Martes, 10 de mayo de 2011
Documento de la Comisi?n Episcopal para la Pastoral de la Comunicaci?n elaborado por el Pbro. Francisco Merlos quien ve en el universo de los medios muchos retos, posibilidades y esperanzas para el anuncio del Evangelio.
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La Pastoral de la comunicaci?n medi?tica: su futuro, sus desaf?os y sus imperativos
La Pastoral de la comunicaci?n medi?tica: su futuro, sus desaf?os y sus imperativos
COMISI?N EPISCOPAL PARA LA PASTORAL DE LA COMUNICACI?N

LA PASTORAL DE LA COMUNICACI?N MEDI?TICA:
SU FUTURO, SUS DESAF?OS Y SUS IMPERATIVOS

Introducci?n



* Esta reflexiones solo pretenden ser una modesta contribuci?n para reforzar sus procesos y sus b?squedas pastorales de cara a la comunicaci?n medi?tica. De igual modo buscan consolidar sus proyectos y profundizar sus convicciones.

* Ellas nacen simult?neamente de diversas fuentes: del mismo fen?meno sociocultural de los medios con los profundos cambios e impactos que conllevan; de las ciencias anal?ticas de la realidad, unidas a las vinculadas al mundo de la comunicaci?n y a las ciencas teol?gicas que explora en ese campo; de las numerosas experiencias de los expertos en comunicaci?n tanto pensadores como t?cnicos; de las reiteradas orientaciones del magisterio de la Iglesia1; y de la sensibilidad de muchos pastores que ven en el universo de los medios muchos retos, posibilidades y esperanzas para el anuncio del Evangelio.



I. Breves acercamientos al contexto sociocultural y eclesial de los medios.

1. La comunicaci?n humana y sus lenguajes son fen?menos tan antiguos como la humanidad y tan recientes como el peri?dico de esta ma?ana. Sin embargo hoy han adquirido una primac?a casi absoluta. Pr?cticamente no existe tema, aspecto, situaci?n, acontecimiento, problema que no pase por su tribunal y su dictamen. Hemos pasado de la comunicaci?n por se?ales con humo y con tambores a la comunicaci?n cibern?tica, digitalizada, satelital y globalizada.

-Hay una filosof?a en boga: quien tiene el poder de la comunicaci?n tiene los dem?s poderes. El m?s persuasivo, el que m?s impacta y fascina es el verdadero se?or del mundo actual.

-El mercado se ha transformado profundamente, de tal forma que la comunicaci?n y la inform?tica son los art?culos de consumo m?s cotizados. Lo que m?s cuesta hoy es la informaci?n.

-Finalmente los impactos culturales de los medios han generado un conjunto de nuevos escenarios culturales que deben analizarse con sumo cuidado.

En nuestros d?as la comunicaci?n, el lenguaje y los medios tecnol?gicos comunicacionales, tienen un lugar tan privilegiado en la actividad humana que todos es sometido a su veredicto. Sus impactos son innegables. La cultura moderna ha hecho de la comunicaci?n y de sus medios una especie de religi?n a la que todo lo sacrifica.

2. Por otra parte tampoco puede olvidarse el extraordinario auge de las ciencias modernas de la comunicaci?n y del lenguaje: la filolog?a, la sem?ntica, la semi?tica, la hermen?utica, la ling??stica, la filosof?a del lenguaje, la antropolog?a del lenguaje, la psicolog?a de la comunicaci?n interpersonal y de la comunicaci?n social, la simb?lica, la comunicolog?a, la neurolingu?stica, la etnolingu?stica, la cibern?tica... Ello nos habla de la trascendencia que se le otorga a este fen?meno en la convivencia humana contempor?nea.

3. Hoy existen los modernos magos de la comunicaci?n y del lenguaje, cuya influencia e impacto se deja sentir con fuerza en las mentalidades y comportamientos humanos: publicistas, telecomunicadores, periodistas, radio-comunicadores, cineastas, fot?grafos, reporteros, expertos en artes gr?ficas, manipuladores de sat?lites, cibernautas, agencias de noticias. Todos ellos anuncian ?evangelios seculares? que compiten y a menudo desplazan a la Buena Nueva que la Iglesia propone. La globalizaci?n tienen en ellos a sus mejores aliados. Ante el enorme potencial comunicador de nuestro mundo y sus poderosos medios tecnol?gicos a menudo la comunidad cristiana y sus pastores experimentan un sentimiento de perplejidad y de impotencia.

