Martes, 10 de mayo de 2011
Amigos internautas americanos me bombardean cont?nuamente, lamentando los continuos ataques al catolicismo, la proliferaci?n de sectas, y sus destructores efectos.
?
?Levantaos! ?Vamos!
?Levantaos! ?Vamos!


Amigos internautas americanos me bombardean cont?nuamente, lamentando los continuos ataques al catolicismo, la proliferaci?n de sectas, y sus destructores efectos. Costumbres y creencias ancestrales van desapareciendo. Est?n obsesionados con la extensi?n que est?n adquiriendo las sectas y LA NUEVA ERA, un movimiento que con sus teor?as sobre el relativismo moral y de todo tipo, termina inculcando a las personas la idea de que nada es bueno o malo. Todo vale si produce placer, poder o dinero.



Ante un escrito en el que supon?a que la antorcha del buen sentido y de la moral hab?a pasado a Am?rica, me responden desde all? que: ? Norteam?rica est? a?n m?s podrida moralmente que Europa?.

Desgraciadamente, ni la mayor parte de los americanos ni de los europeos nos hemos enterados de nuestra podredumbre. Los b?rbaros, como en tiempo de los romanos, aparecen ante las sociedades decr?pitas. Y los tenemos a las puertas, y siempre vencen.

?Qu? la vida y la moral est?n un poco o un mucho degradadas? Cierto, pero ?De qu? nos vale lamentarnos? Ya San Pablo se lamentaba de ?esta generaci?n mala y perversa? en su carta a los efesios. La Iglesia ha pasado por otras ?pocas mucho peores, y siempre se ha levantado y vuelto a empezar. Basta leer a San Pablo, al AT o los primeros tiempos de las persecuciones de la Iglesia. No eran mejores aquellas ?pocas en que los reyes, cuando ganaban una batalla o entraban en una poblaci?n, daban al antema, pasando a cuchillo, a todo bicho viviente; o aquel otro, en que cada familia ?eran miles- tenia sus terafines y dioses particulares; o si el rey cambiada de religi?n ten?a, bajo pena de muerte, que cambiarla todo su pueblo.

Contra la Iglesia Cat?lica, contra las sanas costumbres se utilizan armas sinuosas: leyes usadas de formas torticeras, fuertes grupos de presi?n, gobiernos y jueces entre los que se han infiltrado personas con intereses ocultos, medios de presi?n mediatizados como la TV, radio, prensa, etc. Y mucho odio, demasiado odio, en gran parte provocado por aquellos que incapaces de comprender la superioridad y la belleza del cristianismo, intentan envilecer lo que no pueden entender, generalmente debido a una oposici?n frontal entre sus vidas y la doctrina de Cristo.

Es de notar como cada vez que se ataca a una de esas organizaciones destructivas, inmediatamente emprenden acciones legales muy peligrosas para los atacantes. Adem?s la prensa y TV adictas unen sus acciones furibundas contra los osados. Entre otras cosas esas sectas o grupos est?n muy organizadas a nivel nacional y mundial, disponen de departamentos legales y lobbys con enormes poderes y dinero. El enemigo com?n, casi siempre es la Iglesia Cat?lica, ?ltima trinchera, ?ltima valla, que se enfrenta resueltamente y en todos los casos a la degeneraci?n de la moral y las costumbres en curso. Y esto, a pesar de sus propios defectos humanos.

En esta contienda cada uno tiene que ocupar un puesto en el frente o en la retaguardia. Alguien tiene que llevar municiones, ropa y alimentos al frente. No hay alternativas. Cristo dijo algo as? como : los que no est?n conmigo est?n contra mi. As? que no hay posibilidad de esconderse; adem?s San Juan escribi? en el Apocalipsis la bromita aquella sobre ?vomitar a los tibios?. Y ?Somos tantos!

?Qu? hacer? Pues. lo de siempre.

1? Oraci?n. Los jud?os saben bien que la victoria la da siempre Dios a los que le aman; tanto si son muchos y fuertes como si son pocos y d?biles.. Nuestras acciones, por muchos que seamos, no valen nada si no estamos injertados en la vid de Cristo. Y ninguna ?oraci?n?, ninguna arma, incluida la bomba at?mica, es m?s potente que la misa y la comuni?n diaria, tesoros demasiado olvidados que urge recuperar. ?C?mo cay? el comunismo?

2? Sacrificios. ? No se sacrific? y muri? Cristo por salvarnos? Las revoluciones no se hacen nunca sin sangre y sin dolores. Pero, ?Qu? sacrificios? El primero, cumplir bien nuestras obligaciones diarias, recordando que exigir nuestros derechos forma parte de nuestras obligaciones. Si no damos ejemplo con nuestra vida nadie nos respetar?. Los sacrificios voluntarios y peque?os tienen un enorme valor, cuando se hacen por amor a Dios.

3? Acci?n o apostolado. Empezando por nuestros familiares, amigos y compa?eros, sirvi?ndoles como a hermanos. Los que podamos hemos de intervenir en la vida social de acuerdo con nuestras aptitudes: sindicatos, pol?tica, asociaciones diversas, escritos cortos a los peri?dicos, partidos pol?ticos,...Dejemos de actuar como ?pardillos?, las personas que no trabajan agrupadas no existen en democracia. Es demasiado cierto que una oveja s?la es una oveja perdida. Se impone integrarnos en alg?n grupo para la lucha. Los grupos de internautas se est?n mostrando muy eficaces. No nos enga?emos; el silencio, la pasividad, en las circunstancias actuales, constituyen una forma como otra cualquiera de complicidad.

Recordemos que cualquier ?chichinavo? se cree con derecho a ofender impunemente a la Iglesia y con cualquier motivo; con el agravante de saber por adelantado que los cat?licos no responderemos. Nos han perdido el respeto por nuestra pasividad y ?cobard?a?. En gran parte se debe a la falta de formaci?n religiosa; y esas ignorancias son la base de las manipulaciones a que estamos sometidos. En muchas ocasiones no sabemos que hacer, no sabemos que contestar, ante sectarios que si saben cuatro pseudoverdades con las que dejar calladitos y en rid?culo a los que no leen la Biblia ni el Catecismo. No se puede ganar una guerra, ni meter goles, ni triunfar en ninguna empresa, tampoco en la Iglesia, sin preparaci?n y entrenamiento

?Es necesario padecer mucho para entrar en el Reino de los cielos? dicen los Evangelios. ?N?! No es c?moda la religi?n cat?lica, ni sirve para personas d?biles o enfermizas . Sin embargo, en la guerra, al atacar, vibra la orden del oficial a los soldados : ?Levantaos! ?Adelante! Tambi?n en la Oraci?n de Getseman?, siguen resonando las palabras de Cristo ante el peligro: ? Levantaos! ?Vamos!. Y aun escuchamos la incitaci?n del Papa: ? No teng?is miedo! ?C?mo vamos a tener miedo si tenemos la victoria asegurada? Pues Cristo nos dice :?Yo estar? con vosotros hasta el final de los tiempos? Se perder? alguna batalla, pero al final se ganar? la guerra, como ha ganado todas las guerras nuestra Iglesia en los ?ltimos dos mil a?os.

?Cu?nto vociferan los enemigos! ?Cu?nto agrandan lo defectos y cuanto silencian las virtudes! Pero, fuera del templo, en los medios de comunicaci?n, en la calle ?Que pocas veces hablan los obispos! ?Qu? pocas veces hablan los religiosos! y ?Que pocas veces hablamos los laicos! Y sin embargo, esta Iglesia durar?: ?hasta el final de los siglos?. Lo malo podr?a llegar cuando, tras pasar a la otra vida, nos pregunten ?Y tu que hiciste?


Publicado por mario.web @ 22:27
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios