Martes, 10 de mayo de 2011

+ Alberto Su?rez Inda, Arzobispo de Morelia

Seg?n lo atestigua San Lucas en el libro de los Hechos de los Ap?stoles, Pablo, al dejar Atenas, se fue a Corinto y ?se estableci? all? un a?o y medio ense?ando la Palabra de Dios? (Hch 18, 1-11). Durante ese tiempo, por los a?os 51 y 52, logr? suscitar y organizar en esa importante ciudad una comunidad cristiana. Se dice que por entonces, Corinto ten?a m?s de medio mill?n de habitantes y era una poblaci?n cosmopolita de griegos y romanos, egipcios, ?rabes y jud?os; puerto bullicioso donde circulaba mucho dinero y abundaban los vicios.

Mientras vivi? all? el Ap?stol, se manifestaba un gran entusiasmo y fervor espiritual entre los nuevos cristianos, pero, un tiempo despu?s, cuando predicaba la Buena Nueva en ?feso, recibi? informes sobre disputas y serias divisiones que se daban en la comunidad. ?Me han contado que hay discordias entre ustedes? (1 Cor 1, 11). ?ste es el principal motivo por el que escribe la Primera Carta a los Corintios en la Pascua del a?o 55.

Tristemente se crearon grupos antag?nicos que buscaban sus propios l?deres y formas distintas de anunciar el Evangelio. Mientras unos exaltaban a Pablo con su lenguaje directo, otros recurr?an a Apolo, un jud?o de Alejandr?a convertido, de gran elocuencia como los oradores griegos, otros pretend?an depender de Pedro, el testigo ocular de Jes?s, y finalmente hab?a algunos que, seg?n ellos, segu?an solamente a Cristo, sin ning?n intermediario humano, queriendo justificar as? una plena independencia. La reacci?n indignada de Pablo les lanza sin rodeos la pregunta: ??Acaso Cristo est? dividido?? (1 Cor 1, 13).

El error grave de los corintios era querer reducir el Evangelio a diversos sistemas de pensamiento al estilo de aquellas escuelas filos?ficas que trataban de explicarlo todo con argumentos racionales. No es que Pablo desprecie la inteligencia humana; lo ?nico que pide es que el sabio y el pensador sean humildes y reconozcan sus limitaciones ante el misterio de Dios.

Cuando la raz?n humana se llena de orgullo y quiere juzgarlo todo de manera absoluta, se repliega sobre s? misma y se queda al nivel de una sabidur?a puramente mundana que no capta nada del proyecto de Dios. ?Que nadie se enga?e. Si alguno de ustedes se tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente sabio. Porque la sabidur?a de este mundo es locura delante de Dios? (1 Cor 3, 18-19).

Ciertamente es desconcertante c?mo Dios ha escogido la cruz para manifestar su poder y su sabidur?a. Pablo no recurre a argumentos ni a medios propagand?sticos, sino al anuncio claro y exigente que invita a la fe: ?Nosotros predicamos a un Cristo Crucificado, esc?ndalo para los jud?os y locura para los paganos? (1 Cor 1, 23). El Calvario no es un lugar para los que sue?an con grandezas humanas, sino para los creyentes que van madurando en su fe. (Cf. 1 Cor 3, 1).

Por otra parte, los que ?tenemos el pensamiento de Cristo?, iluminados por el Esp?ritu, podemos penetrar los secretos m?s ?ntimos de Dios y nos hacemos capaces de juzgarlo todo con una gran libertad interior (cf. 1 Cor 2, 10-16). Cristo, ?fuerza y sabidur?a de Dios? (1 Cor 1, 24), es la clave que nos da la explicaci?n del universo y de la historia. Sin darnos los detalles t?cnicos de la ciencia, ?l nos permite conocer el destino de todo y la meta a la que hemos de dirigir nuestros esfuerzos: ?Todo les pertenece a ustedes, Pablo, Apolo o Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente o el futuro. Todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios? (1 Cor 3, 21-22).

P.D. Al estar realizando la b?squeda de los documentos sobre el IV Congreso Eucar?stico Nacional celebrados en la ciudad de Morelia, M?xico, leo esta palabra del Obispo que les comparto.

Fuente: http://www.arquimorelia.org.mx/

Paz y bien.


Publicado por mario.web @ 10:52
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