4. Unido a lo anterior est?n los violentos procesos culturales, generadores de lenguajes nuevos, formas de comunicaci?n popular y simbolog?as que hacen del pueblo el verdadero sujeto social de la comunicaci?n humana. Aunque tambi?n lo conviertan en v?ctima indefensa de los mismos. En efecto, junto a las formas m?s tradicionales de la comunicaci?n y del lenguaje coexisten las m?s modernas y sofisticadas; junto a las expresiones m?s personalizadoraa de la comunicaci?n est?n las formas m?s deshumanizantes. Lo cual hace m?s complejo y desafiante nuestro quehacer de comunicadores del Evangelio en el mundo de los medios y a trav?s de ellos.

5. La comunidad cristiana, por su parte, tiene la ?ntima convicci?n de que su misi?n est? fundada en un mandato misionero y en un mensaje que debe proclamar a trav?s de un Ministerio eclesial que llamamos la Pastoral.2

* Pero la Pastoral, cualquiera que sea la idea que tengamos de ella, antes de ser un problema de mensaje es un problema de comunicaci?n y de lenguaje. Un punto neur?lgico en la praxis pastoral es el problema del lenguaje para el di?logo de la Iglesia con el mundo y del Evangelio con las culturas. Gran parte de los problemas pastorales son problemas de comunicaci?n y de lenguaje, antes que de contenidos, de m?todos o de organizaci?n... A menudo se habla a auditorios que ya no existen, en lenguajes que pocos entienden para responder a preguntas que nadie se hace.

* Por otro lado al interior de la Iglesia todos los anunciadores del Evangelio sufrimos porque:
a) nuestro lenguaje no es de los m?s fascinantes ni persuasivos ni actuales;
b) hay a?n poca formaci?n y escasa sensibilidad hacia el oficio de la comunicaci?n como exigencia fundamental del Pastoreo, a pesar de que la Iglesia en su conjunto y los pastores en particular son comunicadores p?blicos, como Jes?s, los profetas, los ap?stoles;
c) se desconocen las m?s elementales leyes de la comunicaci?n humana, sus procesos, sus lenguajes, dando la impresi?n de que entre Iglesia y cultura hay un abismo infranqueable y un di?logo de sordos;
d) hay poca familiaridad y pericia en el uso de los modernos medios de comunicaci?n;
e) No se cuentan con los recursos econ?micos para invertir en una tarea que no su puede hacer con limosnas;
f) Los documentos sobre comunicaci?n son abundantes, pero no parece que se hayan reflejado demasiado en la pr?ctica de la comunicaci?n en la Iglesia, as? como en el papel central que ella juega en cuanto componente esencial de la acci?n pastoral y misionera.
Conclusi?n: desde afuera y desde adentro el mundo medi?tico plantea a la Iglesia una serie de interrogantes inc?modas que no se pueden eludir.



II. Desaf?os.

a) La semi?tica es una ciencia reciente que nos lleva al conocimiento de la realidad sociocultural a trav?s de los signos y s?mbolos en ella contenidos. Cada ?poca y cada generaci?n tiene sus propios signos para expresar su problem?tica, sus expectativas y sus proyectos (pensar por ejemplo en expresiones como democracia, globalizaci?n, pluralismo, derechos humanos, cultura, ecolog?a, desaf?o...). Existe incluso un m?todo de an?lisis de la realidad a partir de la semi?tica.

b) El lenguaje contempor?neo usa frecuentemente el t?rmino desaf?o para designar las exigencias ineludibles que brotan de un determinado contexto hist?rico. En todos los ?mbitos de la existencia humana la palabra desaf?o significa la voluntad sostenida de ser protagonistas de la historia, enfrent?ndola con lucidez, sabidur?a y capacidad de decisi?n.

