Domingo, 08 de mayo de 2011
Tercera conferencia general de los obispos latino-americanos sobre la "Evangelizaci?n hoy y en el futuro de Am?rica Latina (PUEBLA, MEXICO 1979). Se profundiza en la relaci?n de la Iglesia y los medios de comunicaci?n social.
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La comunicaci?n social en Am?rica Latina
La comunicaci?n social en Am?rica Latina

LA COMUNICACI?N SOCIAL EN AMERICA LATINA

Tercera conferencia general de los obispos latino-americanos sobre la "Evangelizaci?n hoy y en el futuro de Am?rica Latina (PUEBLA, MEXICO 1979)



La tercera Conferencia general del episcopado latino-americana tuvo lugar al inicio de 1979 en Puebla, en M?jico. El "Consejo Episcopal Latino Americano" ( CELAM) es considerado como el organismo m?s alto de planificaci?n y reflexi?n de la Iglesia latino-americana El encuentro de Puebla tuvo lugar despu?s del de 1986 en Medell?n, Colombia, durante el cual la Iglesia latino-americana hab?a cumplido un paso decisivo hacia los "opci?n" por los pobres.

Ya en esta ocasi?n anterior la comunicaciones sociales eran reconocidas como una fuerza especial y como medios vitales para el trabajo pastoral de la Iglesia en Am?rica Latina.

Las conclusiones de Medell?n dedican un cap?tulo entero a los medios de comunicaci?n social. Otras partes importantes del documento son las de la promoci?n humana mediante la justicia y la paz, la familia, la educaci?n y los j?venes.

Existe tambi?n una secci?n sobre la Evangelizaci?n y crecimiento de la fe a trav?s de la pastoral, la catequesis y la liturgia. La tercera parte, que tiene por objeto la Iglesia visible y sus estructuras, abre con un cap?tulo sobre los movimientos laicos y contin?a hablando de los sacerdotes, de los religiosos, de la formaci?n del clero, de la pobreza de la Iglesia y de la interrelaci?n entre las actividades pastorales y las estructuras a su disposici?n.

La parte inicial del ?ltimo cap?tulo del documento de Medell?n habla de los medios de comunicaci?n social y, en particular, de su papel en relaci?n con la Iglesia. Se consideran, juntamente con los otros medios, como instrumentos de sensibilizaci?n, sost?n y gu?a para una participaci?n activa y como agentes cruciales en el proceso de transformaci?n, integraci?n y desarrollo de la dignidad humana y crecimiento de la fe.

En el mundo de hoy, se afirma en el documento de Medell?n, la Iglesia no puede realizar su misi?n" en cada rinc?n del mundo" si no emplea los medios de comunicaci?n social para unir a toda la gente ( n.7)

Los medios de la comunicaci?n social se ven tambi?n como instrumentos para la autopresentaci?n de la Iglesia. Adem?s, el documento de Medell?n requiere, entre otras cosas, que se tenga un compromiso pastoral din?mico, y subraya la necesidad de una formaci?n profesional y apost?lica adecuada y de una educaci?n en los medios en todos los niveles: se debe impartir una formaci?n espec?fica al personal de la Iglesia, especialmente a quienes van a proclamar la Palabra ( nn.13-16).

Este documento se refiere a una cultura emergente de los nuevos medios y a la necesidad de una teolog?a adecuada y a una seria b?squeda en el campo de la comunicaci?n ( n.17).

El contenido general del documento de Puebla presenta en su primera parte una panor?mica hist?rico-sociol?gica de la realidad pastoral en Am?rica Latina. El tema de la segunda parte es la evangelizaci?n y el plan de Dios de salvaci?n.

La evangelizaci?n como comuni?n y participaci?n son los temas de la tercera parte, cuyo primer cap?tulo trata de los centros de la comuni?n y participaci?n ( La familia y las comunidades eclesiales); el segundo cap?tulo habla de los agentes de la obra pastoral: los ministros de la jerarqu?a, los religiosos, los laicos; el tercer cap?tulo, finalmente, trata de los medios para la comunicaci?n y participaci?n.

Los medios de la comunicaci?n social son el objeto de la quinta secci?n de esta cap?tulo, al que sigue la secci?n sobre la Liturgia, la oraci?n privada, la piedad popular (1), el testimonio ( 2), catequesis (3) y educaci?n ( 4). En este contexto, la comunicaci?n se coloca entre los medios de evangelizaci?n, as? como la Evangelii Nuntiandi lo hab?a ya hecho con los medios.

