Martes, 10 de mayo de 2011
Imitar a Cristo para ser imagen de Dios, las santas im?genes nos ense?an a ver a Dios en el rostro de Cristo, de los santos y de todos los seres humanos
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El Papa Benedicto XVI explica el sentido de las im?genes en la Iglesia
El Papa Benedicto XVI explica el sentido de las im?genes en la Iglesia
VATICANO, 29 Abr. 09

Al presidir la Audiencia General de los mi?rcoles, el Papa Benedicto XVI explic? que "las santas im?genes nos ense?an a ver a Dios en el rostro de Cristo, de los santos y de todos los seres humanos".

El Santo Padre dedic? su catequesis de hoy al patriarca San Germ?n de Constantinopla, que tuvo "un papel significativo en la compleja historia de la lucha por las im?genes durante la llamada crisis iconoclasta y supo resistir a la presi?n de un emperador iconoclasta como Le?n III".

El Papa se?al? que hay tres cosas que San Germ?n puede decir todav?a a la humanidad contempor?nea. En primer lugar, la necesidad de reconocer "la visibilidad de Dios en el mundo y en la Iglesia", porque "Dios cre? al hombre a su imagen, pero esa imagen se cubri? de la suciedad del pecado" y el Creador "casi no se percib?a. As?, el Hijo de Dios se hizo hombre y, en Cristo la imagen verdadera de Dios, podemos aprender a ser tambi?n nosotros imagen suya".

Si para contrarrestar la idolatr?a y el peligro de las im?genes paganas Dios prohibi? a los israelitas construir im?genes suyas, "cuando Dios se hizo visible en Cristo mediante la Encarnaci?n, fue leg?timo reproducir el rostro de Cristo" y "las santas im?genes nos ense?an a ver a Dios en el rostro de Cristo, de los santos y de todos los seres humanos", indic? el Pont?fice.

En segundo lugar, San Germ?n ense?a "la belleza y la dignidad de la liturgia", que se debe celebrar "con la conciencia de la presencia de Dios y con la belleza y la dignidad que dejan entrever el esplendor de Dios".

El tercer punto, se?al?, es "amar a la Iglesia". "Quiz? en la Iglesia, como en nosotros, vemos el pecado, lo negativo, pero con la ayuda de la fe podemos hoy y siempre volver a descubrir en la Iglesia la belleza divina. En la Iglesia, Dios se nos ofrece en la Eucarist?a, habla con nosotros, nos perdona y nos ense?a a perdonar. Recemos para que Dios nos ense?e a ver en la Iglesia su presencia y su belleza, a ver su presencia en el mundo y para que nos ayude, haci?ndonos transparentes con su luz".

Sobre San Germ?n

El Papa explic? que "durante el patriarcado de Germ?n (715-730) la capital del imperio bizantino, Constantinopla, fue asediada por los sarracenos. En esa ocasi?n (717-718) se organiz? una solemne procesi?n con la ostensi?n de la imagen de la Madre de Dios y la reliquia de la Santa Cruz para invocar del cielo la defensa de la ciudad. Efectivamente Constantinopla fue liberada del asedio".

Despu?s de ese hecho el patriarca "se convenci? de que la intervenci?n de Dios deb?a considerarse una aprobaci?n evidente de la piedad mostrada por el pueblo hacia los iconos sagrados", pero "el emperador Le?n III que subi? al trono en el 717 empez? a manifestar cada vez m?s la convicci?n de que la consolidaci?n del imperio deb?a partir de la reordenaci?n de las manifestaciones de la fe, refiri?ndose en particular al peligro de idolatr?a al que, a su parecer, el pueblo estaba expuesto con motivo del excesivo culto de los iconos".

"De nada sirvieron las referencias del patriarca Germ?n a la tradici?n de la Iglesia y a la eficacia de algunas im?genes que eran reconocidas por unanimidad "milagrosas". El emperador fue inamovible en la aplicaci?n de su proyecto reformador. Germ?n no quiso doblegarse a su voluntad en cuestiones que cre?a determinantes para la fe ortodoxa. En consecuencia se vio obligado a dimitir como patriarca y se recluy? en un monasterio donde muri? en el olvido. Pero su nombre fue ensalzado en el segundo Concilio de Nicea (787), donde se reconocieron sus m?ritos".

De San Germ?n se conservan "diversas homil?as de argumento mariano, entre las cuales algunas han marcado profundamente la piedad de enteras generaciones de fieles en Oriente y Occidente" y algunos textos como el que el Papa P?o XII "engast? como una perla en la constituci?n apost?lica "Munificentissimus Deus" (1950)" dedicada a la Asunci?n de Mar?a.

El Papa Benedicto XVI record? que el santo ofreci? una "gran aportaci?n" a la tradici?n bizantina, donde "el decoro de la forma ret?rica en la predicaci?n y todav?a m?s en los himnos o composiciones po?ticas es tan importante en la celebraci?n lit?rgica como la belleza del edificio sagrado donde se desarrolla".

Publicado por mario.web @ 23:23
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