Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011
Ra?l Espinoza Aguilera (Yoinfluyo.com) reflexiona sobre el rol del profesor y su papel formador.
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Las virtudes que debe ejercitar el profesor
Las virtudes que debe ejercitar el profesor
viernes, 15 de mayo de 2009

Con ocasi?n del D?a del Maestro, me parece interesante reflexionar sobre algunas de las virtudes fundamentales que debe vivir el profesor para influir positivamente sobre sus alumnos.

En primer lugar, pienso que debe tener una s?lida formaci?n en las materias que imparte, y estar actualiz?ndose continuamente. Porque para exigir conocimientos a los alumnos, hay que primero poseer esa sabidur?a de las ciencias.


Es opini?n com?n de psic?logos y pedagogos, que el maestro debe ganarse el afecto de todos y no ser ?el ogro que inspira miedo? o que, con base en sus amenazas, tiene controlado al sal?n. Gracias a Dios, ha quedado superado aquel inhumano dicho que dec?a que: ?la letra, con sangre entra?.

Despu?s, es importante saber transmitir las ciencias con las t?cnicas modernas de la pedagog?a. Al mismo tiempo, hacerlo con gracia, con capacidad comunicativa, de tal manera que los alumnos lo entiendan bien, y aclararles sus dudas.

Es decir, que lo que a ?l le ha costado muchas horas de esfuerzo el lograr asimilar esos conocimientos, debe saberlo entregar generosamente a sus alumnos, de modo claro y did?ctico.

Ten?a un maestro de Historia Universal, en la secundaria, que nos imparti? todos sus cursos con grandes cuadros sin?pticos o mapas mentales que ?l elabor? meticulosamente a lo largo de muchos a?os, y que nos facilit? enormemente el dominar esa materia.

Todo esto es compatible con la humildad. En otras palabras, que teniendo la seguridad de haber preparado suficientemente las clases, el maestro debe mantener la actitud no del que se jacta con su saber erudito, sino del que se percata que es un instrumento para difundir la verdad.

Dos virtudes que los alumnos admiran mucho en sus profesores son su inter?s aut?ntico por los dem?s, y su sinceridad de vida. Es innegable, por ejemplo, el agradecimiento del alumno que sabe que su profesor lo conoce por su nombre, que est? enterado sobre sus puntos concretos para mejorar como estudiante, de su esfuerzo por vivir mejor el compa?erismo, de adquirir virtudes o valores?

De esta manera, el maestro debe ser ese amigo que procura salir al encuentro de cada alumno, a mitad de camino, para que ellos recorran voluntariamente la otra mitad. Este acercamiento tiene que ser natural.

Recuerdo, en la secundaria, a un maestro que era muy querido por todos los alumnos: el profesor Velasco. Sol?a visitar a las familias con frecuencia, ya que le interesaba conocer personalmente a los padres, y hac?a mancuerna con ellos para brindar una mejor asesor?a a sus alumnos.

Tambi?n organizaba excursiones al campo, y aprovechaba para conversar individualmente con cada uno de sus pupilos para ayudarnos a ponernos metas m?s altas en lo acad?mico. De igual manera, nos motivaba y nos fijaba puntos precisos de superaci?n personal.

Si alguna vez nos iba mal en alguna materia, nos llamaba para preguntarnos c?mo resolver esa situaci?n. Tambi?n si sub?amos de promedio sol?a felicitarnos y alentarnos. Creo que todos mis compa?eros lo recordamos con mucho aprecio y agradecimiento.

Otra virtud fundamental es la paciencia. As? como una planta o un ?rbol no crecen de un d?a para otro, el maestro tiene que vivir esta virtud de modo habitual. Entre otras cosas porque los avances en la naturaleza humana son siempre graduales.

Recuerdo, en los a?os que estuve de profesor en una primaria y secundaria, que en una junta de evaluaci?n del rendimiento acad?mico de los alumnos, hab?a uno que ten?a un promedio muy bajo y con esta situaci?n llevaba varios meses. Por si fuera poco, en lo relativo a su conducta en el plantel, no estaba bien.

El profesor encargado de ese grupo de la secundaria afirm? tajantemente:

?Luis Gonz?lez (seud?nimo) no tiene remedio. Es muy mal estudiante, se comporta mal en clase. Propongo que se le d? de baja del colegio.

El coordinador general acad?mico coment?:

?Es verdad que sus promedios dejan mucho qu? desear. Pero yo conozco muy bien a Luis. Es un muchacho noble. S? que si le dedico tiempo, le ayudo y le animo, saldr? adelante de este ?bache? en el que se encuentra,

Entonces, el director del Centro Educativo, le sentenci?:

?De acuerdo, profesor Roberto. Pero te doy tres meses de plazo para que este alumno responda positivamente, de lo contrario, lo tendremos que dar de baja.

As? que este profesor comenz? a conversar peri?dicamente con Luis. Revis? con ?l c?mo estudiaba, su aprovechamiento del tiempo, le fij? un horario para cumplir con sus tareas escolares, y le hizo ver que ten?a condiciones para ser un notable estudiante y que estaba desaprovechando sus talentos. Tambi?n habl? con sus pap?s explic?ndoles la situaci?n escolar de su hijo.

A la vuelta de tres meses, Luis subi? en forma importante su promedio de calificaciones. Se le ve?a motivado e interesado por el estudio. Y sobre todo, se increment? su autoestima y se persuadi? de que s? pod?a destacar acad?micamente.

Al a?o escolar siguiente, con los buenos h?bitos de estudio adquiridos, alcanz? un promedio superior a nueve. Pero todo comenz? con la dedicaci?n personalizada de un profesor, para que se diera este cambio.

El poeta Antonio Machado dec?a:

Despacito y buena letra:
el hacer las cosas bien
importa m?s que el hacerlas

Me parece que es igualmente clave en la educaci?n que debe brindar el profesor, el que sus alumnos se acostumbren a estudiar bien y a conciencia. Del mismo modo, a realizar las tareas escolares con perfecci?n humana, cuidando los detalles peque?os.

Son h?bitos que, con el correr de los a?os, ayudan mucho en la actividad profesional porque se asientan en la conformaci?n de la personalidad.

Finalmente, el maestro debe, en sus clases, hablar de Dios con naturalidad. Por esa lamentable ?educaci?n laica? en nuestro pa?s, el Creador ha sido el gran ausente en la educaci?n.

Esos vac?os acaban afectando al alumno porque contribuyen a generar mentalidades esquizofr?nicas, que se reducen m?s o menos a esto: ?En mi casa me comporto de una manera; en la escuela, de otra; en la iglesia mantengo esta actitud, en cambio, con los amigos cambio de m?scara?.

Lo ideal es ayudarles a que se comporten de una ?nica forma donde quiera que est?n, porque la personalidad humana es una y no debe estar fracturada. A esto se le llama unidad de vida, coherencia de conducta.

Del mismo modo, cuando el tema de la materia se preste, explicar que no existe incompatibilidad entre la fe y la raz?n, sino que son dos realidades que se complementan entre s?.

En s?ntesis, en la educaci?n de los alumnos hay que saber combinar la exigencia con el cari?o. Saber comprenderlos, perdonarlos, disculparlos, pero sin dejar de ayudarles para que mejoren.

Cada alumno es como una joya en bruto que toca al maestro trabajar y obtener los mejores talentos. A trav?s de la educaci?n se puede influir constructivamente en los alumnos, respetando su libertad, y colaborar a hacerlos hombres de bien y de provecho, con capacidad propia para que, en el futuro, contribuyan en la mejora de la sociedad.

Publicado por mario.web @ 13:52
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