El Di?logo para la comunicaci?n y la participaci?n es el tema del cap?tulo final de la cuarta parte, que habla de la comunicaci?n y de la participaci?n. El documento de Puebla, ya de por s? interesante, hubiera adquirido una dimensi?n m?s global si el t?rmino comuni?n se hubiera sustituido por el de comunicaci?n: la comunicaci?n es un elemento necesario que lleva a la comuni?n. La comuni?n es una forma de comuni?n continua.

El documento de Puebla, especialmente sobre la comunicaci?n social, tiene una importancia que va m?s all? de Am?rica Latina. Sus conclusiones son el testimonio de c?mo los obispos de un todo un continente ven, juzgan y promueven la comunicaci?n de la Iglesia, sobre todo desde un punto de vista pastoral

Tambi?n el cap?tulo tercero ( La cultura cristiana) de las Conclusiones de la cuarta Asamblea general de la Conferencia de los obispos latino-americanos, celebrada en Santo Domingo en 1992, hay una secci?n sobre la comunicaci?n social y la cultura (nn. 279-286) que no hace otra cosa sino repetir y reflejar posteriormente sobre consideraciones a prop?sito de la comunicaci?n social contenidas en otros documentos de la Iglesia.

Las perspectivas teol?gicas (n.279) toman el camino de la secci?n de Puebla titulada "Evangelizaci?n y comunicaci?n" y ven la comunicaci?n como un camino que debe emprenderse para llegar a la comuni?n (comunidad). Hay tambi?n una referencia a Aetatis novae ( Nueva Era) (n.6) - que cita a su vez la Communio et progressio y a Juan Pablo II en la apertura de aquella misma Conferencia:" A fin de que la intensificaci?n de la presencia de la Iglesia en el mundo de los medios llegue a ser una de nuestras prioridades".

En la secci?n que se refiere a los desaf?os pastorales (n. 280) se habla de los avances tecnol?gicos, del desarrollo de la industria de las comunicaciones, de los peligros de la publicidad y de la programaci?n televisiva en general; se deplora la insuficiente presencia de la Iglesia en los medios y en las telecomunicaciones y se ve la transmisi?n como un nuevo desaf?o.

Las "l?neas pastorales" animan a todos aquellos que mediante los medios de comunicaci?n defienden su identidad cultural". Ellas intentan "coordinar las comunicaciones de masa con la comunitaria y de grupos y pide que la Iglesia tengan sus propios medios (n. 281).

Adem?s, se refieren a la elaboraci?n de pol?ticas y estrategias de la comunicaci?n (n. 282), a las organizaciones cat?licas de los medios ( n.283), a la preparaci?n t?cnica, doctrinal y moral de todos los agentes pastorales y a una adecuada educaci?n de los receptores para los medios (n.284)

Finalmente, se anima a que las universidades cat?licas al estudio de la inform?tica (n.285) y a que se hagan todos los esfuerzos para coordinar las editoriales cat?licas para una funci?n pastoral planificada (. 286)...Las Conclusiones de Santo Domingo impulsan una acci?n educativa y un compromiso por la comunicaci?n moderna (n.300).


Indice de los temas
1. Introducci?n
2. Situaci?n
2.1. Visi?n de la realidad latinoamericana ( n.865)
2.2. Visi?n de la realidad de la Iglesia latinoamericana (n. 866)
3. Opciones
3.1. Criterios (n. 867)
3.2. Orientaciones pastorales


DOCUMENTO DE PUEBLA



1. INTRODUCCI?N

La evangelizaci?n es comunicaci?n; hay que tener en cuenta todos los aspectos de la transmisi?n de la Buena Nueva. La comunicaci?n como acto vital social nace con el hombre mismo y ha sido potenciada en la ?poca moderna mediante los poderosos medios tecnol?gicos. La evangelizaci?n no puede prescindir hoy de estos medios.( EN n.45; CP, n.1)


2. SITUACI?N
2.1. Visi?n de la realidad latinoamericana

865. La comunicaci?n social surge como una dimensi?n amplia y profunda de las relaciones humanas. Por medio de ella el hombre, individual y colectivamente, entra en relaci?n con el mundo, cae bajo la influencia de la civilizaci?n audiovisual y sufre la contaminaci?n de la "poluci?n vibrante" (CP, 8).

Por la diversidad de medios existentes ( cine, radio, TV, prensa, teatro...) que operan de forma simult?nea y masiva, la comunicaci?n social incide en toda la vida del hombre y ejerce sobre ?l, de forma consciente o subliminal, una influencia decisiva La comunicaci?n est? condicionada por la realidad sociocultural de nuestros pa?ses y a su vez constituye uno de los factores determinantes que sostienen dicha realidad.

Reconocemos que los medios de comunicaci?n social son factores de comuni?n y contribuyen a la integraci?n latinoamericana, a la expansi?n y democratizaci?n de la cultura; contribuyen igualmente a la distracci?n de la gente que vive fuera de los centros urbanos; acrecienta la capacidad perceptiva mediante est?mulos visuales y auditivos de evidente penetraci?n sensorial.

A pesar de estos aspectos positivos debemos denunciar el control y la manipulaci?n ideol?gica que sobre estos medios de comunicaci?n social ejercen los poderes pol?ticos y econ?micos comprometidos en mantener el "statu quo" e incluso crear un orden nuevo de dependencia-dominio o, por el contrario, subvertir este orden para crear otro de signo opuesto.

El disfrute de las pasiones, de los sentimientos, de la violencia y del sexo para fines consumistas constituye una flagrante violaci?n de los derechos individuales. La misma violaci?n se manifiesta con la misma falta de discriminaci?n de mensajes, repetitivos o subliminales, con escaso respeto de la persona y de la familia.

Los periodistas no siempre se muestran objetivos y honestos en la transmisi?n de noticias pues a veces son ellos mismos los que manipulan la informaci?n callando, alterando o inventando sus contenidos para desorientar a la opini?n p?blica.

El monopolio de la informaci?n, tanto por parte de los gobiernos como por parte de los intereses privados, permite el uso arbitrario de los mensajes seg?n intereses sectoriales. Particularmente grave es el tratamiento de la informaci?n en nuestros pa?ses que hacen empresas transnacionales.

La programaci?n, en gran parte extranjera, produce una transculturaci?n no participativa y destructora de valores aut?ctonos; el sistema publicitario y el uso abusivo del deporte, como evasi?n, los vuelve alienados; su impacto coercitivo con las masas provoca con el aislamiento la desintegraci?n de la comunidad familiar

Los medios de comunicaci?n social se han transformado en veh?culos de propaganda del materialismo reinante, pragm?tico y consumista y crean en nuestro pueblo falsas expectativas, necesidades ficticias, frustraciones graves y una malsana ansia competitiva.

2.2. Visi?n de la realidad de la Iglesia latinoamericana
866. Existe en la Iglesia latinoamericana una cierta percepci?n de la importancia de la comunicaci?n social, pero no as? de la comunicaci?n como hecho global que tienen en cuenta todas las relaciones humanas y la misma pastoral, y el lenguaje espec?fico de los medios.

Se le ha pedido a la Iglesia que publique documentos sobre esta materia, pero se est? tardando tiempo en poner en pr?ctica sus ense?anzas. Hay una utilizaci?n insuficiente de las ocasiones de comunicaci?n que normalmente se tienen en la vida de la Iglesia, medios e instrumentos espec?ficos de los que se hace una utilizaci?n incompleta o se colabora poco con ellos para la pastoral de conjunto.

No existe en la Iglesia latinoamericana una gran preocupaci?n para educar al pueblo de Dios mediante la comunicaci?n social y capacitarlo para un compromiso cr?tico frente al bombardeo de los "mass media", para contrastar el impacto de sus mensajes alienantes, ideol?gicos, culturales y publicitarios.

Esta situaci?n se grava por la escasez del uso que se hace en los Cursos organizados en este campo y por el poco papel asignado a los medios como fuente de evangelizaci?n y por la escasa atenci?n que se reserva a los propietarios y t?cnicos de estos medios.

Es necesario recordar aqu?, como fen?meno altamente positivo, el desarrollo r?pido de los Medios de Comunicaci?n de Grupo (MCG) y de los peque?os medios con una producci?n cada vez m?s creciente de materiales para la evangelizaci?n y con empe?o cada vez mayor por parte de los agentes pastorales, favoreciendo as? un crecimiento seguro de la capacidad de di?logo y de contacto.

La Iglesia latinoamericana ha hecho en estos ?ltimos a?os muchos esfuerzos por favorecer una comunicaci?n en su interior. Sin embargo, en muchos casos, cuanto se ha realizado hasta ahora no responde plenamente a las exigencias del momento.

La expresi?n p?blica de opiniones en el interior de la Iglesia se reduce a manifestaciones espor?dicas, y por tanto insuficientes, que tienen poca influencia en la totalidad de la comunidad eclesial.

3. Opciones
3.1. Criterios
867. a) Integrar la comunicaci?n en la pastoral de conjunto.

b) En el interior de las obligaciones que hay que realizar en esta campo, dar prioridad a la formaci?n en la comunicaci?n social, tanto del p?blico en general como de los agentes pastorales en todos los niveles.

c) Respetar y favorecer la libertad de expresi?n y la correlativa libertad de informaci?n, presupuestos esenciales de la comunicaci?n social y de su funci?n en la sociedad, en el interior de la ?tica profesional en conformidad con la Communio et Progressio.

