Martes, 10 de mayo de 2011

Est? claro en el Evangelio que Jes?s expuls? a muchos demonios y que dio ese poder tambi?n a sus ap?stoles.

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La teolog?a b?blica de los ?ltimos siglos (primero protestaste, despu?s tambi?n cat?lica) llev? a cabo un proceso al que se le llam? "desmitologizaci?n". Con ello se pretend?a quitar del Evangelio todo lo que pareciese m?tico o mitol?gico y no fuese en consonancia con la mentalidad moderna cient?fica. As? se redujo el n?mero de los milagros "verdaderos", se silenci? el tema del demonio y de la posesi?n, y todo lo que sonara a sobrenatural, llegando a cuestionar la misma resurrecci?n. Como en todas las cosas, las aguas vuelven tarde o temprano a su cauce.

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Si cogemos el mensaje evang?lico en su propia realidad, est? claro que para Jes?s el demonio y su poder existe: ?l lucho contra ?l, y lo venci?; expuls? numerosos demonios como signo de que el Reino estaba llegando, y los cristianos interpretaron la redenci?n, como una "re-compra", el paso de las tinieblas a la luz... Hasta tal punto es evidente esto que incluso llegaron a acusar a Jes?s de expulsar los demonios con el poder de Belceb?. Esto le doli? mucho a Jes?s, y habla del pecado contra el Esp?ritu Santo que no se perdonar?, y se defendi? de esta acusaci?n. Pero lo curioso es que sus propios enemigos reconocen su poder y sus milagros, s?lo que le buscan una interpretaci?n que les encaje mejor a ellos.

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Dejando esto claro, hay tambi?n que relativizar la imagen y figura del demonio que nos presenta hoy el cine moderno. Curiosamente hay muchas pel?culas con esta tem?tica. A veces se presenta al demonio como casi un dios omnipotente, cuando no es cierto, es s?lo un ?ngel. Se le da una fuerza sobre el alma y sobre la persona que no tiene en realidad, como si pudiese poseer a alguien contra su voluntad, etc.

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Los Santos antiguos conoc?an muy bien el poder y el l?mite del demonio. Algunos opinaban que el enemigo mayor del hombre no es ni el mundo ni el demonio, sino la propia carne (las tendencias innatas o concupiscencia descontrolada). As?, acerca del demonio defend?an que se asustaba con s?lo invocar a la Virgen, o con hacerse la se?al de la Cruz, o con un poco de agua bendita...

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La teolog?a espiritual tradicional distingue claramente entre tentaci?n, obsesi?n y posesi?n. La tentaci?n es algo frecuente y conocido que no necesita explicaci?n. La obsesi?n es algo m?s profundo y presupone estados an?micos desequilibrados del sujeto que los padece y otras grandes carencias, pero la posesi?n necesita de la total colaboraci?n del sujeto, y no s?lo una vez, sino reiteradas veces.

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Respondiendo a tu pregunta, es dif?cil saber donde termina la enfermedad psicol?gica y donde empieza la posesi?n. Lo que s? es claro es que para que haya posesi?n es necesaria la cooperaci?n de nuestra voluntad, la entrega a Satan?s y a su obra, y eso no es tan frecuente en casos patol?gicos. Hay fen?menos de posesi?n muy parecidos a otros psiqui?tricos, la diferencia creo que est? en la obsesi?n religiosa contra Dios que tiene el poseso y el temor tan grande a Dios y a las cosas y personas sagradas.

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Para concluir: Una persona que viva en gracia de Dios, que confiese y comulgue regularmente, que lea y escuche la Palabra de Dios, est? a salvo del demonio, aunque este no dejara de tentarla (pues lo hizo con el mismo Hijo de Dios), pero no debe temer jam?s una posesi?n.

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Paz y bien.


Publicado por mario.web @ 0:44
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