Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011
Los cient?ficos Tony Anatrella, Jokin de Irala, Ren? Ecochard, Dany Sauvage dan la raz?n al Papa sobre los preservativos y el Sida
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El discurso de Benedicto XVI sobre el preservativo es simplemente realista
El discurso de Benedicto XVI sobre el preservativo es simplemente realista


- 06/05/2009
?Unas pocas palabras pronunciadas por Benedicto XVI han llamado la atenci?n de los medios de comunicaci?n, en las que se dice, sobre los preservativos y el Sida que ?ofrecen el riesgo de aumentar el problema?. No se trata para el Papa de examinar los eventuales fallos del profil?ctico como consecuencia de rupturas, ni de evocar su resistencia o las hip?tesis de sus porosidades...

El problema no se refiere a este aspecto, que debe ser objeto de los estudios de laboratorios que los fabrican y los m?dicos. El preservativo es, ciertamente, la tecnolog?a m?s eficaz. Perono lo es la m?s eficaz como medida preventiva. En efecto, en numerosos pa?ses de Africa, la proporci?n de personas portadoras del virus es demasiado elevada para que se pueda frenar la epidemia tan solo mediante el uso del preservativo. Numerosos epidemi?logos que trabajan en la lucha contra la epidemia no han dejado de asombrarse ante la falta de informaci?n de quienes han asumido una postura contraria a la declaraci?n del Papa. Por ejemplo, Edward Green, director de APRP (Aids prevention research project, proyecto de investigaci?n sobre le prevenci?n del Sida), de la Universidad de Harvard, ha declarado recientemente en Africa en el curso de una entrevista: ?Te?ricamente el preservativo debe funcionar y te?ricamente, su utilizaci?n deber?a ofrecer mejores resultados que si no se utiliza. Pero esto es la teor?a... Lo cierto es que no encontramos una asociaci?n entre su uso frecuente y una reducci?n de la contaminaci?n por VIH?.

No hay ning?n pa?s con una epidemia generalizado que haya conseguido bajar la proporci?n de la poblaci?n infectada por el VIH gracias a las campa?as dirigidas ?nicamente a la utilizaci?n del preservativo. Los casos de disminuci?n de la transmisi?n del VIH, publicados en la literatura cient?fica, est?n asociados a la aplicaci?n de la abstinencia y la fidelidad, adem?s de los preservativos, en la conocida trilog?a del ABC (A por abstinencia, B por fidelidad ?en ingl?s ?be faithful? y C por cond?n). En otras palabras, solamente los programas que han recomendado severamente el retraso en la actividad secual de los j?venes as? como la monogamia mutua (lo que los cristianos llaman fidelidad) han sido coronados por el ?xito. Es lo que ilustran los famosos estudios sobre Uganda de abril de 2004 y mayo de 2008 (("Population-Level HIV Declines and Behavioral Risk Avoidance in Uganda", Rand L. Stoneburner et Daniel Low-Beer, Science; "Reassessing HIV Prevention", M. Potts, D. Halperin et al. Science).

Los ?nicos pa?ses que han conseguido bajar la infecci?n han sido los que han introducido A y B en todos los sectores de la sociedad: escuela, empresa, universidad, medios de comunicaci?n e iglesias (("The Time Has Come for Common Ground on Preventing Sexual Transmission of HIV", D. Halperin, M.J. Steiner, M.M. Cassell, E.C. Green, N. Hearst, D. Kirby, H.D. Gayle, W. Cates, Lancet, noviembre-diciembre 2004). La Iglesia Cat?lica ha recomendado desde siempre A y B y seg?n los especialistas en epidemiolog?a, la abstinencia y la fidelidad han conseguido evitar seis millones de muertes en ?frica.

El Papa ha subrayado que ??corremos el riesgo de agravar el problema? del Sida si los programas de prevenci?n se apoyan ?nicamente en los preservativos. Pues bien, en esto coincide con los conocimientos que se tienen en materia de salud p?blica y de epidemiolog?a. Los programas de prevenci?n centrados en el preservativo ofrecen un mensaje inadecuado a l?a poblaci?n en general ye n particular a los j?venes que traducen el mensaje del siguiente modo: ?Todo lo que hag?is con el sexo no tiene riesgo alguno si utiliz?is preservativos?. Pero esto es falso. En efecto, este tipo de campa?as conduce generalmente a un fen?meno de compensaci?n de riesgos.