3.2. Orientaciones pastorales
868. A la luz de la problem?tica latinoamericana y teniendo en cuenta el fen?meno de la comunicaci?n social y sus implicaciones en la evangelizaci?n es oportuno formular las siguientes propuestas pastorales:

a ) Urge que la jerarqu?a y los agentes de pastoral conozcan, comprendan y experimenten m?s profundamente el fen?meno de la comunicaci?n social, con el fin de que adapten las propias respuestas pastorales a esta nueva realidad e integren la comunicaci?n en la Pastoral de conjunto.

b) Para hacer efectiva la articulaci?n de la pastoral de la comunicaci?n con la pastoral org?nica es necesario crear donde no existe y potenciar donde ya existe un Departamento o un organismo espec?fico ( nacional o diocesano) para la comunicaci?n social e insertarlo en las actividades de todas las ?reas pastorales.

c ) El deber de formaci?n en le campo de la comunicaci?n es un acto prioritario. Urge formar en este campo a todos los agentes de la evangelizaci?n: para los aspirantes al sacerdocio y a la vida religiosa es necesario que esta formaci?n se incluya en los planes de estudio; para los sacerdotes, religiosos, agentes de pastoral y para los mismo responsables de los organismos nacionales o diocesanos de comunicaci?n social, es necesario programar cursos de formaci?n permanente. Especial atenci?n debe reservarse a los profesionales de la comunicaci?n y una formaci?n m?s adecuada para quien se ocupa de la informaci?n religiosa.

d ) Cada Iglesia particular, en el interior de las normas lit?rgicas determine la f?rmula m?s adecuada para introducir en la liturgia, que en s? misma es comunicaci?n, los medios de sonidos e im?genes, los s?mbolos y las formas de expresi?n m?s id?neas para representar la relaci?n con Dios, de modo que faciliten una mayor y m?s adecuada participaci?n en los actos lit?rgicos.

e ) Educar al p?blico receptor para que asuman un compromiso cr?tico frente al impacto de los mensajes ideol?gicos, culturales y publicitarios que nos bombardean continuamente con el fin de contrarrestar los efectos negativos de la manipulaci?n y de la masificaci?n. Se recomienda a los organismos eclesiales continentales ( UNDA, OCIC, UCLAP) que dediquen particular atenci?n a la formaci?n tanto del p?blico receptor como de las personas mencionadas anteriormente.

f) Sin descuidar la necesaria y urgente presencia en los medios de comunicaci?n de masas, es urgente intensificar el uso de los medios de comunicaci?n de grupo ( MCG) los cuales, adem?s de ser menos costosos y de una m?s operatividad m?s f?cil, ofrecen la posibilidad del di?logo y son m?s aptos para una evangelizaci?n de persona a persona que suscita una adhesi?n y un empe?o verdaderamente personales (cf EN, 45,46).

g ) Para una mayor eficacia en la transmisi?n del mensaje la Iglesia debe usar un lenguaje actualizado, concreto, directo, claro y cuidado. Este lenguaje debe estar cerca de la realidad en la que vive el pueblo, su mentalidad y su religiosidad de modo que se reciba con facilidad. Por eso es necesario tener en cuenta sistemas y expedientes del lenguaje audiovisual propio del hombre de hoy. Se recomienda un uso cuidado del sonido en los lugares de culto.

h ) La Iglesia, con el fin de iluminar a la luz del Evangelio los acontecimientos diarios y ayudar al hombre latinoamericano en base al conocimiento de sus ocupaciones de hoy y de cuanto influye en ?l, debe tener canales propios de informaci?n y de noticias que aseguren la intercomunicaci?n de nuestras Iglesias y su di?logo con el mundo. Esto es muy urgente, ya que la experiencia demuestra que hay continuas distorsiones del pensamiento y de las obras de la Iglesia por parte de las agencias de informaci?n,

i) Dada la situaci?n de pobreza, marginaci?n e injusticia en la que se encuentran inmersas grandes masas latinoamericanas y la violaci?n de los derechos humanos, la Iglesia, en el uso de los propios medios de comunicaci?n, debe estar siempre y cada vez m?s con la voz de los desamparados, a?n con el riesgo que eso implica.

j) Las limitaciones que hemos tenido en el continente nos lanzan a confirmar el derecho social a la informaci?n con sus correspondientes obligaciones ?ticas impuesta por la verdad y la intimidad de las personas. Estos principios son v?lidos en el interior de la Iglesia, la cual debe aceptar con humildad las cr?ticas incluso las m?s injustas.

k) La presencia de la Iglesia en el mundo de la comunicaci?n social exige importantes recursos econ?micos que deben aportar todas las comunidades cristianas.


Publicado por mario.web @ 20:23
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