Jueves, 12 de mayo de 2011
Rabano Mauro, abad del monasterio de Fulda, arzobispo de Maguncia y "praeceptor Germaniae" fue exegeta, fil?sofo, poeta, pastor y hombre de Dios"
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R?bano Mauro, Exegeta, fil?sofo, poeta y pastor
R?bano Mauro, Exegeta, fil?sofo, poeta y pastor
CIUDAD DEL VATICANO, 3 JUN 2009 (VIS).-Benedicto XVI dedic? la catequesis de la audiencia general de los mi?rcoles a Rabano Mauro, abad del monasterio de Fulda, arzobispo de Maguncia y "praeceptor Germaniae". A la audiencia, celebrada en la Plaza de San Pedro, asistieron m?s de 17.000 personas.

Rabano, nacido en Maguncia alrededor del 780, entr? muy joven en un monasterio benedictino y "con su excepcional capacidad de trabajo contribuy? quiz? m?s que ning?n otro a mantener viva y en parte a desarrollar con aportaciones personales, la cultura teol?gica, exeg?tica y espiritual que atesoraron los siglos sucesivos".

Gracias a esa "extraordinaria cultura" fue "consejero de pr?ncipes", y no obstante su elecci?n, primero como abad de Fulda y luego como arzobispo de Maguncia, "no dej? de proseguir en sus estudios demostrando con el ejemplo de su vida que se puede estar simult?neamente a disposici?n de los dem?s sin privarse por eso de tiempo para la reflexi?n, el estudio y la meditaci?n. As? Rabano Mauro fue exegeta, fil?sofo, poeta, pastor y hombre de Dios".

"Sus obras -prosigui? el Santo Padre- abarcan seis vol?menes de la Patrolog?a Latina de Migne y es el autor, con toda probabilidad, de uno de los himnos m?s hermosos y conocidos de la Iglesia latina, el "Veni Creator Spiritus", s?ntesis extraordinaria de pneumatolog?a cristiana".

Uno de sus textos m?s significativos es "De laudibus Sanctae Crucis", donde utiliza "la forma po?tica y la pict?rica en el mismo c?digo manuscrito. (...) Ese m?todo, (...) que proced?a de Oriente, tuvo un gran desarrollo en Occidente, alcanzando cumbres inigualables en los c?digos miniados de la Biblia y en otras obras que florecieron en Europa hasta la invenci?n de la imprenta y despu?s de ?sta".

Rabano Mauro se caracteriza por "su conciencia extraordinaria de la necesidad de implicar, en la experiencia de la fe, no solamente la mente y el coraz?n, sino tambi?n los sentidos mediante los aspectos del gusto est?tico y de la sensibilidad, que llevan al ser humano a disfrutar de la verdad con toda su persona "esp?ritu, alma y cuerpo". Es muy importante porque la fe no es solo pensamiento; la fe abarca todo nuestro ser".

Muy interesado por la liturgia, el autor de los "Carmina" "no se dedicaba al arte po?tica como un fin en s? misma, sino que la supeditaba, como cualquier otro tipo de conocimiento, a la profundizaci?n de la Palabra de Dios". As?, se preocup? por "introducir a sus contempor?neos, pero sobre todo los obispos, presb?teros y di?conos, a la comprensi?n del significado profundamente teol?gico y espiritual de todos los elementos de la celebraci?n lit?rgica". Y, dado que parte integrante de la liturgia es la Palabra de Dios, Rabano Mauro, a lo largo de su vida, "produjo explicaciones exeg?ticas apropiadas para casi todos los libros b?blicos del Antiguo y el Nuevo Testamento con una intenci?n claramente pastoral".

Su faceta de pastor se pone de relieve tambi?n en los "Penitenciarios", donde "seg?n la sensibilidad de la ?poca se enumeraban los pecados y las penas correspondientes, utilizando siempre que le era posible motivos basados en la Biblia, en la decisi?n de los Concilios y los decretos de los Papas". A la misma faceta corresponden obras como "De disciplina ecclesiastica" y "De institutione clericorum", donde "explicaba a las personas sencillas y al clero de su di?cesis los elementos fundamentales de la fe cristiana, una especie de peque?o catecismo".

"Rabano Mauro tambi?n nos habla hoy -concluy? el pont?fice-, incluso en el tiempo del trabajo con sus ritmos fren?ticos o en las vacaciones, de que tenemos que reservar tiempo para Dios (...) y no olvidarnos del domingo como el d?a del Se?or, el d?a de la liturgia, para percibir en la belleza de nuestras iglesias, de la m?sica sacra, de la Palabra, la belleza de Dios y dejarlo entrar en nuestra vida, porque solo as? se vuelve grande y verdadera".

Finalizada la catequesis, el Papa salud? entre otros a los fieles polacos, y record? que "estos d?as la Iglesia en Polonia celebra el 30 aniversario del primer peregrinaje de Juan Pablo II a su patria. Me uno a la acci?n de gracias por todo lo que se cumpli? en Polonia y Europa merced a aquella visita".

Publicado por mario.web @ 2:40
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