c) Lo que entendemos por desaf?o: toda realidad, situaci?n o acontecimiento que, por tener una fuerte carga de provocaci?n y de cuestionamiento, afecta los centros vitales del individuo y de la comunidad. Ello les va a exigir que pongan en juego sus mejores talentos y recursos para dar respuestas inaplazables, revisar actitudes y reformular proyectos. En el desaf?o a menudo est?n involucradas las identidades y a?n el sentido m?s profundo de la existencia.

d) El desaf?o tiene sus causas. Nace cuando hay envejecimiento o decadencia, cuando se da un desfase entre el comportamiento con el momento hist?rico, cuando existe inadaptaci?n del individuo a su entorno, cuando aparecen el desencanto, la frustraci?n, el estancamiento, el aburrimiento y la sensaci?n de inutilidad; cuando hay un desplome de seguridades; en fin, cuando est? amenazado el sentido m?s hondo de la vida, entonces surge el desaf?o como una fuerza que sacude y no se puede eludir. Y con ?l frecuentemente viene la crisis, que no es otra cosa que una situaci?n donde se rompen la estabilidad y el equilibrio, obligando a pensar de otro modo, ubicarse de otro modo y a actuar de otro modo, si se desea sobrevivir.

e) Pero hay m?s. La existencia humana no es ?nicamente espacio de desaf?os. Ella es el desaf?o supremo de todo ser humano. Es la gran provocaci?n y el gran reto al que se debe responder incesantemente para encontrar sentido y plenitud como condici?n de realizaci?n humana. Por eso el desaf?o es inherente a la existencia humana. Ella es desaf?o y todo en ella es desafiante.

f) Principales desaf?os emanados de la presencia irreversible de los medios.

* Estructurales: complicidad perversa de los medios con el status, con el sistema en turno, con la ideolog?a de moda y con los poderes establecidos a los que hay que doblegarse.

* Profesionales: la alta sofisticaci?n del mundo medi?tico, la especializaci?n de sus distintos sectores (t?cnicos, guionistas, comunicadores, publicistas, etc.) y la actualizaci?n continua en funci?n de la competitividad y de la oferta y la demanda.

* Econ?micos: son macroempresas productivas, vinculadas a menudo al capital transnacional, que funcionan con criterios puramente pragm?ticos, productivos, consumistas y mercadot?cnicos.

* Eticos: la ?tica humanizadora no suele ser su prioridad; es el rating4 la suprema ?tica que los rige; por lo mismo los valores ?ticos se venden, se negocian, se cambian, se deforman o se prostituyen con tal de que no baje la audiencia.

* Socioculturales: Surgen nuevos escenarios, paradigmas y modelos de relaci?n y de comportamiento que contrastan con los que se vivieron en sociedades pret?cnicas. Por obra de los medios, vivimos en un contexto social y cultural marcado por unas caracter?sticas espec?ficas que dan un perfil a nuestra sociedad y nos afectan a todos por igual:
La transici?n +la pluralidad + el debate + la contradicci?n + el relativismo + el conflicto de grupos e instituciones combativas + el desencanto + el esfuerzo + los anhelos de participaci?n.

* Educativos: Se refieren a un modelo de sociedad que proponen los medios como clave de bienestar, de prosperidad, de felicidad y de autorrealizaci?n. ?Qu? hacer para propiciar un modelo de sociedad donde las personas encuentren las mejores oportunidades para su identidad, su desarrollo, crecimiento y realizaci?n?.

* Pastorales: El Evangelio, las propuestas de la Iglesia, los lenguajes y los medios que ella utiliza, su postura ante el mundo medi?tico, la conducen a vivir en una gran perplejidad y aturdimiento, cuando no en la impotencia y el desamparo. ?Qu? hacer ante Goliat con una honda y unas cuantas piedras tomadas del arroyo?

III. Principios antropol?gico-teol?gicos reguladores de una Pastoral de la comunicaci?n medi?tica.

1. La persona, como valor superior de la creaci?n y de la Revelaci?n. La Pastoral de los medios es un problema antropol?gico, es decir, de visi?n de la persona humana y del modelo de hombre y de mujer que se quiere edificar en nombre del Evangelio.5

2. Los misterios centrales del Cristianismo tienen que ver con la comunicaci?n. Son realidades que nacen de la libertad, de la alteridad, de la reciprocidad y de la comuni?n de los interlocutores. La Revelaci?n, la vida teologal, la Trinidad de Dios, la Encarnaci?n, la Pascua y Pentecost?s en cuanto constitutivos esenciales de la experiencia cristiana no son entendibles ni realizables sino como procesos comunicacionales.6

3. La Pastoral de los medios no puede perder de vista los principios rectores emanados del Evangelio, con todo lo que ello implica de utop?a. Si aceptamos la Buena Nueva de Jes?s como un proyecto de vida fundado en un n?cleo de valores sustanciales, ellos no pueden ser otros que la justicia, la verdad, la libertad, la solidaridad, la fraternidad.

