Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011
No es dif?cil recordar aquella elecci?n democr?tica convocada por Pilato. Pilato y el pueblo entraron en el juego de aceptar la decisi?n mayoritaria. Como en toda democracia los participantes saben y aceptan de antemano, reconocer el triunfo de la mayor?a
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?Votar? y ?por qui?n votar?
?Votar? y ?por qui?n votar?


No es dif?cil recordar aquella elecci?n democr?tica convocada por Pilato. Pilato y el pueblo entraron en el juego de aceptar la decisi?n mayoritaria. Como en toda democracia los participantes saben y aceptan de antemano, reconocer el triunfo de la mayor?a. Y esto, aun cuando el resultado no sea el que uno desear?a que fuese, si faltara esta previa decisi?n, sencillamente no se entender?a el juego democr?tico.


Aquella experiencia tuvo dos momentos: en el primero, la alternativa era o a Jes?s como rey o al C?sar, como emperador romano. El resultado de esta primera votaci?n fue un rotundo No a Jes?s y S? al Cesar. En el segundo momento la disyuntiva era Jes?s o Barrab?s. La mayor?a abrumadora vot?: ?suelta a Barrab?s y crucifica a Jes?s?.

La propuesta de Jes?s era justicia, amor, perd?n y paz. Su personalidad era reconocida por haber pasado haciendo el bien. Hab?a sobrado fundamento de que cumplir?a en caso de ser el favorecido.

La propuesta por el Cesar era sumisi?n, esclavitud, guerra y temor. Era de suponerse que, teniendo en cuenta sus antecedentes personales, lo seguir?a haciendo. Votaron por ?l. Y as? les fue con el imperio romano.

Barrab?s era un facineroso y asesino. ?Que podr? esperarse de ?l en caso de salir elegido? Optaron por ?l. Y despu?s, su presencia se esfum? en el laberinto de la f?bulas.

Y uno se pregunta: ?en los dos casos, nadie vot? por Jes?s? En algunos casos, cuando los votos hubieran sido emitidos en su favor, debieron ser de una minor?a insignificante.

?Quines podr?an haber votado por Jes?s? Los que mejor conoc?an su personalidad y su doctrina. Eran pocos y temerosos. Uno hab?a renegado de su amistad y otro lo traicion?. Los dem?s se plegaron al abstencionismo que no compromete. Tal vez Juan vot? por Jes?s pero no tuvo eco. Algunas mujeres habr?an votado por Jes?s, pero no ten?an derecho de voto.

Y uno vuelve a preguntarse: ?Los electores no cotejaron con los principios b?sicos de todo orden social humano, a los candidatos, a sus propuesta y a sus estrategias?

La dignidad de las personas, el bien com?n, la sociabilidad, la solidaridad, la subsidiaridad, y la autoridad-servicio son par?metros indispensables para toda decisi?n razonada y responsable cuando se participa en unas elecciones democr?ticas.

Nos toca votar en los pr?ximos comicios. Para no repetir la historia acerca de Jes?s, nos incumbe conocer las propuestas, las respectivas estrategias y a quienes las hacen. Debemos razonar nuestra postura. No hemos de caer en una pasividad malsana.

Los hombres de empresa tienen una mayor experiencia en la toma de decisiones por su gran influjo en la sociedad. Su ejemplo es muy valioso. Por otra parte, ning?n ciudadano debe ni puede tomar a la ligera el presente juego democr?tico. Nuestro futuro pr?ximo puede conjeturarse por las urnas de ahora.


Publicado por mario.web @ 13:19
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