Martes, 10 de mayo de 2011

Cada persona posee una vocaci?n, una dignidad inexpugnable, un destino eterno frente al que ejercita su libertad. Por eso merece ser tratada con respeto, comprensi?n y responsabilidad.
Autor: Jos? de Jes?s Gonz?lez, L.C.

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Desde hace 10 a?os el profesor Luis Soriano recorre veredas, pueblos, caminos y carreteras en su...?biblioburro?. El ?biblioburro?, nombre acu?ado por el mismo profesor, no es una broma u obra de arte moderno, sino una iniciativa de beneficencia poco a poco reconocida a nivel mundial.

El profesor Soriano, prescindiendo de sus intereses particulares, recorre las poblaciones de la parte central baja del departamento de Magdalena, Colombia, con Alfa y Beto, que no son personas sino sus simp?ticos, fieles y esforzados burritos. El objetivo es estimular la lectura, aportar conocimiento, dotar de material did?ctico a ni?os, familiares y profesores, e incentivar la cohesi?n de la comunidad a trav?s de la socializaci?n de los libros.

Ya son varios los grupos que han apoyado el proyecto: la empresa de transporte TCC construy? la primera fase de la edificaci?n destinada a una biblioteca sedentaria. En 2008 la cadena de radio RCN por mediaci?n del periodista Juan Gossain realiz? una campa?a con la cual logr? una dotaci?n de cinco mil libros. La Caja de Compensaci?n de Magdalena, CAJAMAG, ha brindado recursos econ?micos para el bibliotecario. La ONG espa?ola Acci?n Visual gestiona un proyecto de cooperaci?n internacional para ampliar la cobertura de esta biblioteca rural ambulante. La construcci?n de una peque?a librer?a financiada por una compa??a local est? a medio terminar debido a la falta de fondos para completar el proyecto. Y por si fuera poco, el realizador de documentales Carlos Rend?n Zipagauta ha estado trabajando en una pel?cula que cuenta la historia de Soriano y los Biblioburros.

Estos hechos llaman nuestra atenci?n. En el mundo individualista en el que vivimos son escasos los testimonios de gente que dedica su tiempo a los dem?s. Desgraciadamente el veneno del consumismo y del materialismo induce a juzgar a las personas y a las cosas bajo un ?nico par?metro: el econ?mico. Hoy por hoy el tiempo es dinero y vales tanto cuanto produces. Al menos as? lo piensan algunos.

Ciertamente esta no es la visi?n cristiana de la persona y de la sociedad. Cada ser humano es un regalo de Dios, un proyecto de amor, un fin en s? mismo. Cada persona posee una vocaci?n, una dignidad inexpugnable, un destino eterno frente al que ejercita su libertad. Por eso merece ser tratada con respeto, comprensi?n y responsabilidad. Las personas no son lo que tienen ni valen por lo que tienen. Son lo que son y valen por lo que son.

La actitud del profesor Soriano pone ?nfasis en el valor trascendente de cada ser humano. Cada individuo tiene derecho a la educaci?n, a mejorar su condici?n de vida y a explotar sus cualidades personales. Por otra parte, la ayuda que ha recibido por parte de organismos nacionales e internacionales permite ahondar en los conceptos de caridad, beneficencia y altruismo. La caridad cristiana mira al pr?jimo como a otro Cristo y el altruismo mira al pr?jimo como a otro ?Yo?. El hecho de dar ?tiempo extra? a los dem?s es caridad cuando el fin que se persigue es ayudar al pr?jimo por lo que es, a ejemplo de Cristo. Si en cambio la ayuda busca solucionar un problema social de analfabetismo es s?lo altruismo.

El Papa Benedicto XVI ha recordado que la intenci?n de hacer el bien mirando a Cristo en el otro, es una caracter?stica fundamental de la doctrina social de la Iglesia: ?Lo que verdaderamente diferencia a las obras de caridad cristianas es ofrecer su servicio con el coraz?n y sentimientos de Jes?s? (Mensaje a los miembros del Consejo Pontificio ?Cor Unum?, mi?rcoles, 1 de diciembre de 2010).

Bajo esta luz podemos entender que la beneficencia cristiana no se reduce s?lo al altruismo. La beneficencia busca el bien personal y el altruismo la justicia social. Tanto la caridad como el altruismo implican el olvido de s?, salir del propio ?caparaz?n?, pero tienen intenciones diversas. Dedicar tiempo a los dem?s es excelente. Renunciar a los propios intereses y sacrificarse por un bien m?s elevado es digno de aprobaci?n, pero es esencial purificar la intenci?n.

Las necesidades estar?n siempre presentes, sobre todo en los barrios m?s pobres e inaccesibles. Basta mirar un poco los suburbios de las grandes ciudades. Por eso lo m?s importante y urgente es ofrecer ayudas concretas que enmienden las penurias de los m?s desprovistos de la sociedad, independientemente del modo o intenci?n que sea, pero, ?qu? cuesta dar un valor sobrenatural a todo lo que hacemos?

La distinci?n hecha entre caridad y altruismo permite vislumbrar c?mo la sociedad actual est? acostumbrada a ir s?lo a lo meramente material. Por lo general, se encuadran bajo el t?tulo de ?prioridades sociales? s?lo las necesidades materiales de la sociedad. Hay un olvido de la persona y la familia. Esta manera de ver las cosas, reduce la acci?n social a mero altruismo, incluso la de los cristianos.

El impacto cultural que ofrece ?el biblioburro? es un incentivo para nuestra sociedad actual y tambi?n para los cristianos. La vocaci?n a sembrar la semilla del amor a Dios en todos los rincones de nuestro planeta es una exigencia de cada uno y comienza por formarse una correcta visi?n de la persona y de la sociedad.

Bajo esta perspectiva, es verdad que los grupos cristianos pueden desenvolver acciones de caridad en favor de los m?s necesitados haciendo pr?ctica y operante la propia fe. Los primeros cristianos son los pioneros del autentico esp?ritu de caridad. Ten?an todo en com?n. Buscaban compartir no s?lo los propios bienes materiales, sino la alegr?a de entregarse a los dem?s por amor a Dios. Resonaban siempre en sus corazones aquellas palabras conmovedoras: ?Y todo aquel que d? de beber tan s?lo un vaso de agua fresca a uno de estos peque?os, por ser disc?pulo m?o, os aseguro que no perder? su recompensa? (Mateo 10,42). San Pablo lo ten?a bien claro: ?Vuestra caridad sea sin fingimiento; detestando el mal, adhiri?ndoos al bien; am?ndoos cordialmente los unos a los otros; estimando en m?s cada uno a los otros; con un celo sin negligencia; con esp?ritu fervoroso; sirviendo al Se?or? (Romanos 12,9-10).


Publicado por mario.web @ 10:11
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