Jueves, 12 de mayo de 2011
La pol?tica no construye derechos, los reconoce y protege sobre el sustrato de la dignidad humana que comienza con el de la vida
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Esos pilares que la pol?tica no puede condicionar ni cambiar
Esos pilares que la pol?tica no puede condicionar ni cambiar
Quien ha visitado el campo quiz? ha tenido la posibilidad de ver un pastor con su reba?o. Los animales van hacia donde los conduce el pastor y, normalmente, ?ste trata de hacerlo por caminos seguros y protegi?ndolos de cualquier peligro.



En muchos documentales sobre el mundo animal, llama la atenci?n que las manadas que no tienen un ?pastor? humano, s? tienen un l?der de grupo al que todos siguen sin chistar: a veces es el esp?cimen m?s fuerte, otras el m?s anciano.



Para que una sociedad camine unida hacia un mismo objetivo com?n precisa de una cabeza que la ayude a hacerlo. En buena medida esa funci?n la tienen los pol?ticos, aquellos que rigen o aspiran a regir los asuntos p?blicos.



Concretamente, en la vida humana, ?hacia d?nde quieren o deber?an llevarnos nuestros gobernantes? Hacia el bien com?n, el asunto p?blico m?s trascendental. Si ese bien que se pretende es para todos, debe haber entonces un sustrato com?n sobre el cual se debe apoyar toda legislaci?n que promueva aut?nticamente la dignidad humana y, en consecuencia, el bien de todos. Y es que toda democracia s?lo es posible si se funda en una adecuada y recta comprensi?n de lo que significa ser persona. De hecho, as? fue como naci? la Declaraci?n Universal de los Derechos Humanos.



?Cu?les son esos pilares que no se pueden tocar sin el riesgo de que todo el entramado social se venga abajo? ?Qu? es eso que no se puede poner en discusi?n? ?Cu?les son esos fundamentos que la pol?tica no debe condicionar o cambiar por mucho que una mayor?a en senados o parlamentos ose cambiarlos?



El primer pilar es el de la vida. Todo lo que atente contra ella (aborto, eutanasia, clonaci?n, experimentaci?n con fetos, etc.) es un atentado contra la sociedad. La sociedad es como un cuerpo: si se amputa un organismo, se resienten los dem?s miembros. Quiz? no sea inmediato, pero la naturaleza pasa factura. El derecho a la vida es el primero y del que se derivan todos los dem?s. En este sentido, es un deber de los pol?ticos el tutelar el derecho primario a la vida de todo ser humano desde su concepci?n hasta su muerte natural. Al mismo tiempo, por la misma dignidad humana, se debe evitar tratar al no nacido, desde su concepci?n, como un objeto.



El segundo pilar inamovible es el de la familia, lugar natural donde un ser humano nace, crece y aprende las nociones del bien y del mal. De ah? tambi?n que los padres tengan reservado el derecho a la educaci?n de sus hijos, seg?n los principios de la moral natural y de la ?tica aut?ntica.



El tercer pilar es la libertad religiosa. Entre la esfera civil y la religiosa hay competencias diversas. Queda fuera del ?mbito pol?tico los actos espec?ficamente religiosos: profesi?n de fe, cumplimiento libre de actos de culto y sacramentos, doctrinas teol?gicas, comunicaci?n rec?proca entre autoridades religiosas y fieles, etc. Sin embargo, es derecho y deber de los ciudadanos buscar la verdad y promover y defender, a trav?s de todos los medios l?citos y buenos, las verdades morales sobre la vida social, la justicia, la libertad, el respeto a la vida, y todos los dem?s derechos de la persona. El hecho de que algunas de estas verdades tambi?n sean ense?adas por la Iglesia cat?lica, no disminuye la legitimidad civil y la ?laicidad? del compromiso de quienes se identifican con ellas.



De la libertad religiosa se deriva un derecho al que no se puede renunciar: el de la objeci?n de conciencia. Ninguna ley humana puede violentar la conciencia de un ser humano. Ciertamente, esto lleva impl?cita una adecuada formaci?n de la conciencia. Debe quedar claro que la libertad religiosa y de conciencia no son sin?nimo de una igualdad de religiones o de sistemas ideol?gicos.



El cuarto pilar es la paz y la seguridad. En este sentido, es preciso un compromiso por parte de todos aquellos que, seg?n su nivel, tienen una responsabilidad pol?tica en sus manos.



Ciertamente, el ser humano se diferencia de los grupos animales gracias a su capacidad de conceptualizar, hacer juicios y razonamientos. De esto se deriva que cuando un postulado pol?tico de una persona concreta va en contra de esos pilares del edificio social nunca debe ser apoyado. Ser?a como apoyar a un terrorista que se dedica a minar los cimientos de los edificios que procuran techo y protecci?n.

La pol?tica no construye derechos, los reconoce y protege sobre el sustrato de la dignidad humana que comienza con el de la vida y pasa por todos los otros mencionados.

Publicado por mario.web @ 2:42
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