Jueves, 12 de mayo de 2011
?ngel Herrera Oria fue una persona coherente a lo largo de toda su vida; pocos hombres en la historia Espa?a han hecho m?s cosas y cosas m?s distintas
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?ngel Herrera Oria, impulsor de doctrina social de la Iglesia en Espa?a
?ngel Herrera Oria, impulsor de doctrina social de la Iglesia en Espa?a
27/05/2009

Si fu?ramos un pa?s donde hay un poco de m?s sensibilidad hist?rica, la figura de ?ngel Herrera Oria hubiera sido objeto de mayor atenci?n por parte (sobre todo) de los no cat?licos. Pocos hombres en la historia Espa?a han hecho m?s cosas y cosas m?s distintas. ?Hay alguien que haya sido periodista y fundador de peri?dicos, abogado, eminencia gris de partidos pol?ticos, empresario, comunicador infalible en la palabra y la escritura y, adem?s, en su madurez, sacerdote y cardenal? Este car?cter polimorfo parece casi milagroso y, sin embargo, ?hay alguien cuya vida trace una ?rbita m?s continua y coherente? Intentar? en estas l?neas explicar las claves (o una de ellas) de esa coherencia.

Su labor y proyecci?n p?blica no puede reducirse al ?mbito religioso y eclesial, sino que alcanza a toda la sociedad espa?ola de su ?poca. Incluso pienso que habr?a que hacer un esfuerzo para ver su vida en una perspectiva m?s amplia: el intento de la Iglesia de inmiscuirse en los entresijos de una vida social que va tomando tintes dram?ticos en los pa?ses de tradici?n cristiana, en Occidente.

Me explicar?. Hay un momento en la historia de Occidente en el que el Estado va extendiendo su zona de influencia y poder a todos los rincones del cuerpo social. Ya no ejerce s?lo el poder en el sentido de mando (en le sentido primordial de detentar el monopolio de la violencia, seg?n la idea de Weber), sino que pretende implantar un modelo social seg?n unas pautas ideol?gicas y morales. Es el momento en el que comienzan a desarrollarse las grandes ideolog?as que van a perdurar hasta hoy: liberalismo, comunismo, anarquismo, fascismo, nazismo.

La sociedad ya no es un organismo que vive espont?neamente, sujeto a un poder cuya legitimidad no se discute, sino campo donde experimentar cambios en el sentido de un modelo ideal. Es en este contexto donde hay que entender el surgimiento de la doctrina social de la Iglesia (DSI). Ya no basta a la Iglesia con la predicaci?n de una moral y sus valores, que son los de siempre. Debe descender al debate social y hacer propuestas ante un mundo que sufre cambios vertiginosos y que se enfrenta (comunismo, nazismo) a unas ideolog?as de un poder destructivo desconocido hasta entonces. La DSI surge, pues, como reacci?n necesaria y como y con pretensi?n de estar, dicho con expresi?n orteguiana, ?a la altura de los tiempos?. Su primer gran documento, la ?Rerum Novarum? (1891) aparece pocas d?cadas despu?s de ?El Manifiesto Comunista? (1848) y pertenecen a un mismo contexto de cambios radicales e incertidumbres en el terreno social.

Resumir un corpus te?rico de tanta complejidad en pocas frases es imposible. En muy gruesos trazos puede decirse que la DSI postula un modelo social en el que las instituciones ?naturales? o pre-estatales (familia, gremio, asociaci?n, en una palabra lo que hoy llamamos sociedad civil) y la propiedad privada como base de la creaci?n de riqueza y de garant?a de seguridad jur?dica.

Por otro lado, se impulsa un profundo sentido social de la justicia que emana del imperativo evang?lico del amor: defensa de los d?biles, redistribuci?n de la riqueza en un sentido de justicia. Este modelo se aleja, por un lado, de las concepciones totalitarias del Estado (porque hay realidades pre-estatales de ?derecho natural? que deben ser respetadas) y, por otro, del ?laissez faire?, donde el Estado se convierte en el convidado de piedra que contempla, impasible, el drama de las luchas sociales. Esto, es: se inventa una vacuna que prevea y cure las grandes y reales amenazas ideol?gicas, en uno y otro sentido.

Esto significaba, por otro lado, una implicaci?n directa y comprometida de la Iglesia en los asuntos sociales (desde la ense?anza hasta la pol?tica, desde el periodismo hasta la econom?a) y un intento de convertir a la masa social del catolicismo en elemento de progreso y justicia social.

Si bien se mira, ?qu? otra cosa ha sido la labor de Herrera? Con un agravante: si estas ideas se gestaron en tiempos convulsos, en el caso de Espa?a las convulsiones fueron especialmente virulentas. Herrera vivi? la ?ltima etapa de una monarqu?a agotada, la Rep?blica, con su enorme carga de agresividad a la Iglesia, la guerra civil y la larga etapa del franquismo. Contemplada en su conjunto, entre tan distintos y contrarios momentos hist?ricos, la labor de Herrera dibuja una ?rbita de claro trazo -milagrosamente claro, en un tiempo de ?ruido y furia?-. El centro geom?trico de este c?rculo, el arco de la b?veda que da coherencia y solidez a este conjunto vital tan poli?drico es la DSI y el af?n de que tomara forma viva en la sociedad espa?ola de su tiempo.

Publicado por mario.web @ 1:11
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