4. Los medios como problema cultural. Si es verdad que la cultura es la forma original, irrepetible e intransferible de ser y de existir que tiene un individuo o un pueblo, es claro que los procesos comunicacionales desde siempre han jugado un papel determinante. Se dir?a que la cultura tiene en dichos procesos su columna vertebral. La cultura en su conjunto es el lenguaje total de un pueblo, pero tambi?n est? constituida por m?ltiples lenguajes. Sin embargo hoy, el poder penetrador de las modernas tecnolog?as medi?ticas incide tanto en los centros vitales m?s profundos que nada queda fuera de su alcance7.

5. La Iglesia pueblo de la Palabra. La comunidad creyente tiene su principio fundante m?s radical en la Palabra reveladora que le da su ser hist?rico. La Iglesia brota de la Palabra, existe por ella, se nutre de ella, est? suspendida de ella, vive para ella. Todo lo que signifique algo en la comunidad cristiana es porque est? vinculado a la Palabra. Antes de ser pueblo de ritos, de fiestas, de sacrificios, es pueblo de la Palabra. La Palabra y el Esp?ritu hacen de la Iglesia un don comunicado, don comunicante y don comunicable. Por eso es prof?tica por constituci?n. Por eso tambi?n s?lo vive para anunciar el Evangelio.

6. En la misma l?gica de la comunicaci?n "la Iglesia debe entablar di?logo con el mundo en el que tienen que vivir. La Iglesia se hace palabra. La Iglesia se hace mensaje. La Iglesia se hace coloquio".8 Existe aqu? todo un programa de vida -individual y colectiva- que incluye por lo menos mentalidades, actitudes, relaciones y comportamientos que superen todas las formas de intolerancia, de exclusi?n, de autoritarismo, de prepotencia, de represi?n de la opini?n p?blica, de control de las conciencias...?C?mo podr?a llevar la Buena Nueva a los medios una Iglesia que practica en su interior lo que no desea que se practique fuera de ella?.

7. "La Iglesia se sentir?a culpable ante Dios si no utilizara estos poderosos medios que la inteligencia humana perfecciona cada vez m?s".9 Esta l?cida observaci?n de Pablo VI no deja de seguir poniendo a la Iglesia contra la pared. No cabe duda que all? hay un imperativo categ?rico al que tiene que encontr?rsele un cauce operativo para no traicionar el querer de Dios en este signo de los tiempos, que se presenta como un aut?ntico lugar teol?gico.

8. Los modernos aer?pagos nos intimidan, nos provocan, pero reclaman nuestra presencia y nuestra creatividad comunicacional. Las palestras, los foros y las c?tedras electr?nicas de nuestro tiempo son espacios generadores incansables de cultura (o contracultura) de masas. All? se decide gran parte del futuro de la cultura globalizada en la que nos ha tocado vivir.10

IV. A Modo de conclusi?n: unas propuestas operativas e incompletas.

* Las llamo propuestas operativas e incompletas. Primero propuestas, porque no son m?s que indicadores que pueden servir o desecharse; segundo operativas, porque est?n en el orden de los compromisos que podr?an involucrar existencialmente a las personas; tercero incompletas, porque no dejan de ser provisionales y abiertas a la creatividad de cada uno.

* Desde la perspectiva de los medios es importante plantearnos unos cuestionamientos de cada al futuro:

a) De seguir la situaci?n as? ?a d?nde vamos a llegar? (previsible)
b) Dada la situaci?n actual de los medios ?a d?nde queremos llegar? (deseable).
c) Considerando nuestras circunstancias ?a d?nde podemos llegar? (posible).
d) Mirando al Evangelio y a nuestra vocaci?n pastoral ?a d?nde debemos llegar? (exigible).

