Martes, 10 de mayo de 2011

Vivir juntos sin casarse

Fuente:ForumLibertas

Los hombres lo ven como sexo sin compromiso, dice un estudio, las mujeres, en cambio, piensan que es como un paso previo a casarse y que se hace por amor. No protege del divorcio ni la ruptura.

"?Y si vivimos juntos?", dijeron ?l y ella llenos de ilusi?n.

Pero en realidad quer?an decir cosas distintas y estaban pensando en cosas distintas, seg?n un estudio de la Universidad de Michigan que pronto se publicar? en la revista Journal of Family Issues.

Ella quiere "vivir juntos" para compartir el amor. ?l quiere sexo.

Ella piensa que vivir juntos es un paso previo (intermedio) hacia el matrimonio, que es un paso m?s hacia el compromiso, la vida adulta. ?l, en cambio, piensa que es "una manera conveniente y con poco riesgo" de probar el producto. "Poco riesgo" quiere decir "poco o nulo compromiso", sensaci?n de provisionalidad y salida f?cil.

Cuando les preguntas las desventajas de la cohabitaci?n, la mujer lo compara con el matrimonio: "veo menos legitimidad y compromiso que en el matrimonio", admite. El hombre, en cambio, ni piensa en compararlo con el matrimonio: al o?r la palabra "desventajas" recuerda cuando viv?a s?lo y dice: "cohabitar limita mi libertad".

Las diferencias son entre hombres y mujeres

Esos son los principales resultados de una investigaci?n con 96 hombres y 96 mujeres de EEUU, de entre 25 y 30 a?os, repartidos a partes iguales entre blancos, negros e hispanos. Los investigadores les hicieron entrevistas en profundidad y tambi?n grupos de enfoque, y hablaron de las razones que lelvan a las parejas a cohabitar o lo que cambia cuando asumen esta relaci?n.

Las respuestas no variaban mucho por etnia, pero s? por sexo: cada sexo buscaba, tem?a o esperaba cosas distintas en la cohabitaci?n. "Una brecha por g?nero", en las palabras de Pamela Smock, soci?loga del Centro de Estudios de Poblaci?n de la Universidad de Michigan.

Smock llev? a cabo el estudio con Pen?lope Huang, del Colegio Hastings de Leyes en la Universidad de California; Wendy Manning de la Universidad estatal Bowling Green, y Clara Bergstrom Lynch, de la Universidad estatal del Este de Connecticut. La investigaci?n tuvo el apoyo de donaciones del Instituto Nacional Eunice Kennedy Shriver de Salud Infantil y Desarrollo Humano.

Los entrevistados dieron tres razones b?sicas para vivir juntos:

- Poder pasar m?s tiempo con su pareja (algo que se podr?a conseguir de otras formas)
- Compartir la carga financiera (una raz?n economicista)
- "Comprobar" la compatibilidad (algo que nunca se ha demostrado que la cohabitaci?n consiga: al contrario, muchos estudios muestran que los que cohabitan antes de casarse luego se divorcian m?s).

Las mujeres mencionaron el ?amor? como una raz?n para vivir juntos tres veces m?s a menudo que los hombres, en tanto que los hombres mencionaron el ?sexo? como una raz?n para vivir juntos cuatro veces m?s que las mujeres.

A pesar de las distintas expectativas, Smock afirma que los j?venes ven la cohabitaci?n como algo poco menos que inevitable, como "algo que ha de ocurrir"... una especie de fatalismo acr?tico m?s que una opci?n consciente y razonada.

Los ni?os que nacen de la cohabitaci?n, v?ctimas de separaci?n

En 2010, Pamela J. Smock y la Universidad de Michigan ya estudiaron los efectos de la cohabitaci?n y publicaron en el "Journal of Marriage and Family" (con el t?tulo: "Married and Cohabitating parents? Relationship Stability", abstract aqu? ) que una vez se han tenido en cuenta los factores ?tnico-estad?sticos, se descubre que los ni?os que han nacido en parejas cohabitadoras multiplican por cinco su riesgo de vivir la separaci?n de sus padres, con respecto a los ni?os nacidos dentro del matrimonio. Los datos de la profesora Smock muestran que en 15 a?os, el n?mero de mujeres de 35 a 39 a?os que han cohabitado en EEUU se ha doblado (de un 30 por ciento han pasado a un 61 por ciento).

Cohabitar aumenta el riesgo de divorcio y ruptura

La mitad de las parejas de Estados Unidos que cohabitan se casan a los tres a?os. Pero haber "probado" a su pareja no les protege de la ruptura en absoluto. Hay estudios estadounidenses sobre ello, pero los canadienses son m?s claros todav?a: un estudio del profesor Zheng Wu, de la Universidad de Victoria, llega a la conclusi?n de que quienes viven juntos antes del matrimonio se casan m?s tarde y se divorcian m?s.

El estudio, publicado en 1999 en la Canadian Review of Sociology and Anthropology, revela que 55% de las parejas canadienses que cohabitan terminan cas?ndose. ?Salen matrimonios estables de la experiencia? No, al contrario. Aunque se casan con 33-34 a?os (5 ? 6 a?os despu?s el que canadiense medio) y se supone que son m?s adultos y se conocen bien tras a?os de cohabitar, no resultan m?s estables. Seg?n el estudio, las mujeres que han convivido con su pareja antes de casarse tienen una probabilidad mayor de divorciarse (80% ) que las que no lo han hecho. En el caso de los hombres, el aumento de probabilidad es de 150%. El riesgo de ruptura es a?n mayor si alguno de los miembros de la pareja ha cohabitado antes con otra persona.

Otro trabajo canadiense, a partir de los datos de la Encuesta Social General Canadiense (analizada por Le Bourdais et al., Canadian Social Trends, 56) es muy clara al respecto: el 33% de las mujeres de 20-30 a?os que se casa directamente vio roto su matrimonio, mientras que si sumamos las que cohabitaron y luego se casaron y las que cohabitaron sin llegar a casarse nos sale un 66% de mujeres que ven rota su relaci?n de compromiso. Una relaci?n de cohabitaci?n ser?a el doble de arriesgada que una de matrimonio.

Un tercer trabajo canadiense (A. Milan, Canadian Social Trends, 56, a?o 2000) comprob? que m?s del 50% de las uniones en cohabitaci?n quedan disueltas antes de 5 a?os. Los matrimonios que se rompen antes de 5 a?os son un 30%


Publicado por mario.web @ 10:36
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