Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011
El mercado juega un importante papel en la iniciativa y la creatividad individual que permiten que los recursos se utilicen de manera eficiente.
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Dios y el capitalismo
Dios y el capitalismo
Reflexiones de un banquero cat?lico

ROMA, s?bado, 12 febrero 2005 (ZENIT.org).- C?mo ordenar la econom?a moderna seg?n los principios morales ha sido el tema de un libro publicado en Italia en noviembre. ?Denaro e Paradiso: L?Economia Globale e il Mondo Cat?lico? (Dinero y Para?so: La Econom?a Global y el Mundo Cat?lico) es un libro entrevista con Ettore Gotti Tedeschi, presidente operativo en Italia de uno de los m?s grandes bancos europeos, el Banco Santander Central Hispano.

Gotti Tedeschi comienza explicando al autor y periodista Rino Cammilleri c?mo el sistema de mercado, incluso con sus imperfecciones, es el modo m?s eficiente de organizar una econom?a que satisfaga las necesidades individuales. Asimismo, el mercado juega un importante papel en la iniciativa y la creatividad individual que permiten que los recursos se utilicen de manera eficiente.

El banquero italiano declara su oposici?n a un papel excesivamente intrusivo del gobierno en la econom?a, sosteniendo que en muchos casos un estado de bienestar conduce inevitablemente a desperdiciar recursos y a introducir impuestos y m?s altos.

Al mismo tiempo, reconoce que en los mercados libres existen abusos y problemas como la desigual distribuci?n de la riqueza. El individualismo y el ego?smo, la fuente de muchos de estos problemas, forman parte de la condici?n humana. Lo que se necesita, sostiene el banquero, son leyes que prevean los abusos, pero sin eliminar la libertad que permite la operaci?n del mercado.

Gotti Tedeschi apunta que una econom?a avanzada y libre suele ser necesaria precisamente para ayudar al pobre. Cuando se producen bienes a gran escala, su precio suele reducirse, haci?ndolos m?s asequibles al pobre.

Responsabilidad individual

Preguntado si la econom?a de mercado es culpable de crear necesidades artificiales, Gotti Tedeschi observaba que en un mundo complejo la divisi?n entre necesidades esenciales o superfluas pueden variar ampliamente. Tambi?n depende de la cultura, de la moral predominante, y del nivel de progreso tecnol?gico.

El banquero reconoce que las personas en los pa?ses ricos est?n rodeadas de oportunidades de comprar productos. Sin embargo, pone la carga en los consumidores en vez de en el mercado. La econom?a pone estos bienes a nuestro alcance pero es tarea de los potenciales consumidores el distinguir entre lo que es necesario o no.

A la acusaci?n de que el mercado crea riqueza a costa de quienes son m?s d?biles o menos afortunados, Gotti Tedeschi apunta que si no existiera un sistema eficiente que creara riqueza, no habr?a dinero que permitiera a las personas ayudar a los dem?s. Quien llega a ser rico tiene la posibilidad de ayudar m?s a la gente pobre, y este sentido de responsabilidad es algo que se deber?a desarrollar, recomienda. El sentido de la pobreza encontrado en los Evangelios no es el de total falta de bienes materiales, sino m?s bien el de despego de ellos.

Valores duraderos

Aunque Gotti Tedeschi es un decidido defensor del libre mercado, reconoce la importancia de otros valores. La fe absoluta en el progreso cient?fico y tecnol?gico, observa, es una suerte de nueva idolatr?a. Cuanto mejor nos ir?a, especula, si la humanidad hubiera hecho tanto progreso espiritual como el logrado con la ciencia y la tecnolog?a.

En el ?rea de la econom?a, el banquero italiano insiste en que no es m?s que un instrumento, neutral en s? mismo. El peligro es que quienes toman las decisiones se puedan permitir el cegarse por las tentaciones del deseo de poder o beneficio, olvidando que la econom?a es un medio a usar para el bien de la humanidad.

