Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011
El sentido de la vida no es alcanzar verdaderamente aquella situaci?n duradera de quietud que busca. Incluso es posible que, para fuerza motriz de nuestra interioridad sea mejor mantener viva aquella contradicci?n".
?
El dominio psicol?gico y pr?ctico de la t?cnica
El dominio psicol?gico y pr?ctico de la t?cnica


Relevante en el ejemplo anterior es sobre todo el efecto distanciador o futurizador. Tener cr?dito significa tener confianza en el futuro. Parece ser un reflejo caracter?stico de la eminencia del futuro sobre el pasado y presente caracter?stica de la modernidad.

Esta ?fe?, sin embargo, es instrumento de un mesianismo notrascendente sino t?cnico. Aunque la propia din?mica del proceso cultural vaya en direcci?n de objetivar las relaciones (derechos y obligaciones) sociales, esto es: su t?cnificaci?n, nos resulta patente, hoy por hoy, que la t?cnica no podr? sustituir nunca definitivamente a la moralidad personal. Es que ?sta es su misma condici?n de posibilidad, en un principio176,y tambi?n a la larga.

S?lo en el presente -el reino de los medios- existe este parecer enga?oso acerca de la posiblidad de eclipse del "fin" o "sentido". No obstante, m?s peligroso todav?a que la abierta negaci?n de sentido es "el car?cter ilusorio de los fines ?ltimos a trav?s de los progresos y la valoraci?n de la t?cnica".

Las contradicciones culturales del capitalismo no residen, por lo tanto, en la t?cnica en s? sino en su autoreferencialidad, fen?meno que Simmel describe como alteraci?n psicol?gica ("metempsicosis") de lo medial en final, de lo relativo en absoluto. Simmel se revelar?a como enemigo de la t?cnica porque los medios son negaci?n, pero, -como vimos reiteradamente-, dentro de su esquema dial?ctico siempre cabe la negaci?n para dar lugar a una posible armonizaci?n o s?ntesis. Lo m?s sublime de la t?cnica es el dinero "idea". Tal es su poder o virtualidad que no s?lo se limita a nivelar, igualar y masificar sino que, -seg?n la capacidad del hombre-, tambi?n es portador de la "individualidad cualitativa".

En resumen, es patente que el dominio de la t?cnica se opone al "pertenecerse-a-s?-mismo" hasta tal punto que ha sabido expandir su se?or?o hacia dentro de la "sede del sentido": el Yo. No es, sin embargo, posible ni deseable -para Simmelsuperar definitivamente este "destino eterno que es moverse en una contradicci?n de las aspiraciones.

El sentido de la vida no es alcanzar verdaderamente aquella situaci?n duradera de quietud que busca. Incluso es posible que, para fuerza motriz de nuestra interioridad sea mejor mantener viva aquella contradicci?n". Importa, pues, mantener viva la tensi?n entre medios y fines porque la reconciliaci?n definitiva no cuenta entre las posibilidades de la vida177. La consecuencia de esta tensi?n vital desprovista de orientaciones ?ticotrascendentes es el frenes? de la vida actual. La b?squeda patol?gica de sensaciones, excitaciones y satisfacciones moment?neas y perecederas es fruto de "la ausencia de algo definitivo en el centro del alma"178.

De nuevo se deja entrever lel antagonismo entre Dios y dinero. Frente a Dios mediador se alza el dinero mediador. Como medio absoluto se ha convertido en medio absoluto. Y como absoluto es fin. El dinero se mueve tanto dentro de lo medial, -"atraviesa estas ?rdenes (finales) como medio de los medios, como la t?cnica m?s universal de la vida exterior"-, como planea por encima de esa (t?cnica) como su principio absoluto. Simmel resalta, de nuevo, "la dualidad de sus funciones, a trav?s de cuya unificaci?n repite la forma de las potencias vitales m?s elevadas y m?s bajas, esto es, que se encuentra, por un lado, en los ?rdenes de la existencia como igual... y que, por otro lado, por encima de ?stos".


Publicado por mario.web @ 14:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios