Martes, 10 de mayo de 2011
?Qu? dice la Iglesia sobre los efectos de la pornograf?a y la violencia? El P. Felipe Santos indaga en los documentos de la Iglesia y nos responde.
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Efectos de la pornograf?a y la violencia
Efectos de la pornograf?a y la violencia

Se habla mucho de los efectos que los medios provocan en los espectadores, m?xime en los analfabetos actitudinales. La experiencia diaria confirma que los estudios realizados en el mundo sobre los efectos negativos de la pornograf?a y la violencia son ciertos.

Se entiende por pornograf?a, seg?n el Documento del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales (mayo de 1989), la violaci?n del derecho a la privaci?n del cuerpo en el hombre o en la mujer.

Esta violaci?n reduce la persona humana y el cuerpo humano a un objeto an?nimo, destinado al abuso por motivos de concupiscencia o placer; la violencia se presenta como una llamada a los bajos instintos, acciones que son contrarias a la dignidad de la persona y que, en el fondo, evocan una gran fuerza f?sica ofensiva y simplemente pasional.

Nadie puede considerarse inmune a los efectos degradantes de la pornograf?a y de la violencia...

Los ni?os y los j?venes son particularmente vulnerables y se exponen a ser sus v?ctimas. La pornograf?a y la violencia envilecen la sexualidad, pervierten las relaciones humanas, esclavizan a los individuos, destruyen el matrimonio y la vida familiar, inspiran comportamientos antisociales y debilitan la fibra moral de la sociedad.

Es evidente que uno de los efectos de la pornograf?a es el pecado o el mal. La participaci?n voluntaria en la preparaci?n y difusi?n de estas producciones da?inas e inmorales deben considerarse como un serio mal moral. Estos productos no deber?an existir si no hubiera un mercado que los pide.

Cuando se deja a los ni?os ante escenas violentas, pueden causarles turbaci?n, porque son todav?a incapaces de distinguir claramente entre fantas?a y realidad. La violencia condiciona a las personas impresionables, especialmente a los ni?os y j?venes hasta tal punto que pueden llegar a verla como aceptable, normal y digna de imitarse.

La pornograf?a, como droga, crea dependencia y lanza a los individuos a buscar producciones cada vez m?s excitantes y perversas. La posibilidad de comportamientos antisociales aumentar? con el desarrollo de este proceso.

La pornograf?a compromete el desarrollo moral de la persona y las relaciones maduras y sanas...y obstaculiza el car?cter familiar de la aut?ntica sexualidad humana.

Uno de los mensajes fundamentales de la pornograf?a y de la violencia es el desprecio de los dem?s, considerados como objetos antes que como personas. Sofocan la ternura y la compasi?n para caer en la indiferencia y en la brutalidad.

Dice el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales(4 octubre de 1989):
" La era de la comunicaci?n y de la informaci?n requiere - por parte de todos aquellos que viven un credo religioso y que est?n comprometidos en el servicio de un di?logo p?blico- un esfuerzo mutuo por el bien de la humanidad."


Publicado por mario.web @ 23:12
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