Es vital, por ello, que siempre se tenga en mente la dimensi?n sobrenatural de la naturaleza humana y la convicci?n de que nuestras vidas tienen un significado ?ltimo, no dependiente de factores materiales. Si se logra esto, podemos resolver los problemas de abusos como la explotaci?n o coacci?n, que son el resultado de un individualismo miope que opta por lo que es ?til sobre lo que es bueno con respecto a la persona humana.

Gotti Tedeschi tambi?n explica que el catolicismo tiene una ense?anza importante al respecto, que es que debemos elegir nuestras opciones seg?n una correcta jerarqu?a de valores, dando significado a cada una de nuestras decisiones. Las verdaderas riquezas son las que duran, es decir, la salvaci?n, mientras que la riqueza terrena es s?lo un medio, no un fin. Si recordamos esta lecci?n, resulta posible poseer la riqueza material, sin perder nuestra verdadera humanidad.

?Los primeros Silicon Valleys?

Tambi?n es posible comprender otros elementos del capitalismo desde un punto de vista cat?lico. El progreso tecnol?gico, por ejemplo, es valioso porque nos libera de la fatiga del trabajo. Intentando reconciliar la actividad econ?mica con la moralidad, Gotti Tedeschi recomienda que apliquemos los mismos principios, sea en casa, en la iglesia, o en el puesto de trabajo.

El banquero tambi?n sostiene que es err?neo dar todo el cr?dito de los or?genes del capitalismo al protestantismo. Sostiene que muchos monasterios ? ?Silicon Valleys? a escala reducida, seg?n sus palabras ? hicieron una contribuci?n vital al capitalismo en el ?ltimo periodo medieval. Los monasterios hicieron muchos de los descubrimientos tecnol?gicos que fueron vitales para el comienzo de la era industrial. Tambi?n lleva los or?genes del capitalismo a los desarrollos en la Italia del siglo XIII, bastante antes del nacimiento del protestantismo.

El catolicismo tambi?n tiene mucho que aportar al mundo econ?mico de hoy. Por ejemplo, ve la persona como un fin en s? mismo, y no s?lo como un instrumento a trav?s del cual puede aumentarse el consumo. El catolicismo tambi?n nos recomienda que la econom?a no deber?a limitarse a una mera multiplicaci?n de la producci?n material, sino que deber?a tomar en cuenta todos los aspectos, incluyendo el espiritual, de la naturaleza humana, dice Gotti Tedeschi. Para lograr esto el capitalismo necesitar ser influenciado por normas y decisiones morales que puedan orientarnos al decidir lo que es bueno para nosotros, como criaturas compuestas de cuerpo y esp?ritu.

En este sentido la versi?n del capitalismo que lo ve ordenado seg?n la ?ley de la jungla?, donde dominan el ego?smo y la explotaci?n, es ajeno a la visi?n cat?lica de c?mo deber?a organizarse el orden econ?mico.

Libre de elegir

Gotti Tedeschi tambi?n explica c?mo deber?amos entender el concepto de libertad de acci?n, que es una parte importante del capitalismo. La persona humana ha sido creada a imagen de Dios y se le ha dado la tarea de continuar la acci?n del Creador en el mundo. Con la encarnaci?n de Cristo, vemos c?mo el trabajo humano adquiere una dimensi?n redentora. Ejercitar esta creatividad humana, sin embargo, requiere libertad de acci?n, pero no es una libertad sin alma, o una libertad ejercitada sin responsabilidad.

Un capitalismo cat?lico, contin?a, nos permite ser hijos de Dios y creadores usando los medios que tenemos disponibles y nuestro genio humano. ?ste es el verdadero capital en el capitalismo, que luego dirige la actividad de los medios materiales y financieros que producen la riqueza. Lo que ser?a inmoral ser?a no producir toda la riqueza posible, o invertir el correcto orden de medios y fines.

Lo que recomienda Gotti Tedeschi es una econom?a inspirada por valores cristianos, que exalta la naturaleza humana y la vocaci?n del hombre ? y que sea dirigida por personas que creen que sus vidas tienen un significado perdurable.

Publicado por mario.web @ 0:09
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