Martes, 10 de mayo de 2011

Queda claro que la Iglesia no es atacada por ninguna de sus m?ltiples obras buenas
Autor: Pablo Yeudiel Gonz?lez Cu?llar | Fuente: Catholic.net
Un mundo donde todos piensan diferente corre el gran peligro de pensar igual. Un pluralismo relativista termina siendo una especie de dictadura del pensamiento un?voco y unilateral. Un pastel que quiera ser de todos los sabores posibles es, al final de cuentas, un pastel que no sabe a nada definido.

Para sorpresa de unos y para dolor de muchos, la Iglesia cat?lica y el cristianismo actualmente est?n siendo blanco de persecuciones, de discriminaciones y de indiferencia. A tal grado, que se present? al Consejo de Europa la propuesta de establecer una jornada europea a favor de los m?rtires cristianos. ?El motivo de esta propuesta? Hacer ver la intolerancia de algunos contra el catolicismo y el cristianismo por presentar a las sociedades sabores definidos y diferentes, verdades universales y principios intocables.

Queda claro que la Iglesia no es atacada por ninguna de sus m?ltiples obras buenas. Ni por su reconocida caridad y cercan?a con los m?s desfavorecidos. Tampoco por llevar educaci?n a todos los estratos sociales. Ni mucho menos por la cantidad de hombres y mujeres que dan su vida d?a a d?a llevando un mensaje de amor y de felicidad aut?ntica.

En realidad, la Iglesia est? siendo perseguida por ser ?blasfema?. En los lugares donde se banaliza y pisotea la dignidad humana, haciendo del hombre un mero instrumento en las manos de la econom?a y del hedonismo, la Iglesia defiende ?la blasfemia? del valor de cada persona y la inviolabilidad de su integridad. Para los o?dos de los que hacen riqueza utilizando al hombre como medio y no como fin, la postura de la Iglesia les suena como una ?herej?a? que atenta contra el progreso econ?mico y cient?fico.

Donde un laicismo mal entendido quiere desterrar del mundo a Dios para vivir en el horizonte de lo inmediato, la Iglesia predica la blasfemia de la trascendencia que da la fe.
Donde se propugna el relativismo moral basado, como dice el Papa Benedicto XVI (ver noticia), en un mero c?lculo de consecuencias, la Iglesia ense?a que la verdadera libertad y la realizaci?n humana est?n en la b?squeda de la verdad del hombre y del mundo, en la vivencia de unas virtudes y valores que no saben ni entienden nada de utilitarismos. ?Esta es una blasfemia muy dura de entender para los paladines del libertinaje!

All? donde el ser diferente es ?pecado? contra la naci?n, la Iglesia es condenada a la muerte y persecuci?n por creer en la blasfemia de la comuni?n fraterna.

Los ojos de mundo ya han contemplado este fen?meno en el pasado. A Jesucristo tambi?n lo crucificaron por ser blasfemo, por proclamarse Hijo de Dios. La historia de la Iglesia est? tejida con la sangre de m?rtires (m?rtir, en griego significa testigo) que testimoniaron la fe con sus propias vidas.


Publicado por mario.web @ 10:12
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