento pagano acerca del Estado. La forma extraordinaria de c?mo Santo Tom?s es capaz de concertar estas dos fuentes inspiradoras demuestran, a decir de Gal?n en su obra, la Filosof?a Pol?tica de Santo Tom?s, "su talento excepcional y poseedor de una mentalidad arquitect?nica sinpar".

Ahora bien, la diferencia fundamental entre la Filosof?a Pol?tica del Aquinate y las concepciones de San Agust?n consiste en que Santo Tom?s supera el pesimismo metaf?sico y el recelo de la iglesia antigua hacia el mundo, lo que hab?a producido una desvalorizaci?n de la vida pol?tica, lleg?ndose incluso al extremo de considerar la concepci?n del Estado como un pecado, es decir, exist?a evidentemente, una actitud negativa frente al mundo pol?tico.

Estas influencias del mundo antiguo hab?an penetrado muy profundamente en las concepciones de la Edad Media, en el siglo XIII, hasta el punto de que en la fase anterior al estudio de las obras de Arist?teles, se hallan, sin excepci?n, dominadas por la idea de que la comunidad pol?tica es una situaci?n artificial, producto del libre convenio del hombre, y no algo que proviene de la misma esencia y naturaleza humana.

Sin embargo, el pensamiento de Arist?teles, representaba el reverso de estas concepciones. En efecto, no hay para el hombre, seg?n ?l, ninguna situaci?n ni forma de vida extra?a a la convivencia pol?tica. La coexistencia pol?tica es la forma natural de vida del hombre. El hombre es, por naturaleza, un ser social y pol?tico, y no puede dejar de ser esto sin dejar de ser hombre. Entonces, la comunidad pol?tica presenta un valor ?tico intr?nseco y propio, es decir, tiene una dignidad indiscutible.

Ahora bien, Arist?teles sosten?a que no todos los hombres son iguales, sino que unos han nacido para dominar y otros para servir y, precisamente, como consecuencia de esta diferencia natural se explica el Gobierno.

Pero, no debe olvidarse que Arist?teles fue un autor prohibido por la Iglesia (Papas Gregorio IX, Inocencio IV y Urbano IV); sin embargo, poco a poco su pensamiento fue introduci?ndose en el seno de la Escol?stica, principalmente por su fuerza y agudeza, resultando especialmente conveniente para el pensamiento cristiano que el aristotelismo fuese analizado por Santo Tom?s de Aquino.

Sin embargo, la filosof?a, como ciencia fundamental, est? determinada por una concepci?n del mundo y de la vida. Luego, en definitiva, la filosof?a aristot?lica resultaba solidaria en la concepci?n pagana del mundo de la ?poca. Por lo tanto, el influjo de Arist?teles sobre Santo Tom?s presentaba dos inconvenientes: el primero, subjetivo, ya que el Santo era, como pensador, dependiente de otra concepci?n del mundo y de la vida: la representada por el Cristianismo. Y otro, objetivo, puesto que los errores e insuficiencias radicales de la concepci?n pagana del mundo introduc?an sus defectos en la filosof?a de Arist?teles.

Por ello, concordamos con Gal?n cuando expresa: "la labor de Santo Tom?s frente a Arist?teles, no ya por la que hace al pensamiento pol?tico, m?s tambi?n con respecto a la filosof?a general, sobrepasa la mera recepci?n pasiva de sus teor?as".

En realidad, Santo Tom?s recibe lo de Arist?teles y lo enriquece y lo perfecciona, desde el punto de vista de aquella concepci?n m?s profunda y exacta del hombre, de la sociedad y del mundo que le entrega el cristianismo.

Es por ello, que el pensamiento pol?tico de Santo Tom?s, "el m?s santo de los sabios y el m?s sabio de los santos", se proyecta m?s all? de la ?poca hist?rica en que le correspondi? vivir; porque fue, m?s que un te?rico completo, un fil?sofo. Y como tal, supo llegar hasta la m?dula esencial en sus estudios y, pese a que el condicionamiento de sus doctrinas por las circunstancias de su tiempo existe, su pensamiento es esencialmente v?lido para todos los tiempos, especialmente para los actuales.

Santo Tom?s y la Ciencia Pol?tica.

Entre las numerosas cuestiones de filosof?a social abordadas en la obra de Santo Tom?s, hay una que parece haber sido estudiada en atenci?n a ella misma, o al menos de una forma separada y es la que normalmente se considera previa antes de iniciar una investigaci?n de este tipo. ?Qu? es la Pol?tica? ?Existe una ciencia original de la ciudad? Las respuestas a estas interrogantes las proporciona Santo Tom?s en su "Prefacio" al "Comentario de los libros de Arist?teles" (1272) y definen la posici?n Tomista en materia de Ciencia Pol?tica.

