Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011
La decisi?n de formar, si Dios quiere, una familia numerosa, es algo muy grato al Se?or. Las familias numerosas son una excelente manifestaci?n de fe y amor, y una escuela de virtudes para padres y hermanos.
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D?a del Ni?o: el miedo de traer hijos al mundo
D?a del Ni?o: el miedo de traer hijos al mundo
Desde hace m?s de medio siglo, se ha venido sembrando un miedo por traer hijos a la tierra. Mejor dicho, una especie de psicosis que raya en el terror o pavor hist?rico contra la vida humana.

Hay un sistem?tico ?bombardeo? a trav?s de los medios de comunicaci?n (peri?dicos, revistas, radio, televisi?n, cine?) para alarmar a la poblaci?n sobre el crecimiento demogr?fico, como en d?cadas anteriores se asustaba a cierta clase de gente con el mito de que el d?a menos pensado ?nos iban a invadir los marcianos?.

Ahora suena de risa, pero hab?a personas que se lo cre?an firmemente. Hoy ocurre lo mismo. Esta mentalidad antinatalista ha permeado en forma notable en nuestra sociedad. Parecer?a que ?estar a la moda? es tener cuando m?s un solo hijo, o bien, tener un par de perros gordos.

Tambi?n hay matrimonios j?venes que prefieren invertir su dinero, en vez de tener descendencia, en comprar un buen departamento, una casa de campo, coches costosos, computadoras de vanguardia, aparatos el?ctricos, joyas, ir a buenos restaurantes, o quiz?, realizar largos viajes por el mundo?

En definitiva, se trata de pasarla ?lo mejor posible?, en una vida de derroche y de placeres sensibles, y tal vez, a los treinta y muchos o a los cuarenta y tantos, plantearse el tener un hijo. Es com?n que cuando esto ocurre, los c?nyuges han perdido su fertilidad o el m?dico les comenta que ser?a un embarazo de alto riesgo? ?y se les fue la vida sin tener hijos!

Un importante papel lo juegan algunos m?dicos sin ?tica que, casi de inmediato, al nacer el primer hijo, les recomienda al nuevo matrimonio que ella se ligue las trompas, o bien, que ?l se haga la vasectom?a. Tambi?n es com?n que se les asuste y se les diga que las paredes de la matriz probablemente no resistir?n otro embarazo y se podr?a poner en grave riesgo la salud de la madre.

Se les presenta toda una ?novela tr?gica? para que, a fin de cuentas, acepten que la mujer sea operada y se le extirpe la matriz, en la mayor?a de los casos sin una fundamentaci?n cient?fica y verificable; utilizando la mentira y el enga?o, y aprovech?ndose de la ignorancia del matrimonio en esta materia.

Ese dinero ?sucio? va, en buena medida, a parar a los bolsillos de esos doctores que se dedican a la Medicina con fines mercantilistas, y no me explico por qu? muchos de ellos no han sido demandados como delincuentes profesionales y puestos en la c?rcel.

Un joven ginec?logo que trabajaba en un dispensario m?dico rural me comentaba que desde la Secretar?a de Salud y sus diversas dependencias, ven?an indicaciones muy precisas. En resumen se les se?alaba m?s o menos lo siguiente: ?En esta cl?nica se deben practicar tal n?mero de ligaduras, tantas vasectom?as, colocar tal n?mero de dispositivos intrauterinos, distribuir tantos miles de preservativos y p?ldoras anticonceptivas o microabortivas, etc?.

Pero el asunto no terminaba all?, tambi?n recib?an instrucciones para que, despu?s de los partos, a las mujeres ind?genas o de bajos recursos, se les ligaran las trompas sin su consentimiento ni el de su marido. Con tal atropello a la dignidad y a los derechos humanos, le pareci? conveniente, adem?s de enviar una carta de queja formal a los directivos de la cl?nica, presentar su renuncia.

No hace mucho tiempo, Lourdes, esposa de mi amigo Ricardo, quienes son muy felices con sus seis hijos, me comentaba que ?en no pocas ocasiones? en plena calle y a la luz del d?a, en la Ciudad de M?xico, cuando va en la camioneta con todos los hijos, se le emparejan otros autom?viles, con algunas mujeres adentro, y le comienzan a gritar:

??Cochina! ?Irresponsable!?. En plan de soez reclamo por tener muchos hijos, y en una actitud de delirante fanatismo.

Lourdes, como es una persona con buena educaci?n, nunca les contesta. Pero me dec?a que lo primero que le viene a la cabeza es que son esas mismas mujeres que la insultan en la calle, las que se envilecen d?ndole un uso perverso a su matrimonio; buscando ?nicamente el placer sexual y rechazando el tener hijos. Naturalmente, muchas de ellas terminan divorci?ndose, siendo infieles o viviendo en uni?n libre.

Cada hijo es un maravilloso tesoro, un incre?ble regalo, una prueba de confianza del mismo Dios que contin?a, a trav?s de los padres, con su portentosa obra creadora. El Papa Juan Pablo II afirmaba con mucha raz?n: ?No teng?is miedo a los hijos que puedan venir; ellos son el don m?s precioso del matrimonio. No os negu?is a traer invitados al Banquete de la Vida Eterna?.

Una familia numerosa es el resultado de una generosidad a veces heroica, fruto de una magnanimidad que lleva a valorar en tanto el don de la vida, que cualquier sacrificio parece proporcionalmente peque?o comparado con el infinito valor de un ser humano y su destino eterno.

El hombre est? constituido por una parte corporal y otra espiritual. La imagen de Dios est? presente en todo hombre porque est? hecho a ?imagen y semejanza de su Creador? (Cfr. G?nesis 1, 27) y dotado de un alma que es espiritual e inmortal. Por lo tanto, tiene una gran dignidad como persona y, por vocaci?n, todo ser humano est? llamado a la bienaventuranza divina. ?Muchas veces se pierde de vista esta maravillosa realidad!

La decisi?n de formar, si Dios quiere, una familia numerosa, es algo muy grato al Se?or. Las familias numerosas son una excelente manifestaci?n de fe y amor, y una escuela de virtudes para padres y hermanos.

Adem?s, la sociedad ?incluso en aspectos materiales, como las energ?as para el trabajo o la equitativa distribuci?n de la riqueza? es de ordinario beneficiada inmediatamente por el bien de la natalidad.

La restricci?n de los nacimientos ?como atestigua la historia? ha llevado a muchos pueblos a la decadencia moral y a la extinci?n f?sica.

En conclusi?n, el tema de la natalidad, como cualquier otro referente a la vida humana, hay que considerarlo por encima de las perspectivas parciales de orden biol?gico, psicol?gico, demogr?fico o sociol?gico.
M?s bien, hay que considerarlo a la luz de una visi?n integral del hombre y de su vocaci?n, que no es ?nicamente natural y terrena, sino tambi?n sobrenatural y eterna.

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Publicado por mario.web @ 14:16
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