Martes, 10 de mayo de 2011
Tom?s Baviera Puig, Director del Colegio Mayor Universitario de La Alameda, Valencia nos comparte una serie de reflexiones en relaci?n con la lectura.
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Sigue siendo peligroso leer
Sigue siendo peligroso leer
Hoy es el D?a Mundial del Libro. Y conviene advertir del riesgo que uno corre cuando lee. Actualmente, uno de los objetos m?s peligrosos que tenemos en nuestra sociedad es un libro, sobre todo cuando se trata de un buen libro.
Un arma es tanto m?s peligrosa cuando es capaz de herir a mucha gente, y tambi?n cuando las heridas que produce no son super ficiales, sino que afectan a los ?rganos vitales. As?, no es lo mismo un arma blanca que un arma de fuego, o un arma que tenga efectos masivos.

Desde cierta perspectiva, el libro es un arma, y un cl?sico es un arma de efectos masivos. Y esto es m?s cierto en una sociedad co mo la nuestra en que vamos tan deprisa que apenas tenemos tiempo de pararnos a pensar. Por la calle se ve gente con los cascos puestos. El mp3 y los dispositivos de almacenamiento de m?sica han provocado la musicalizaci?n de nuestro interior. Por otro lado, el af?n desmesurado de ?xito profesional conduce a muchos a llevarse el trabajo a todas partes. Continuamente oyendo m?sica, permanentemente pensando en el trabajo. Y as?, en nuestro interior falta silencio. Era Depeche Mode el grupo que cantaba aquella canci?n que animaba a ?disfrutar del silencio?. La dispersi?n generalizada ahoga la serenidad y la quietud necesaria para hacer algo espec?ficamente humano: pensar para dirigir nuestra vida. Para esto tenemos la cabeza, no solamente para resolver problemas o invertir en bolsa.

De ah? viene el peligro de un libro. Si hay algo que llega hondo a nuestro interior, eso es precisamente una buena historia. Y toda buena historia nos hiere porque nos despierta y nos eleva a algo mejor: nos muestra unos persona jes que son atractivos porque nos ofrecen respuestas a los dilemas por los que nosotros pasamos o hemos pasado.

Aprendemos de ellos si reflexionamos sobre su actuar y lo confrontamos con el nuestro, nos eleva si nos lleva a mirar las cosas de un modo nuevo, nos despierta si consigue apagar el ruido interno que nos permita reflexionar con serenidad. Y los libros cl?sicos son los m?s peligrosos, porque son aquellos que han pasado el tamiz del tiempo. Son los que tienen efectos masivos porque han sido le?dos por numerosas generaciones.

La sociedad de consumo contri buye a crearnos necesidades materiales, y muchas veces caemos en una contradicci?n. Chesterton apuntaba que ?el objetivo de la vida es la capacidad de apreciar; no tiene sentido no apreciar las cosas como tampoco tiene ning?n sentido tener m?s cosas si tienes menos capacidad de apreciarlas?. Para apreciar se requiere mirar de un modo nuevo, podr?amos decir que hay mirar desde dentro. Y pocas cosas son tan eficaces pa ra eso como la lectura que se hace por aut?ntico desinter?s.
Cuando uno no lee por obligaci?n ni porque es el libro de moda, sino por un verdadero disfrute y sin importarle lo que otros puedan decir, esa persona se est? poniendo en condiciones de pensar por s? misma. Cuando uno contrasta lo que hace con lo que han hecho otros, bien porque uno se da cuenta de que se ha equivocado, bien porque descubre un mo do m?s noble de actuar, o simplemente disfruta de la descripci?n de un paisaje o de la narraci?n de un hecho, esa actividad interior enriquece a la persona. Se crea un espacio ?ntimo, apto para la reflexi?n y capaz de interpelar la propia conciencia. S?lo as? se pueden alimentar convicciones personales que sean capaces de ir contra corriente y desafiar la tiran?a de lo arbitrario e impuesto.

Muchas de las convenciones actuales se encuentran bajo la denominaci?n de lo pol?ticamente correcto. Pero esto no es nuevo. Desde S?crates tenemos claro que s?lo si sabemos pensar y reflexionar cr?ticamente descubriremos la belleza de la verdad y seremos capaces de cambiar lo que necesite ser cambiado.

Hoy en d?a, el in?til arte de contar historias es m?s que nunca necesario e imprescindible. La uniformizaci?n y los est?ndares protegen un vac?o interior de convicciones que s?lo se llena con la reflexi?n personal. Y aqu? es donde tienen su papel los libros, m?s exactamente los buenos libros. As? lo comenta Krystof Zanussi, uno de los cineastas polacos m?s reconocidos: ?Sin el arte narrativo, el ser humano tendr?a que contar tan s?lo con sus propias experiencias, lo que significa que se ve r?a obligado a aprenderlo todo desde el principio. Sin conocer ?La odisea?, el hombre no sabr?a nada de la fidelidad de Pen?lope; sin Shakespeare, ignorar?a las dudas de Hamlet o el amor de Romeo por Julieta. Sin ?Don Quijote?, uno tendr?a que descubrir por su cuenta la diferencia entre ver el mundo co mo es y verlo como deber?a ser.?

Los buenos libros son los libros que hieren y que remueven al lector. Contribuyen a convertir la vida interior del lector en algo m?s interesante. Por eso siguen siendo peligrosos.

Publicado por mario.web @ 11:58
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