En efecto, en s?lo ocho p?rrafos Santo Tom?s desarrolla los principios, objeto y caracteres de una Ciencia de la Ciudad, pero es necesario aclarar que Santo Tom?s, en su necesidad de establecer lo que es exactamente la Ciencia Pol?tica, no inicia una b?squeda "aparte", sino que admite ciertos principios generales anteriores a cualquier doctrina social y que son la base doctrinal en que la visi?n Tomista se refiere, directa y constantemente, para definir tanto el sujeto como el objeto de la Ciencia Pol?tica.

El primer principio que Santo Tom?s exige para definir la Ciencia Pol?tica emana de una doctrina fundamental contenida en su filosof?a de las cosas humanas. En efecto, Santo Tom?s inserta en las primeras l?neas de su Prefacio "Acts Imitatur Naturam", es decir, las actividades humanas se inspiran para la realizaci?n de sus propios fines, en la observaci?n de los procedimientos naturales. Pero a?ade "El principio de toda producci?n humana es la inteligencia divina, y ?sta deriva, seg?n cierta semejanza, de la Inteligencia, principio ella misma de las cosas naturales".

Sin embargo, esta doctrina sobre el hombre y la naturaleza es utilizada frecuentemente a lo largo de los ocho tomos que comentan el texto de Arist?teles. Por ejemplo, en el libro III aclara: "(...) en todos estos t?picos, aquello que est? de acuerdo a la naturaleza, debe ser deseado y promovido; todo lo que sea contra natura, evitado y rechazado". En resumen, esta doctrina aparece ?ntegra en los momentos decisivos de las principales cuestiones pol?ticas tratadas por el Santo.

Hugues Keraly, en su obra "Prefacio a la Pol?tica" establece que "Acts Imitatur Naturam" no es una vaga declaraci?n liminar: "en el orden de las predicciones humanas, cada cosa debe estar all?, imperativamente ordenada, por lo menos si quiere tener ?xito, si quiere durar..." Y agrega: "As?, pues, tambi?n la constituci?n de la comunidad civil es una obra que se ha de realizar de acuerdo con los principios del orden natural".

Luego, el primer principio de una doctrina de la ciudad lo proporciona una ciencia diferente a la Pol?tica. En realidad, en la perspectiva Tomista, los principios fundamentales de cualquier ciencia te?rica o pr?ctica son inferidos o de proposiciones evidentes a priori.

El segundo principio que introduce Santo Tom?s, puede resumirse as?: "debido a que opera imitando a la naturaleza, el conocimiento humano de las producciones t?cnicas es a la vez te?rico y productivo".7 Es decir, la teor?a y la pr?ctica.

Las consecuencias, propiamente pol?ticas, de este principio est?n en que la comunidad civil, sujeto del orden pol?tico, no se presenta ni como un fen?meno f?sico (un hecho de la naturaleza), ni como un efecto de la voluntad humana (una entidad moral). En realidad, la sociedad consiste m?s bien en algo intermedio entre estas dos clases: es un hecho f?sico-moral. Es decir, depender?, a la vez, pero no bajo el mismo aspecto, de una "Teor?a" y de una "Pr?ctica". O sea, hay dos ciencias en Pol?tica: la de los principios y la de su aplicaci?n, las cuales no deben ser separadas ni confundidas.

El ?ltimo principio introducido por Santo Tom?s es el de la "Totalidad". Este principio afirma "donde existe relaci?n de todo a parte (y s?lo en la medida que exista), la parte es para el todo, pudiendo ?ste disponer de aquella para sus intereses".

Santo Tom?s usa este principio profusamente: "El ser de la parte es para el ser del todo. "Cada parte ama naturalmente el bien com?n m?s que su bien particular". Sin embargo, ?ste es uno de los problemas m?s dif?ciles de toda filosof?a pol?tica: el de las relaciones entre individuo considerado como "parte" del todo social y la sociedad misma. Porque no se podr?a sostener que el individuo "es para la ciudad" y que ?sta podr?a "disponer de ?l en su provecho", ya que se entrar?a en conflicto con todas las concepciones no totalitarias de la vida social en las que se postula ante todo la primac?a del hombre sobre la sociedad.

El mismo Keraly se pregunta: "?Santo Tom?s se opon?a as? a lo que se nos presenta como un verdadero principio de derecho natural, hasta como una regla de gobierno y, m?s a?n, a la m?s expl?cita ense?anza de la Iglesia en materia social?" Sin embargo, la respuesta de Santo Tom?s es m?ltiple y muy expl?cita: "Es evidente que todos los que forman parte de una comunidad son a la comunidad como las partes al todo. Ahora bien, la parte es del todo en cuanto es lo que es y, consecuentemente, todo bien de la parte puede ser ordenado al bien del todo". "El bien particular se ordena al bien com?n como a su fin, pues la raz?n de ser de la parte se encuentra en el todo. Por consiguiente, el bien de la naci?n es m?s divino que el bien de un solo hombre".