* La Pastoral como hecho humano y como acci?n eclesial pide que atendamos a las tres vertientes constitutivas de una Pastoral que pretenda ser cre?ble, a saber, la Pastoral ha de verse como experiencia de Dios que se traduce en diacon?a; ha de asumirse como ciencia teol?gica que dialoga con las ciencias humanas; debe realizarce como una praxis que se refleja en presencia, relaciones, actitudes, palabras y tareas que edifican a la comunidad cristiana en su ser m?s profundo.

1. Espiritualidad de la Pastoral ante los medios.11

-Del asombro ante la inagotable creatividad del ser humano.

-De la sabidur?a que exige cuestionamiento, discernimiento y opci?n.

-De la pobreza como actitud que ve en los medios una interpelaci?n para no caer en la tentaci?n de usarlos con intenciones de dominaci?n, de avasallamiento, de prestigio, de poder.

-De la conciencia de lo Absoluto de Dios, frente a la contingencia, la fugacidad y la provisionalidad con que los medios proponen sus mensajes y sus modelos de vida.

-De aceptaci?n de la presencia misteriosa, permanente y transformadora del Reino.

-De la lectura de los signos del tiempo como socilitaci?n del Esp?ritu que "da ojos para ver y o?dos para entender" los designios de Dios en la ambig?edad de la existencia.

-De la coherencia entre la la fe y la ?tica, aunque con ello se tenga que pagar el precio de la impopularidad, asumiendo el "esc?ndalo de la cruz".


2. Postura cient?fica de la Pastoral ante los medios.12

La postura cient?fico-pastoral en el mundo medi?tico se articula entorno a unas exigencias que nos permiten tener profundidad y credibilidad.

-An?lisis permanente y estudio continuo de la compleja realidad de los medios, auxili?ndonos de las ciencias humanas que proporcionan valiosas claves para adquirir una visi?n cr?tica de los mismos.

-Actualizaci?n del conocimiento de los medios, habida cuenta de la vertiginosa carrera tecnol?gica a la que est?n sometidos.

-Profesionalizaci?n de la presencia de la Iglesia y de su acci?n evangelizadora en, con y a los medios, de tal suerte que no dejemos la impresi?n de que son un mundo donde los creyentes estamos desubicados.

- Formaci?n de una conciencia cr?tica bien fundada en la l?gica humana, en la coherencia y en la argumentaci?n racional, teniendo en cuenta que hoy los argumentos que menos convencen a los contempor?neos son los de autoridad.


3. La praxis pastoral ante los medios.

-Cultivar la osad?a (intrepidez, audacia) cristiana como un sagrado imperativo que brota de las entra?as mismas del Evangelio. La subestima no es buena consejera de la Evangelizaci?n.

-Aceptar el cuestionamiento y el debate como condiciones indispensables para el di?logo de la fe con la cultura contempor?nea y para la b?squeda solidaria de la verdad.

-Propiciar la cultura de la interlocuci?n, creando interlocutores en todos los niveles, de tal forma que no se conformen con ser objetos de la comunicaci?n sino que pasen a ser objetos.

-Fomentar la convicci?n eclesial de que invertir econ?micamente en los medios es al menos tan urgente como construir templos, comprar campanas para la torre, revestir de m?rmol un altar o gastar una fortuna en los juegos pirot?cnicos de una fiesta patronal, (? o quiz? comprar una custodia monumental para un Congreso?.

-Aprovechar los espacios que ofrecen a la Iglesia los grandes medios de comunicaci?n, tratando de no querer utilizarlos como si fueran p?lpitos parroquiales, c?tedras de dogma o cofrad?as piadosas, sino respetando su naturaleza propia.

-Suscitar carismas y formar profesionales de los medios, considerando que el trabajo pastoral en ellos pide estar a la misma altura de calidad.

- Luchar por mejorar la comunicaci?n al interior de la Iglesia, reconociendo que la b?squeda de la comuni?n y de la unidad no puede eliminar la pluralidad eclesial, que hoy se concibe como signo de libertad y expresi?n de originalidad. La represi?n, la intolerancia y el autoritarismo no parecen ser signos acordes con el Evangelio.

Publicado por mario.web @ 23:36
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