Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011
El Papa nos invita a reflexionar sobre el sentido del trabajo como una forma de realizar la propia humanidad.
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El trabajo tambi?n necesita ser ?redimido?, advierte el Papa
El trabajo tambi?n necesita ser ?redimido?, advierte el Papa

Consciente de que el trabajo es un valor ?que ha sido profanado por el pecado y contaminado por el ego?smo?, Juan Pablo II ha recordado que se trata de una realidad que tambi?n ?tiene necesidad de ser redimida?.

Un mensaje dirigido a los participantes del congreso nacional (30 abril-2 mayo) de las presidencias diocesanas de Acci?n Cat?lica Italiana (ACI) --le?do el viernes pasado en la vigilia de oraci?n celebrada junto a los trabajadores de ACI de Roma en la Bas?lica Vaticana por la fiesta de san Jos? Obrero--, ha sido veh?culo de esta reflexi?n del Papa sobre el sentido del trabajo.

En el texto, el Papa tambi?n confirma su presencia en la conclusi?n de la peregrinaci?n de ACI a Loreto (el 5 de septiembre pr?ximo), en cuyo Santuario se conserva --seg?n la tradici?n-- la santa Casa de la Virgen Mar?a, transportada desde Nazaret en 1294.

La santa Casa de Loreto recuerda espont?neamente al misterio de Nazaret, ??que no acaba de sorprendernos! ?reconoce el Papa--: ?por qu? el Hijo de Dios (...) quiso pasar un tiempo tan prolongado sujet?ndose a la dura fatiga del trabajo??.

De este ?evangelio del trabajo? se puede deducir que ?Jes?s fue hombre de trabajo y que el trabajo le permiti? desarrollar su humanidad?, adem?s de que ?el trabajo en Nazaret constituy? para Jes?s un modo de dedicarse a las ?cosas del Padre?? testimoniando que con el trabajo se ?prolonga la obra del Creador?, explica.

?Seg?n el plan providencial de Dios ?subraya Juan Pablo II--, trabajando el hombre realiza su propia humanidad y la de los dem?s: el trabajo, de hecho, ?forma al hombre y en cierto sentido lo crea??.

?Pero el trabajo --nos ense?a Cristo-- es un valor que ha sido profanado por el pecado y contaminado por el ego?smo y por ello, como toda realidad humana, necesita ser redimido?, prosigue.

Advierte el Papa que el trabajo debe ser rescatado ?de la l?gica del beneficio, de la falta de solidaridad, del frenes? de ganar cada vez m?s, del deseo de acumular y consumir?, porque cuando es sometido a la ?inhumana riqueza? el trabajo se convierte en ??dolo seductor y despiadado?.

Libera de estas cadenas el ?retorno a las palabras austeras del Divino Maestro: ??De qu? le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si ?l mismo se pierde o arruina?? (Lc 9, 25)?, recuerda el Santo Padre.

Tambi?n ?el divino Trabajador de Nazaret nos recuerda que ?la vida vale m?s que el alimento (Lc 12, 23)? y que el trabajo es para el hombre, no el hombre para el trabajo ?subraya el Papa--. Lo que hace grande una vida no es la entidad de la ganancia, ni el tipo de profesi?n o el nivel de carrera. El hombre vale infinitamente m?s que los bienes que produce o que posee?.

Por ello invita a ?estar alerta?, porque ?el coraz?n que se afana desmesuradamente por el propio alimento o vestido? y no se preocupa del ?de los hermanos m?s pobres, se convierte inexorablemente en un coraz?n cegado por las riquezas, incapaz de solidaridad y de amor desinteresado, tercamente cerrado a Dios y obstinadamente cerrado a los hermanos?.

?Corresponde a los cristianos, individualmente o asociados, en particular a los fieles laicos, introducirse en el tejido de la sociedad civil para inscribir la ley divina en la vida de la ciudad terrena?, recuerda el Papa en su mensaje a responsables y miembros de ACI.

El Papa exhorta adem?s a ?favorecer la creaci?n de ocasiones adecuadas de trabajo para todos los j?venes, de forma que puedan formar una familia en condiciones dignas de vida, la primera de ellas, en una casa propia?.

Igualmente invita al compromiso a favor de un ?tratamiento equitativo y paritario para todos los trabajadores? y para que ?se combata toda explotaci?n y se respeten los contratos laborales de los inmigrantes?.

?No descuid?is nunca el empe?o de un apostolado de primera evangelizaci?n misionera entre la multitud de inmigrantes que no son cristianos?, exhorta el Santo Padre.

Y recomienda finalmente con fuerza ?poner toda atenci?n para que el domingo sea para todos los que creen en Cristo el d?a de descanso y de fiesta, d?a del Se?or y de la comunidad, de la familia y de los pobres?.

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Publicado por mario.web @ 19:47
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