Largo ser?a enumerar todas las citas en que Santo Tom?s se refiere al tema, pero es necesario citar una, en la cual se condena sin apelaci?n a la doctrina comunista y todas sus corrientes: "El hombre no est? ordenado a la comunidad pol?tica ni en todo lo que es ni en todo lo que posee; por lo cual no hay por qu? sea meritorio o vituperable cada uno de sus actos con relaci?n a la comunidad pol?tica". En s?ntesis, podr?amos decir que la relaci?n que une al individuo y sociedad no es simple sino doble, o mejor, depende de una doble aplicaci?n de la misma doctrina fundamental que expresa y resume el principio de totalidad.

Una primera aplicaci?n a esta relaci?n, subordina al individuo a la sociedad, y los bienes particulares al bien com?n; en una segunda, el hombre ya no es considerado como una simple "parte" del "todo" social, sino que de una perspectiva m?s amplia, donde la sociedad misma es s?lo una parte. Luego, se podr?a inferir que este principio subordina la sociedad a la persona. Pero, como la persona no es, para Santo Tom?s, un fin en s? misma, es la sociedad y la persona las que en definitiva se subordinan a Dios, fin ?ltimo de todo Universo creado.

Santo Tom?s resume esta argumentaci?n en su obra "De Regno", que es, lamentablemente, demasiado larga para reproducirla aqu?. Una vez enunciados estos tres principios, Santo Tom?s se refiere ahora, en el mismo Prefacio, al hecho social mismo, siendo ?sta su primera consideraci?n de filosof?a pol?tica propiamente tal. De ella se desprende que toda comunidad humana se define primero como un producto de la raz?n pr?ctica aplicada a la organizaci?n de las diversas actividades humanas en la ciudad, es decir, que el fen?meno social es objeto de una "Ciencia" posible, cuyos fundamentos deben ser inspirados por el orden natural y conformes con las exigencias del principio de totalidad.

Santo Tom?s entrega una definici?n m?s general de la sociedad cuando dice: "Bien parece que la sociedad no sea otra cosa que un conjunto de hombres reunidos para realizar y perfeccionar algo en com?n". Es decir, la sociedad es definida como un "Todo" org?nico complejo, integralmente dispuesta en funci?n de la finalidad primera de toda civilizaci?n: la educaci?n para el bien com?n. Un Estado que por cualquier raz?n no reconozca esta finalidad civilizadora, pierde su raz?n formal.

A la larga, se disuelve en disensiones, la anarqu?a o la esclavitud totalitaria.

Podemos concluir, entonces, que sea raz?n formal de la sociedad es la que debe constituir la preocupaci?n principal y profunda de los gobernantes. Por ello, coincidimos con Keraly cuando expresa: "Mientras m?s aspire la autoridad pol?tica a la perfecci?n, m?s querr? identificarse, para encarnarla duraderamente a los ojos de sus "s?bditos", con esta suprema Raz?n e Estado. No depende de ella fijar los fundamentos y los fines del orden social, sino comprenderlos suficientemente para mantener a la ciudad dentro de su cauce natural, 9 que consiste en conformarse con ?l. As? el fin de la autoridad pol?tica y el de la sociedad entera se encuentran confundidos: "El Estado cumple su bella funci?n de principio director que mueve al bien de todos: garantiza que no se perder? la raz?n formal de la sociedad"

Hemos visto, muy sumariamente, c?mo Santo Tom?s ha establecido los principios generales de los que deb?a partir una doctrina de la ciudad, as? como los caracteres propios de su objeto. Todos estos elementos los re?ne y entrega su definici?n de Ciencia Pol?tica.

En ella establece que todo lo que puede ser conocido por la raz?n debe ser objeto de una ciencia; luego, la sociedad puede ser conocida por la raz?n y, por lo tanto, la sociedad debe ser objeto de una ciencia. M?s adelante agrega que, la ciencia pol?tica pertenece al dominio de los conocimientos pr?cticos y establece que esta ciencia debe pertenecer al ?mbito de la Filosof?a Moral.

Podemos concluir que la Pol?tica es ciertamente una ciencia; aut?ntica e integralmente "cient?fica". Es una ciencia pr?ctica, cuyo fin no es exclusivamente elaborar teor?as sobre los fen?menos de orden social, sino participar ella misma de lo que estudia y es una ciencia moral, tanto por lo que estudia (actos humanos de la vida social), como por el car?cter moral de su vocaci?n propia: conducir a la comunidad entera al ?nico bien que cada uno de sus miembros tiene verdaderamente en "com?n" con los otros, el de una vida plena y buena; y plena por buena.

Creo que en este Prefacio, que tan sucintamente hemos comentado, hay uno de los grandes aportes de Santo Tom?s en materia pol?tica, hasta el punto que lo dej? expresamente escrito antes de iniciar sus comentarios sobre Arist?teles.

A continuaci?n, nos referiremos a algunos conceptos que Santo Tom?s ha expresado, en materia pol?tica, pero que se encuentran dispersos en varias partes de su obra genial.


Publicado por mario.web @ 17:49
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