Jueves, 12 de mayo de 2011
El Papa destac? que tras estudiar temas como el trabajo, la democracia, la globalizaci?n, la solidaridad y la subsidiariedad en lo referente a la ense?anza social de la Iglesia, ahora han elegido volver a la cuesti?n central de la dignidad de la persona
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 Tragedia vergonzosa que en el mundo actual un quinto de la humanidad padezca hambre
Tragedia vergonzosa que en el mundo actual un quinto de la humanidad padezca hambre
Lunes, 4 mayo


Al saludar a sus hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, junto a los dem?s prelados participantes en la asamblea plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales, el Papa manifest? su satisfacci?n por este encuentro durante el que les expres? su est?mulo para proseguir su misi?n de exponer y fomentar la doctrina social de la Iglesia en las ?reas de la ley, de la econom?a, de las pol?ticas y de las dem?s ciencias sociales. Y al agradecer a la profesora Mary Ann Glendon por sus cordiales palabras de saludo, el obispo de Roma le asegur? sus oraciones para que su labor siga cosechando frutos en el ?mbito de la ense?anza social de la Iglesia en un mundo que cambia r?pidamente.



El Papa destac? que tras estudiar temas como el trabajo, la democracia, la globalizaci?n, la solidaridad y la subsidiariedad en lo referente a la ense?anza social de la Iglesia, ahora han elegido volver a la cuesti?n central de la dignidad de la persona humana y de los derechos humanos, para llegar a un punto de encuentro entre la doctrina social de la Iglesia y la sociedad contempor?nea. Al respecto Benedicto XVI afirm? que las grandes religiones y las filosof?as del mundo han iluminado algunos aspectos de estos derechos humanos que se expresan sucintamente en ?la regla de oro? que se encuentra en el Evangelio: ?Todo cuanto quer?is que os hagan los hombres, hac?dselo tambi?n vosotros a ellos?.



Y a?adi? que la Iglesia ha afirmado siempre que los derechos fundamentales, m?s all? de las diversas maneras en que se formulan, deben ser mantenidos con el reconocimiento universal acordado, porque son inherentes a la misma naturaleza del hombre, que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. Por esta raz?n, el Papa agreg? que si todos los seres humanos son creados a imagen y semejanza de Dios, entonces comparten una naturaleza com?n que los une. De hecho ?prosigui?- la Iglesia, asimilando la ense?anza de Cristo, considera a la persona como ?la m?s digna de la naturaleza? (St. Thomas Aquinas, De potentia, 9, 3) y ha ense?ado que el orden ?tico y pol?tico que gobierna las relaciones entre las personas encuentra su origen en la misma estructura del ser del hombre.



Entre otras cosas, el Pont?fice destac? el hecho de que el descubrimiento de Am?rica y las discusiones antropol?gicas que se abrieron en los siglos XVI y XVI condujeron en Europa a un conocimiento mayor de los derechos humanos como tales y a su universalidad (Gentium del ius). Y record? que en el medio siglo transcurrido, despu?s del enorme sufrimiento causado por las dos terribles guerras mundiales y por los cr?menes perpetrados por ideolog?as totalitarias, la comunidad internacional adquiri? un nuevo sistema de derecho internacional, basado en los derechos humanos. Asimismo no dej? de se?alar que conforme a este principio actu? su predecesor, el Papa Benedicto XV, quien invit? en su ?poca a las beligerancias de la primera guerra mundial a ?transformar la fuerza material en fuerza de la ley moral? (1 de agosto de 1917).



El Santo Padre tambi?n record? que los derechos humanos se convirtieron en el punto de referencia de una ?tica universal compartida -por lo menos en el nivel de la aspiraci?n- para la mayor parte de la humanidad. Y agreg? que el concilio Vaticano II, en su declaraci?n Dignitatis humanae, y tambi?n sus predecesores Pablo VI y Juan Pablo II, se refirieron ampliamente al derecho a la vida y a la libertad de conciencia y de religi?n por formar parte de los mismos derechos de la naturaleza humana. Los derechos humanos ?dijo m?s adelante Benedicto XVI-, se arraigan en ?ltima instancia en la participaci?n de Dios, que ha creado a cada persona humana con inteligencia y libertad. Y afirm? que si se hace caso omiso a una s?lida base ?tica y pol?tica, los derechos humanos siguen siendo fr?giles puesto que se los priva de su fundamento.



De ah? que la acci?n de la Iglesia en la promoci?n de los derechos humanos sea apoyada por la reflexi?n racional, de manera que estos derechos puedan presentarse a toda la gente de buena voluntad, independientemente de su pertenencia religiosa. Entre los problemas sociales m?s cr?ticos de las d?cadas recientes, el obispo de Roma aludi? a la globalizaci?n y a la actual crisis econ?mica. Y al destacar que para los cristianos que regularmente piden a Dios ?danos el pan de cada d?a?, sigue siendo una tragedia vergonzosa que un quinto de la humanidad todav?a padezca hambre.



Antes de despedirse de estos estimados acad?micos participantes en la asamblea plenaria de la pontificia Academia de las ciencias sociales, y de impartirles su bendici?n apost?lica, el Santo Padre afirm? que asegurar un suministro de alimentos adecuado, as? como la protecci?n de recursos vitales tales como agua y energ?a, requiere la atenci?n de todos los l?deres internacionales para que colaboren trabajando con buena fe, por el respeto del derecho natural y promuevan la solidaridad y la subsidiaridad en las regiones afectadas y con la gente m?s d?bil del planeta como una estrategia m?s eficaz para eliminar las desigualdades sociales entre los pa?ses y las sociedades y para aumentar la seguridad global.

Publicado por mario.web @ 1:06
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