Si las gentes se sienten seguras en un ciento por ciento mientras utilicen preservativos, tendr?n tendencia a asumir cada vez m?s riesgos. Por ejemplo, los j?venes que no han tenido relaciones sexuales, empiezan a tenerlas mientras que quienes ya las han iniciado, buscan m?s medios de tenerlas, justo lo que necesita el Sida para propagarse. Este fen?meno de compensaci?n de los riesgos han sido ampliamente descrito en la literatura cient?fica, como resdultado de los estudios llevados a cabo con muestras representativas de j?venes en Filipinas, Salvador e incluso en Espa?a. En cada uno de estos casos, los j?venes que creen que los preservativos son eficaces en un ciento por ciento, han empezado a tener relaciones sexuales m?s pronto: este el fen?meno cl?sico de compensaci?n de los riesgos.

El discurso del Papa es realista y justo. Nos interroga sobre una visi?n de la prevenci?n limitadas unicamente al preservativo y adopta un punto de vista antropol?gico y moral comprensible para todos al criticar una orientaci?n ?nicamente tecnol?gica que, por si sola, no puede yugular la pandemia, como ya comprob? en su d?a la ONU. En los ?ltimos 25 a?os, l?as campa?as basadas en el preservativo no han conseguido reducir el Sida. El discurso exclusivamente tecnol?gico viene a rechazar la abstinencia y la fidelidad. Sin embargo, debe proponerse otra orientaci?n que tenga m?s en cuenta una llamada al sentido de la consciencia humana y de la resposabilidad. En realidad se trata de una medida pedag?gia relativa a los comportamientos sexuales. Pero esta perspectiva, como se desprende, es dificilmente aceptada en el discurso social unida a un pensamiento pragm?tico. El preservativo se ha convertido en una especie de tab? que no se puede criticar, un fetiche que, curiosamente, deber?a formar parte de la definici?n de la sexualidad... ?No estamos ante una forma c?nica de enmascarar los interrogantes? ?Hay que admitir la idea de que el preservativo protege de todo, incluso del pensamiento?

Reflaxionar sobre los comportamientos sexuales se hace a tal punto doloroso que provoca la ira de numerosos militantes e ide?logos en la materia que tratamos. En este sentido, las palabras del Papa no son ?regresivas? sino, al contrario, nos sacan de la regresi?n y nos invitan a afrontar los hechos y lo que est? en juego. El Papa habla de hombres y de su vida. Lo que los medios de comunicaciones europeos callan lo han entendido los africanos durante su viaje al continente.

Los africanos denuncian la parcialidad de los medios occidentales afirmando que, una vez m?s, se les roba su historia, sus rcursos y su vida, invadi?ndolos con una ideolog?a de comportamiento que destruye sus culturas. Son estas las actitudes morales que humanizan la expresi?n sexual. El preservativo como medio de prevenci?n en la lucha contra el Sida, no es un principio de vida, ni una forma de personalizar y humanizar la sexualidad, ni siquiera cumple su finalidad de prevenci?n porque no ofrece ninguna iniciativa de educaci?n en la responsabilidad sexual, vivida en el respeto al otro y en el compromiso de la fidelidad. Si el exceso de desregulaci?n financiera nos ha conducido ya a un callej?n sin salida, ?qu? pasar? con el abandono de las referencias morales de la sexualidad?

Firman:

Tony Anatrella, psicoanalista, especialista en psiquiatria social y consultor del Coinsejo Prontificio par la Salud.

Michele Barbato, ginec?logo-obstreta de Mil?n, presidente del Instituto Europeo de Educaci?n Familiar.

Jokin de Irala, m?dico epidemi?logo, doctor de la Universidad de Massachussetts, coator del libro ?"Avoiding Risk, Affirming Life", de pr?xima aparici?n en Estados Unidos; director adjunto del Departamento de Medicina preventiva y de Salud P?blica de la Universidad de Navarra.

Ren? Ecochard, pofesor de Medicina, epidemi?logo, jefe del Servicio de Bioestadistica de la Universidad de Lyon

Dany Sauvage, presidente de la Federaci?n africana de Acci?n Familiar.

Publicado por mario.web @ 0:17
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